
Daniel Radcliffe (Harry Potter) y el director James Watkins nos visitan para presentar La mujer de negro, la película que supone el relanzamiento de Hammer Films Antes de protagonizar la premiere que tuvo lugar en un céntrico cine madrileño, ambos se reunieron con la prensa en el Hotel Villa Magna, donde posaron para los reporteros, y con una paciencia profesional, escucharon ese aluvión de preguntas que suele formularse en estos casos.
Hace un par de años, James Watkins, director de Eden Lake, había leído un artículo en la prensa especializada que comentaba que Jane Goldman estaba escribiendo el guión de La mujer de negro a partir de la novela homónima de Susan Hill, y le pidió a su agente que hiciera averiguaciones sobre el tema.
“Yo mismo había estado trabajando en una historia de fantasmas, pero no había conseguido hacer que funcionara”, explica Watkins. “Cuando leí el guión de Jane, trataba de todo lo que quería conseguir en el otro proyecto. Daba esa sensación de miedo pero, al mismo tiempo, tenía un componente emocional. Me emocionó mucho y, en cuanto terminé de leerlo, supe que quería hacerlo”.
Jane Goldman se puso a trabajar con Watkins para pulir el guión, un proceso que, en opinión de la guionista, ayudó a mantenerse fiel al espíritu de la novela de Susan Hill. “En los borradores iniciales, había una serie de ‘flashbacks’ relativos a la mujer de negro”, desvela, “pero emprendimos una labor de ir poco a poco recortando. Creo que, gracias a eso, salió muy reforzado, no hay la típica historia del cine americano que nos pone en antecedentes sobre cómo la mujer de negro llegó a convertirse en la mujer de negro. ¡No es Freddy Krueger! Se trata de la experiencia de Arthur, en la que descubre estos horribles secretos, y cómo nosotros nos enteramos de lo sucedido a través de él”.
A la hora de elegir a la persona que interpretara al personaje protagonista de la película, Arthur Kipps, el director James Watkins buscaba un actor joven con el talento necesario para llevar a la pantalla la combinación adecuada de tristeza y vulnerabilidad.
Para Watkins, Daniel Radcliffe, más conocido por su papel en la supertaquillera serie de Harry Potter, era la elección más lógica. “Me reuní con Dan y mantuvimos una larga conversación, y ambos veíamos igual al personaje”, explica. “Arthur Kipps es un personaje de gran riqueza, muy interesante de interpretar para Dan, y supone una experiencia mucho más oscura que explorar para él”.
Para el director James Watkins, Daniel Radcliffe aporta una sensación de madurez al papel de Arthur Kipps que era exactamente lo que buscaba. “Está muy entregado a su oficio”, asegura Watkins. “Depositó mucha confianza en mí y me permitió llevarlo a distintos lugares en lo referente a su interpretación y al papel, y creo que ha profundizado mucho y explorado aspectos de sí mismo y se ha forzado como actor en facetas muy distintas”.
Watkins cree que el público va a quedar muy sorprendido por la transformación de Radcliffe para el papel. “Es una reinvención de Dan, se ha convertido en Dan, el actor maduro”, afirma. “Creo que la gente se va a quedar realmente impresionada cuando vean al nuevo Dan”.

“Se metió completamente de lleno en el personaje”, afirma James Watkins sobre la dedicación de Radcliffe al papel. “Llegó un momento en que nos entendíamos tan bien que no necesitaba más que sugerirle retoques menores. Hacia el final, la verdad es que no necesitaba ninguna dirección. Comprendía exactamente quién era el personaje y lo vivió plenamente”.
Watkins es plenamente consciente de que deshacerse en elogios hacia su actor protagonista es lo que hacen todos los directores pero, en el caso de Radcliffe, asegura, lo dice totalmente en serio. “Ha sido un absoluto placer trabajar con él”, afirma. “Sé que es lo que siempre se dice, y que suele ocultar todo tipo de mentiras, pero, en este caso, es cierto”.
El realizador se sintió muy feliz con la elección del reparto. “Como director, a veces es estupendo, porque te dices: ‘¿Quién me encanta como actor y quién podría ser adecuado para el papel?’. Me encanta Ciarán Hinds como actor, hace mucho que me encanta, y me pareció que era perfecto”.
