
¿Cuál fue su primera reacción al terminar de leer el guión de El niño de la bicicleta?
Los hermanos Dardenne escriben muy bien así que visualicé inmediatamente la película... La fuerza de la sencillez es lo que mejor define su trabajo. Es la historia de un chico que quiere encontrar a su padre y no necesita muchas explicaciones. La intensidad es subterránea, está sugerida. El cine de los dos hermanos no nos da lecciones, no ofrece interpretaciones en blanco y negro, ni hace chantaje emocional. Y el guión reflejaba perfectamente esa filosofía. Me encantó.
¿Qué le dijeron los hermanos Dardenne del personaje de Samantha?
No les gustan las explicaciones psicológicas. Samantha es benevolente, resplandeciente, ¡pero los hermanos Dardenne me dejaron muy claro que no tenía que pasarme con el azúcar! Me dijeron que esta película era una especie de cuento de hadas moderno y que mi trabajo consistía en representar a una mujer que es una mezcla de fuerza y dulzura y cuyas motivaciones permanecen ocultas. Al principio, Cyril no se siente muy atraído por Samantha sino más bien por la posibilidad que le ofrece de encontrar a su padre. Cyril es el verdadero protagonista. Samantha está a su servicio. Y yo tengo que estar al servicio de la historia.
¿Es frustrante?
¡Para nada! ¡Me encanta estar al servicio de la historia! Además me gustó mucho dejar de lado ciertos hábitos de los actores. Tuve que olvidarme de mi ego. De todas formas, con los hermanos Dardenne tienes que dejar de lado todas esas tonterías. ¡Olvidarte de la sacrosanta ''interpretación del actor'! Los belgas tienen una actitud de rechazo hacia el glamour. Dicen “¡No al star system!”, “¡Lo que cuenta es la historia!”. Y a mí me gusta.
¿Hace tiempo que quería trabajar con ellos?
La verdad es que sí. Me gusta la forma en la que muestran la vida real y nuestra sociedad. ¡Los hermanos Dardenne simbolizan Bélgica! Ruedan en nuestro país y lo hacen con gran sutileza. Me sentí muy honrada cuando me invitaron a su mundo. Cuanto más excepcional es el mundo del director, más me enriquece.
¿Le sirvió el mes de preparación que tuvo antes del rodaje?
¡Muchísimo! Los actores siempre quieren defender sus personajes, sacarles el máximo provecho. Yo hubiera hecho que el personaje de Samantha fuera más dulce. En los ensayos los hermanos Dardenne me ayudaron a controlar el lado maternal. Tenía que ser más neutral... y eso lleva mucho trabajo. Ensayamos durante más de un mes en los platos reales, con el vestuario de la película. No tiene comparación con el tipo de lecturas a las que estoy acostumbrada. A los hermanos Dardenne les gusta buscar y se toman su tiempo. Y me encantó.
¿Cómo fue trabajar con Thomas Doret, que sólo tiene 13 años?
Los hermanos Dardenne son excelentes y consiguen que todos se sientan iguales. Nunca me sentí como la "actriz experimentada". Thomas pasó más tiempo que yo ensayando así que iba por delante de mí. Él era nuevo en esto y eso le daba cierta ventaja. Logró comprender la espontaneidad del personaje mucho antes que yo. No tenía que olvidarse de sus experiencias anteriores.
¿Esta experiencia ha cambiado su forma de ver el cine?
He aprendido a contenerme. Quiero seguir creando e inventando, pero aprender a no desbordarme ha sido una experiencia muy enriquecedora.
Vuelve a estar en la lista de películas en competición del Festival de Cannes...
La primera vez fue en 2006 con El cantante de Xavier Giannoli. Tengo muy buenos recuerdos de esa pantalla gigante, del ambiente... Me siento muy orgullosa de volver a Cannes con El niño de la bicicleta que es parte del género cinematográfico que más me gusta. Una película que nos ayuda a comprender el mundo en que vivimos es un auténtico regalo.
Copyright de texto e imágenes © Wanda Visión. Reservados todos los derechos.
El niño de la bicicleta (Le gamin au vélo, 2011) es la nueva película de esa actriz prodigiosa que es Cécile De France. Con una carrera a medio camino entre Europa y Estados Unidos, la intérprete belga nos relata en la siguiente entrevista qué ha significado para ella rodar la citada película, que se presentó en la 64ª edición del Festival de Cannes.
