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| Expresionismo alemán: Brücke |
| El expresionismo alemán en el Museo Thyssen-Bornemisza |
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Coincidiendo con el centenario de la fundación de “Brücke”, grupo pionero de la vanguardia expresionista, el Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan, del 1 de febrero al 15 de mayo de 2005, la exposición Brücke. El nacimiento del expresionismo alemán.
La antológica descubre los logros artísticos y rastrea en las peripecias vitales de este grupo de jóvenes pintores que ilustran con su vida y su obra la vehemencia y pasión que vivió el arte durante los primeros años del siglo XX.
Brücke, -o, lo que es lo mismo, El Puente– se constituyó en la ciudad de Dresde, en el año 1905, por Erich Heckel, Fritz Bleyl, Ernst Ludwig Kirchner y Karl Schmidt-Rottluff, a los que más tarde se unieron otros pintores como Max Pechstein, Otto Müller y Emile Nolde. Todos ellos compartieron una insistente búsqueda de la libertad creativa frente a los órdenes establecidos, así como una forma de vida común en sus estudios y viajes, temas que representaron en su obra y que les conforman como grupo.
En el siglo XX, escribe Magdalena M. Moeller, "el arte emprende en Alemania un camino de liberación sin parangón, uno que lleva de la imitación a la invención de la realidad. Descubre nuevos ámbitos de creación formal e intervención práctica, interviene en política y sociedad, en el mundo de la técnica y las ciencias de la naturaleza, y conquista nuevas esferas intelectuales. En Alemania, a la entrada de ese siglo XX, se alza la figura del grupo de artistas Brücke: ella señala la irrupción de la modernidad. Toda corriente o ismo posterior, con sus rutas principales o secundarias, se construye de algún modo sobre sus conquistas y descubrimientos estilísticos".
Al principio, añade Moeller, "las obras de los jóvenes artistas reflejaban múltiples tendencias yuxtapuestas: en sus primeras manifestaciones estilísticas hallaron entrada por igual modernismo, simbolismo, neoimpresionismo, orientalismo, el fino y nervioso arte de Gustav Klimt o las formas expresivas completamente distintas del noruego Edvard Munch. Es evidente la experimentación y la búsqueda de lo nuevo. No obstante, lo que definió su arte desde el principio fue una voluntad de estilo de cuño vitalista, un sentimiento vital moderno definido por la idea de ruptura".
En esa fase de orientación, concluye, "tuvo una destacada significación la pintura de Vincent van Gogh. Para el grupo fue una vivencia arrolladora que desempeñó una función de catalizador. En noviembre de 1905, la galería Arnold presentó cincuenta pinturas de Van Gogh. Hasta entonces, los artistas de Brücke sólo conocían las obras del holandés por reproducciones. (…). El arte de Van Gogh, con el simbolismo expresivo de sus colores, su interpretación de lo representado cargada de intención expresiva y su pincelada dinámica y marcada, alcanzaba dimensiones que tocaban directamente los adentros. Ahí se apelaba a una nueva expresión basada en el efecto directo y sin falsear de forma y color, y se hacía del sentir subjetivo contenido de la imagen. Mundo exterior e interior se amalgamaban en una síntesis; vida y arte se unían en armonía sensible. La existencia humana hallaba cumplimiento en el proceso de creación artística. El arte de Van Gogh acertaba así exactamente en el nervio de lo que Brücke quería: una forma vitalista de expresión liberada de toda norma académica".
Nace el expresionismo alemán
Un total de 190 obras – óleos, esculturas y dibujos - permiten estudiar con nuevas perspectivas el nacimiento del expresionismo alemán a través de uno de sus grupos pioneros, con un completo recorrido de toda su trayectoria, desde su creación en 1905 hasta el momento de su disolución en Berlín, en 1913.
La exposición reúne piezas procedentes de 74 prestadores distintos, así como la importante representación de esta corriente artística que el Museo Thyssen-Bornemisza posee en su colección permanente y en la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Se presentan también algunas obras inéditas y piezas raramente expuestas al público.
El recorrido de la muestra se plantea como un itinerario temático a lo largo de once capítulos. Los cinco primeros se exponen en las salas de la Fundación Caja Madrid y los seis siguientes en el Museo Thyssen-Bornemisza. Una vez concluida su presentación en Madrid, el montaje completo se trasladará al Museo Nacional de Arte de Cataluña, del 31 de mayo al 4 de septiembre de 2005, viajando después hasta Berlín donde se exhibirá en dos sedes de la ciudad, la Berlinische Galerie y el Brücke Museum, del 2 de octubre de 2005 al 15 de enero de 2006.