Uno de los cambios clave realizados a la novela es que se introduce mucho antes en la historia al hijo de Kipps que, en el libro, no nace hasta después del regreso de Kipps a Londres desde Crythin Gifford. En el guión de Goldman, el personaje se presenta en las primeras escenas de la película, de modo que los remordimientos que sufre Kipps por estar apartado de su hijo Joseph durante su estancia en Crythin Gifford se convierten en un elemento clave de la trama y añade otro toque de terror a medida que el joven abogado va descubriendo los secretos de este peculiar pueblo.
“Queríamos seguir ese elemento a lo largo de toda la película”, explica Watkins. “Es fundamental en lo que respecta a lo que motiva a Arthur. Como con la pérdida de su mujer, quería explorar la naturaleza de su pérdida y que no fuera una simple abstracción”.
Para James Watkins, crear una película moderna de época resultaba una curiosa contradicción. “Cruzar el cine de época con el cine de terror japonés me pareció muy interesante y novedoso”, asegura. “Hablé largo y tendido con el director de fotografía Tim Maurice-Jones sobre el lenguaje cinematográfico de toda la película. No quería que el filme pareciera una típica historia de época. Quería rodarlo con un lenguaje muy moderno en la forma de moverse la cámara, el modo de presentar los planos y la puesta en escena general”.
El director explica: “Una historia de fantasmas es sobre lo que no alcanzas a ver, lo que se mueve por los rincones del encuadre y se oculta en los márgenes. Eso es algo que incorporamos ya en el propio diseño de producción”.
Watkins también optó por jugar con las convenciones básicas del cine con intención de intensificar la inquietante sensación de temor que se cierne sobre toda la película. “Usamos cuanto pudimos para que todo resultara ligeramente desconcertante”, aclara. “He rodado a distintas velocidades de fotogramas por segundo y tiempos de exposición, tendremos cortes bruscos, montaje discontinuo. No es cuestión de caer en trucos artificiosos – no soporto eso – pero cualquier cosa que sirva para contar la historia con sinceridad, y esa es la clave para mí, es válida. No hay por qué ceñirse necesariamente a las reglas, y resulta interesante tener esa libertad para explorar”.
Watkins describe su relación con el montador Jon Harris como una labor increíble de colaboración. Los dos habían trabajado ya juntos en la ópera prima de Watkins, “Eden Lake”, así como en el debut en la dirección de Harris, “The Descent: Part 2”, que Watkins coescribió. “Jon ha sido una parte importante de la creación de la película incluso antes del montaje”, señala. “Dirigió la segunda unidad y formó parte del proceso de colaboración del guión conmigo y con Jane”.
Una de las formas en las que la peculiar presencia de la mujer de negro se manifiesta en la película son, al principio, apariciones de visto y no visto, en una ventana o en un umbral de una puerta. Watkins rodó varias tomas alternativas de este estilo con la mujer de negro, para dejarse así un amplio margen de maniobra con el que poder experimentar durante el montaje.
“Quería crear una historia de fantasmas sutil y pulida, que transmitiera una sensación de temor y una creciente y progresiva sensación de peligro”, explica. “No quería nada que hiciera ‘bu’. Ves una ventana y te preguntas: ¿hay algo justo ahí fuera? No alcanzas a verlo más que fugazmente. Para mí, eso resulta mucho más aterrador”.
James Watkins debutó en la dirección con el ‘thriller’ de gran éxito de crítica Eden Lake. Nombrado “mejor filme británico de terror en muchos años” (diario The Guardian), obtuvo el premio Empire a la Mejor película de miedo, Premio del Jurado del Festival de Cine Fantástico de Sitges y el premio al Mejor director en Fantasporto.
Antes de pasarse a la dirección, James tenía un acuerdo preferente como guionista con Working Title Films.
A través de este acuerdo, escribió una serie de guiones, como el alabado ‘thriller’ de terror My Little Eye (La cámara secreta). Entre sus restantes créditos como guionista figuran Gone, un viaje que nunca olvidarás y The Descent: Part 2. James también ha escrito guiones para Film Four y BBC Films. En la actualidad se encuentra trabajando en proyectos con Warner Bros (con el productor David Heyman) y Pathé (con el productor Christian Colson).
Copyright de texto e imágenes © Alliance Films, Hammer y The Uk Film Council. Cortesía de Aurum Producciones. Reservados todos los derechos.
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