¿Cuál fue su primera reacción al terminar de leer el guión de El niño de la bicicleta?
Los hermanos Dardenne escriben muy bien así que visualicé inmediatamente la película... La fuerza de la sencillez es lo que mejor define su trabajo. Es la historia de un chico que quiere encontrar a su padre y no necesita muchas explicaciones. La intensidad es subterránea, está sugerida. El cine de los dos hermanos no nos da lecciones, no ofrece interpretaciones en blanco y negro, ni hace chantaje emocional. Y el guión reflejaba perfectamente esa filosofía. Me encantó.
¿Qué le dijeron los hermanos Dardenne del personaje de Samantha?
No les gustan las explicaciones psicológicas. Samantha es benevolente, resplandeciente, ¡pero los hermanos Dardenne me dejaron muy claro que no tenía que pasarme con el azúcar! Me dijeron que esta película era una especie de cuento de hadas moderno y que mi trabajo consistía en representar a una mujer que es una mezcla de fuerza y dulzura y cuyas motivaciones permanecen ocultas. Al principio, Cyril no se siente muy atraído por Samantha sino más bien por la posibilidad que le ofrece de encontrar a su padre. Cyril es el verdadero protagonista. Samantha está a su servicio. Y yo tengo que estar al servicio de la historia.
¿Es frustrante?
¡Para nada! ¡Me encanta estar al servicio de la historia! Además me gustó mucho dejar de lado ciertos hábitos de los actores. Tuve que olvidarme de mi ego. De todas formas, con los hermanos Dardenne tienes que dejar de lado todas esas tonterías. ¡Olvidarte de la sacrosanta ''interpretación del actor'! Los belgas tienen una actitud de rechazo hacia el glamour. Dicen “¡No al star system!”, “¡Lo que cuenta es la historia!”. Y a mí me gusta.
¿Hace tiempo que quería trabajar con ellos?
La verdad es que sí. Me gusta la forma en la que muestran la vida real y nuestra sociedad. ¡Los hermanos Dardenne simbolizan Bélgica! Ruedan en nuestro país y lo hacen con gran sutileza. Me sentí muy honrada cuando me invitaron a su mundo. Cuanto más excepcional es el mundo del director, más me enriquece.
¿Le sirvió el mes de preparación que tuvo antes del rodaje?
¡Muchísimo! Los actores siempre quieren defender sus personajes, sacarles el máximo provecho. Yo hubiera hecho que el personaje de Samantha fuera más dulce. En los ensayos los hermanos Dardenne me ayudaron a controlar el lado maternal. Tenía que ser más neutral... y eso lleva mucho trabajo. Ensayamos durante más de un mes en los platos reales, con el vestuario de la película. No tiene comparación con el tipo de lecturas a las que estoy acostumbrada. A los hermanos Dardenne les gusta buscar y se toman su tiempo. Y me encantó.
¿Cómo fue trabajar con Thomas Doret, que sólo tiene 13 años?
Los hermanos Dardenne son excelentes y consiguen que todos se sientan iguales. Nunca me sentí como la "actriz experimentada". Thomas pasó más tiempo que yo ensayando así que iba por delante de mí. Él era nuevo en esto y eso le daba cierta ventaja. Logró comprender la espontaneidad del personaje mucho antes que yo. No tenía que olvidarse de sus experiencias anteriores.
¿Esta experiencia ha cambiado su forma de ver el cine?
He aprendido a contenerme. Quiero seguir creando e inventando, pero aprender a no desbordarme ha sido una experiencia muy enriquecedora.
Vuelve a estar en la lista de películas en competición del Festival de Cannes...
La primera vez fue en 2006 con El cantanteEl niño de la bicicleta que es parte del género cinematográfico que más me gusta. Una película que nos ayuda a comprender el mundo en que vivimos es un auténtico regalo. de Xavier Giannoli. Tengo muy buenos recuerdos de esa pantalla gigante, del ambiente... Me siento muy orgullosa de volver a Cannes con
Copyright de texto e imágenes © Wanda Visión. Reservados todos los derechos.
298 días atrás
293 días atrás
2751 días atrás
2944 días atrás













































