Brücke: una experiencia de vida, una nueva forma de arte
En 1901 se conocen, en Dresde, Kirchner y Bleyl y comienzan a compartir su afición por la pintura; un año después lo harán Heckel y Schmidt-Rottluff, ambos jóvenes eran también aficionados a la pintura y realizan salidas juntos para pintar. Poco después, en 1904 Heckel y en 1905 Schmidt-Rottluff, se trasladan a Dresde para iniciar estudios de arquitectura, allí entran en contacto con Kirchner y Bleyl. Comienza así una relación basada en el gusto por compartir la experiencia del trabajo artístico en el que se estaban iniciando todos ellos y que no tardaría en fructificar en la creación de Brücke. En 1905 realizan la primera exposición conjunta, aunque no exclusiva, y un año después, contando ya con la participación de Nolde y de nuevos miembros, como Max Pechstein, tendría lugar la primera exposición específica del grupo. También en 1906 se fecha el texto que les sirvió de programa:
“Porque creemos en la evolución, en una nueva generación de creadores y de público, convocamos a toda la juventud. Y como juventud y, por tanto, portadores del futuro, queremos hacernos con libertad en nuestros brazos y en nuestras vidas para enfrentarnos a las bien establecidas fuerzas del pasado. Es de los nuestros todo aquel que transmite de forma inmediata y sin falseamientos lo que le impulsa a crear”.
Comienza así para este grupo de jóvenes artistas una auténtica aventura, una búsqueda incesante de una nueva forma de vida y de expresión artística que quiere romper con todas las convenciones anteriores y fluir hacia nuevas formas de libertad expresiva.
El momento de madurez estilística del grupo tiene lugar entre 1909 y 1911 y se desarrolla principalmente en la ciudad de Dresde, así como en los diversos lugares a donde el grupo se traslada para compartir experiencias y trabajar en contacto con la naturaleza. En esos años, el trabajo colectivo y la vida en común de los miembros del grupo da lugar a un conjunto de obras en el que se aproxima tanto el estilo de los distintos artistas, que representan los mismos motivos e incluso a los mismos modelos, que resulta a veces difícil diferenciar la obra de cada uno de ellos. La influencia de pintores y movimientos artísticos contemporáneos fue también fundamental en el desarrollo del nuevo lenguaje expresionista; de forma muy particular el conocimiento de la obra de Van Gogh o la aplicación de la teoría de color de los neoimpresionistas.
La pincelada rápida, el uso de colores intensos y empastados o el estilo rápido y espontáneo, marcan el inicio de este nuevo lenguaje pictórico, fuertemente expresivo y provocador. Por otro lado, su afán por todo lo que fuera originario y carente de falseamientos afectó tanto a su método artístico como a los temas: el paisaje, el desnudo, las escenas espontáneas de su vida en común, etc. vuelven una y otra vez a lo largo de toda su trayectoria colectiva. En este sentido cobra también especial relevancia la influencia de culturas exóticas y primitivas, en cuya forma de vida y arte encontraron un ideal para su propia experiencia vital y su expresión artística.
El traslado a la ciudad de Berlín marca, a partir de 1911, un punto de inflexión en la evolución de Brücke. Aparecen nuevos temas, motivados en buena medida por las vivencias de la gran ciudad, del dinamismo y la crispación de la metrópolis, y se produce un proceso de ruptura de la cohesión estilística del grupo y un mayor desarrollo de la individualidad de cada uno de sus miembros en función de sus propias experiencias vitales.
El conocimiento de otras manifestaciones de la vanguardia y su distinta influencia en los pintores del Puente, será otro factor importante en ese proceso de ruptura de los planteamientos comunes. En el plano estilístico se observa en estos años una evolución más o menos generalizada hacia el uso de una paleta más oscura y una mayor dureza de
las formas. Esta transformación se hace particularmente evidente en la obra berlinesa de uno de los máximos representantes del grupo: Ernst Ludwig Kirchner; su trazo se vuelve minúsculo y nervioso, el color se oscurece, aparecen sus característicos elementos zigzagueantes, las proporciones se alargan.... se hace evidente también el conocimiento de la vanguardia internacional, principalmente del cubismo o el futurismo italiano, que será definitivo en la evolución de su estilo en los años de Berlín.
El resultado de todo este proceso será la disolución definitiva de Brücke como grupo artístico en 1913.













































































