El hechizo de la celebridad, una atmósfera empapada en elegancia y emoción sin límites. Las fotografías de David Bailey son un resumen de todo eso; la esencia de una mitología irreverente, poética, tan personal como el deseo.
Ignoro si alguien que se ha convertido en leyenda puede ser temerariamente sincero. Bailey, que además de fotógrafo es pintor y escultor, acumula más anécdotas que un personaje literario. Cuentan que sus modelos lloraban al final de las sesiones, y que el amor solía ser una consecuencia esperada de su arte.
De todas maneras, aunque quisiera matizar esos relatos –para eso está su autobiografía, coescrita con Dylan Jones–, lo cierto es que Bailey no conseguiría despojarse de ellos. Al fin y al cabo, hablamos del hombre en el que se inspiró el director Michelangelo Antonioni para idear al protagonista de la película Blow-Up (1966).
Bailey puso de moda el swinging London a comienzos de los sesenta, y eso es mucho.
Luego viajó a Nueva York en enero de 1962, y revolucionó el estilo de la revista Vogue con una serie de prodigiosos retratos de la modelo Jean Shrimpton, que se convirtió en su musa y en su mujer.

El nacimiento del cool
Hablemos un poco de su fórmula. Cámara en mano, David Bailey sorprendía a sus modelos con ese aparente descuido del cinema vérité y de la Nouvelle Vague, como si la moda mereciese la vitalidad que capturaban sus películas cineastas como François Truffaut y Jean-Luc Godard.
¿El resultado? Portadas memorables en Elle, Vogue y Glamour y un libro revolucionario, Box of Pin-Ups (1965), con esa sensación vigorosa y dinámica que aún hoy nos fascina.
En aquella época, Bailey fotografió a John Lennon y a Paul McCartney, a Andy Warhol y a Mick Jagger, a Cecil Beaton y a Rudolf Nureyev...
Otra de sus retratadas, la actriz Catherine Deneuve, aceptó ser su segunda esposa en 1965. Su rostro, bellamente silueteado, nos observa desde una de las placas más famosas de Bailey: con el cigarrillo entre los labios, un gesto tibio y la distinción de una dama del cine negro.
En sus imágenes, Bailey podía ser salvaje y encantador, y en ocasiones parecía que el glamour era algo que no se le había ocurrido antes a nadie.
Pura sensualidad
Contemos toda la verdad. David Bailey entiende el erotismo como un resplandor de mercurio que es posible inmortalizar en el objetivo. Lo suyo no es la pasión descafeinada, sino el sexo pegado al cristal, la intensidad de un segundo, el aliento frío que sólo alcanza su verdadero sentido en blanco y negro.
Su tercera musa, Marie Helvin, demostró esa evidencia al convertirse en objeto de deseo y protagonista de otro libro excepcional, Trouble and Strife (1980).
Con su tercera mujer, Catherine Dyer, el fotógrafo llegó aún más allá, en el sentido más literal. Para comprobarlo, basta hojear volúmenes tan intensos como Nudes 1981-1984 (1984) y The Lady is a Tramp: Portraits of Catherine Bailey (1995).
¿Cuál es el Bailey que prefieren? Gracias a la antología que presenta Phaidon –un título imprescindible para los lectores de buen gusto–, el artista nos seduce en toda su variedad, con esas imágenes sabias y fulminantes que nunca pasarán de moda.
Nota editorial
David Bailey formó parte de una nueva generación que revolucionó la fotografía de moda en los años 60 y que convirtió en estrellas a modelos como Jean Shrimpton. Fue también uno de los primeros fotógrafos en convertirse él mismo en celebridad, fotografiando y alternando con numerosos iconos culturales de los 60 y 70, como Catherine Deneuve, los Beatles, los Rolling Stones, Michael Caine y Andy Warhol.
Trabajó para la edición británica, estadounidense e italiana de Vogue y colaboró con muchas otras revistas y periódicos de relevancia durante más de 40 años.
Su estilo, sencillo y directo, es acompañado por una intimidad que revela la personalidad y sensualidad de sus modelos.
Durante el transcurso de su aclamada carrera, Bailey ha producido libros, pinturas, anuncios, documentales y películas, y continúa siendo una valorada figura de la fotografía y el cine.
Este libro explora el archivo del fotógrafo y ofrece una interesante perspectiva de su carrera, incluyendo trabajos tempranos no publicados, además de sus icónicos retratos de Londres y Nueva York en los años 60.
Colaboradores
Jackie Higgins es escritora independiente especializada en fotografía. Escritora y productora de televisión durante más de diez años, su trabajo —de temática tan variada como imágenes médicas y tradiciones emergentes en la fotografía japonesa contemporánea— ve la luz ahora en diversas publicaciones.
Ficha editorial
David Bailey: Look
Fecha de publicación: mayo 2010
Encuadernación: tapa dura
Extensión: 128 páginas
Medidas: 156x136mm
Ilustraciones: 7 fotografías color y 49 b/n
ISBN 978 07148 5783 1
Precio € 9,95
Copyright de imágenes y sinopsis © Phaidon Press. Reservados todos los derechos.
15 días atrás
164 días atrás
182 días atrás
269 días atrás
359 días atrás
352 días atrás
3622 días atrás
4371 días atrás
704 días atrás
708 días atrás
716 días atrás
694 días atrás
724 días atrás













































































