• PORTADA
  • CRÍTICAS
  • ENTREVISTAS
  • CINE CLÁSICO
  • LIBROS
  • TEATRO
  • CÓMIC
  • SERIES
  • EXPOSICIONES
  • MUSICALES

Vie05252012

Last update06:02:52 PM

The-Cult-revista

Nijinsky, los Ballets Rusos y el arte - Sonia Delaunay-Terk (1885-1979)

Índice de Artículos
Nijinsky, los Ballets Rusos y el arte
Vaslav Nijinsky (1889 – 1950)
František Kupka (1871 -1957)
Sonia Delaunay-Terk (1885-1979)
Vladímir Baranov-Rossiné (1888-1944)
Alexandra Exter (1882-1949)
Todas las páginas

Sonia Delaunay-Terk (1885-1979)

Sarah (Sonia) Stern, de origen ruso, llega a París en 1905, donde conoce a Robert Delaunay, con quien se casa en 1910. Los Delaunay congregan a su alrededor un gran círculo de amigos poetas, pintores y músicos, entre ellos los pintores Marc Chagall, Vladímir Baranov-Rossiné y Léopold Survage, así como el poeta Guillaume Apollinaire, quien en 1913 acuñará el término orfismo para la pintura de los Delaunay.

En este círculo artístico abierto, en el que se integraban muchos artistas de origen ruso, sin duda se produjeron desde 1909 intensas controversias sobre las apariciones de Nijinsky con los Ballets Rusos, que causaron gran sensación.

Durante la I Guerra Mundial Robert y Sonia viven en Portugal. Cuando en 1917, con la Revolución Bolchevique, Sonia abre con éxito en Madrid una tienda donde presenta sus diseños de moda. En 1918, por encargo de Sergéi Diaghilev y Léonide Massine, realiza los decorados del Cleopatra y en 1928 del ballet Las cuatro estaciones.

Sonia participa activamente en la teoría de la pintura simultánea desarrollada por su marido Robert, que se basaba en un estudio aparecido en París en 1839, titulado Sobre la ley del contraste simultáneo de los colores, del químico Michel Eugène Chevreul.

El gran afán artístico de Sonia fue extender la teoría de la coloración simultánea a todos los ámbitos de la configuración estética. Gracias a las posibilidades de combinación, los colores hacen surgir sobre la superficie de un cuadro un «movimiento perpetuo» y una «simultaneidad rítmica».

De ese modo, sirviéndose de la combinación de los colores según la teoría cromática de Chevreul, define la danza de los colores en diferentes ritmos sobre la superficie de un cuadro.

En Cantaor de flamenco los círculos que rondan las cabezas de los personajes muestran la fluidez de los límites entre la persona y el espacio. Además, el diseño de esta pintura se basa en un experimento técnico. Sirviéndose de cera, a la que aplican calor para obtener una superficie lisa de contornos suaves, Sonia logra exactamente el efecto descrito por Robert de relaciones espaciales fluidas.

El efecto del contraste simultáneo que Sonia crea sobre sus obras mediante la superficie de los colores y que destaca con especial intensidad en el tema de la danza, evocando también el cuerpo, el ritmo y la música es el que describe Max Imdahl: «El efecto conseguido es siempre que el cuadro parezca “nuevo”
cada vez […] como algo que se recrea una y otra vez, es decir, como renovación permanente de lo idéntico».

Con su obra, que abarcó varios géneros, es una de las artistas modernas más destacadas del siglo XX.

Decía Sonia Delaunay-Terk: «Todos los jueves nos encontrábamos en el Bal Bullier, junto a estudiantes y costureras. Era un lugar de encuentro de artistas y poetas. (...) El fox-trot y el tango alternaban en este nuevo y popular templo del baile. Los ritmos nos animaban a poner a bailar también a los colores».

 



Añade tu comentario


Código de seguridad
Refescar

Banner-cineclasico

Lo más leído

Banner-television2

Lo último

Banner-comics2

El editor recomienda...

 

Cultura en Positivo

Contenidos originales

Book Review

El Ministerio de Cultura identifica a Cine y Letras (The Cult) como una revista que ofrece contenidos respetuosos con los derechos de propiedad intelectual, y por ello nos distingue con el sello "Cultura en positivo". LEER MÁS...