
Desde finales de los años 70, Jeff Koons ha venido creando un excepcional conjunto de obras que ponen de relieve sus complejas reflexiones en torno a la cultura capitalista.
En esta exposición que se inaugura en el Museo Guggenheim Bilbao el 2 de octubre se presenta una nueva serie de pinturas, agrupadas bajo el título Fácildiversión-Etérea (Easyfun-Ethereal) y encargada para el Deutsche Guggenheim Berlin, donde se presentó por primera vez en la muestra organizada en octubre de 2000.
En estos siete cuadros Koons emplea una iconografía popular, muy en la línea de un grupo de obras que realizó en 1999 bajo el título Fácildiversión.
Koons extrae esa iconografía de revistas ilustradas, folletos y publicidad, además de fotografías personales.
Para cada una de sus obras, Koons ha recortado y pegado elementos sacados de dichas fuentes componiendo distintos collages, a veces sin relación unos con otros, utilizando la tecnología informática.
Estas imágenes electrónicas se transforman después en pinturas al óleo tradicionales que están ejecutadas con la precisión del realismo fotográfico.
Las pinturas de Koons recuerdan a la iconografía publicitaria de los artistas pop de los años 60.
Sin embargo, su obra está imbuida de elementos rococó y del barroco que revelan una desbordante sensualidad y un espíritu efervescente.
Con su declarada intención artística de "comunicarse con las masas", Koons elabora una iconografía que expresa al mismo tiempo la atracción y el deseo sexual adulto, y el imaginativo universo de los placeres infantiles.
Su nueva serie de pinturas pop también incluye otras referencias extraídas de la historia del arte.
En Labios (Lips), las imágenes flotantes de unos carnosos labios y de un ojo de largas pestañas evocan el onírico repertorio de imágenes surrealistas de René Magritte y Salvador Dalí, mientras que el zumo derramado alrededor sugiere las salpicaduras de pintura del expresionismo abstracto de Jackson Pollock.
Koons también se refiere a él en otra de sus obras: aunque su título Postes azules (Blue Poles) describe los soportes de una montaña rusa, en realidad lo toma prestado de una obra tardía del maestro moderno.
Mediante la fusión de las imágenes pop con el surrealismo y unos toques de abstracción, Koons crea un híbrido de diversión y fantasía que da lugar a una serie de obras que representan formas ingrávidas de placer etéreo y onírico.
En ella, el artista se apresura a abrazar el futuro mediante el uso de la tecnología informática al tiempo que mantiene un estrecho vínculo con las tradiciones artísticas del pasado.
Copyright de texto e imágenes © Museo Guggenheim Bilbao. Cortesía del Departamento de Comunicación y Marketing del Museo Guggenheim Bilbao. Reservados todos los derechos.
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