¿Puede una sola exposición resumir toda la trayectoria de un creador? Así lo creen los responsables del Petit Palais de París, empeñados en abarcar toda la carrera del maestro Yves Saint Laurent por medio de una colección de trescientos modelos, dibujos, documentos y filmaciones.
La inauguración de la muestra, idónea para repasar cuatro décadas de febril actividad, devolvió a Yves Saint Laurent a los titulares de la prensa con los adjetivos que le corresponden: pionero, profético, revolucionario y romántico.
Desde sus primeros diseños hasta sus creaciones de última hora, el empuje creativo de YSL despliega todos sus hallazgos en un catálogo portentoso: prendas masculinas que dejaron de serlo sobre la piel de la mujer moderna –el esmoquin, el pantalón entallado, la sahariana–; vestidos inspirados en sus viajes exóticos –e imaginarios– por China, España, Marruecos o Japón; los vestidos de cóctel y el traje de noche escarlata que dedicó a Catherine Deneuve, y por supuesto, esos fascinantes diseños que ideó a partir de cuadros de Mondrian, Braque, Picasso, Matisse y Van Gogh.
Ni si quiera faltan los vestidos que creó para la Fiesta Proust, celebrada por los Rothschild en 1971, en memoria del autor de En busca del tiempo perdido.
"El temperamento de Saint Laurent –opina Linda Watson– siempre ha sido más apropiado para la creatividad que para los negocios. Su asociación fortuita con Pierre Bergé le ha permitido diseñar sin tensiones financieras, y el negocio ha sido crucial para el éxito de Saint Laurent. Además, la dirección de Bergé permitió a Saint Laurent ser uno de los primeros diseñadores de moda que reinventó su imagen con éxito, desde la alta costura al prêt-à-porter.
Lo cierto es que, a lo largo de su vida, Yves Mathieu Saint-Laurent (Orán, Argelia, 1936 - París, 2008) dejó claro que su destino era convertirse en modisto y diseñador. Nacido del matrimonio formado por Charles Mathieu y Lucienne Andrée Saint-Laurent, siempre se sintió más atraído por el vestuario de su madre y las muñecas de sus hermanas que por la carrera de abogado que le imponía su padre.
Era un adolescente cuando diseñó un vestido de cóctel con el que ganó el concurso del Secretariado Internacional de la Lana. Muy poco después, un contrato con Dior le permitió ir ganando posiciones dentro de la mítica firma, de la que se hizo cargo a la muerte del fundador.
"Su línea trapecio de 1958 –escribe Georgina O'Hara Callan– tenía un aire infantil: hombros estrechos, cuello semientallado y falda corta de vuelo. Al año siguiente hizo una versión más corta de la falda tubo. En 1960 presentó chaquetas de cuero negro, suéteres de cuello cisne y bajos ribeteados de piel. El público vio la moda de calle rediseñada por un modisto. Aquel mismo año lo llamaron a filas para luchar en la guerra argelina. Meses más tarde fue licenciado por enfermedad, y cuando regresó a París, Marc Bohan ocupaba el puesto de diseñador jefe de Dior. Saint Laurent fundó su propia casa en 1961".
¿Sus primeros lanzamientos? Blusones de punto, seda y raso, y un chaquetón marinero con botones dorados. Ya tenía en mente una estética beat, jubilosamente acogida por sus clientas de la Rive Gauche, entusiastas del prêt-a-porter.
De ahí en adelante, cada una de sus aportaciones a la moda fueron imitadas por doquier: las botas hasta el muslo (1963), el esmoquin femenino (1966), los bombachos de terciopelo (1967), la sahariana (1968), el traje pantalón (1969), el blazer (1971)...
"Hasta 1964 –añade O'Hara– su ropa era fundamentalmente para jóvenes o jóvenes de espíritu, pero a mediados de los sesenta, sus diseños se hacen más sofisticados. Vistió a muchísimas mujeres con pantalones, adaptó muchas prendas del guardarropa masculino (blazers, impermeables, abrigos), convirtiéndolas en elegantes prendas femeninas, y promocionó el terciopelo negro hasta el punto de que ha quedado asociado a él".
Yves Saint Laurent tampoco fue ajeno a la controversia, como recuerda Suzy Menkes: "La célebre y problemática colección en plan años 40 –con turbantes y un vestido con dibujo de barra de labios– fue descrita en The International Herald Tribune, en 1971, como espantosa, y escandalizó a toda Francia por sus referencias a la Segunda Guerra Mundial y a la época del colaboracionismo".
Los años de gloria y el mito no impidieron que el artista decidiese apartarse de las pasarelas. "Tras más de treinta años creando prendas inmaculadas –escribe Linda Watson–, en enero de 2002 Saint Laurent se retiró y cerró su línea de alta costura, dejando YSL Rive Gauche en las competentes manos de Tom Ford. En 1998 Alber Elbaz fue nombrado director artístico, seguido de Tom Ford dos años después".
Información de la exposición
Yves Saint Laurent
11 de marzo – 29 de agosto de 2010
Muestra celebrada gracias al patrocinio de de Madame Carla Bruni-Sarkozy.
Petit Palais
Musée des Beaux-Arts de la Ville de Paris
Avenue Winston Churchill , 75008 Paris
Tél. : + 33 (0)1 53 43 40 00
Comisarios: Gilles Chazal, Florence Müller, Farid Chenoune
Organizadores: Fondation Pierre Bergé - Yves Saint Laurent, Petit Palais, Musée des Beaux-Arts de la Ville de Paris, Paris Musées.
Otras exposiciones
1983, Nueva York: «Yves Saint Laurent – 25 years of Design»
1985, Pekín: « ves Saint Laurent 1958-1985»
1986, París: «Yves Saint Laurent, 28 années de création»
1986, Moscú: «Yves Saint Laurent, 28 années de création»
2008, Montreal: «Yves Saint Laurent. Une première rétrospective sur 40 ans de création»
2009: Río de Janeiro: «Voyages extraordinaires»
Créditos fotográficos © Alexandre Guirkinger, Sophie Robichon, Pierre Boulat y otros. Affiche © Studio Philippe Apeloig. Cortesía del Departamento de Prensa de Le Petit Palais, Musée des Beaux Arts de la Ville de Paris. Reservados todos los derechos.
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