
La Fundación BBVA presenta impactantes imágenes de Harold Edgerton, el fotógrafo que fotografió aquello que el ojo no puede captar. La exposición recoge fotografías míticas como Corona de una gota de leche así como aquellas que capturan momentos efímeros como ejercicios de atletas, movimientos de animales o el disparo de una bala.
Más que un fotógrafo al uso, Harold Edgerton es sobre todo un científico que busca nuevos modos de percibir el mundo. Sus ensayos visuales constituyen sorpresas ópticas reutilizadas para perfeccionar los hallazgos surgidos con cada nuevo experimento.
Ingeniero eléctrico de formación, inventó un flash estroboscópico que permitía destellos a altísima velocidad para registrar con nitidez el disparo de una bala al atravesar los objetos o capturar otros sucesos imperceptibles.
El sistema “multidisparo” de su flash le permitió congelar secuencialmente movimientos de deportistas en intervalos infinitesimales de tiempo durante su ejecución. Su trabajo entronca con el de pioneros como Muybridge o Marey quienes, para fijar el movimiento, consiguieron instantáneas de apenas centésimas de segundo.
Pero la conquista de Edgerton iría más lejos: su sistema de iluminación le permitiría congelar escenas por debajo de una millonésima de segundo.
Con su cámara ultrarrápida Rapatronic captó explosiones nucleares que formaban inquietantes esferas de gas instantes después de su detonación. Por su parte, el uso de la luz estroboscópica en cine haría posible la cámara superlenta, ralentizando movimientos que eran indetectables a la velocidad normal de filmado.
Colaboró estrechamente con Jacques Cousteau filmando los fondos submarinos con equipos de sónar y cámaras subacuáticas, en busca de especies animales y buques hundidos.
Además de sus ingeniosos inventos, Edgerton deja un inigualable legado como creador visual. En su obra no puede separarse el carácter científico del artístico.
Su modo creativo de trabajo ha revelado arquitecturas invisibles del movimiento. Al descubrir nuevos universos visuales, continuaba sus experimentos hasta la extenuación para obtener las imágenes más sobrecogedoras que la tecnología le permitía.
Ese inconformismo le llevó a declarar al final de su vida que aún no había logrado capturar la geometría perfecta en la salpicadura de una simple gota o en una manzana atravesada por un balazo.
La exposición, organizada expresamente para la presente edición de PHotoEspaña es la muestra más extensa dedicada al trabajo de Harold Edgerton fuera de los EE.UU. Se han seleccionado casi un centenar de obras, además de documentos, aparatos fotográficos y una célebre película (premiada con un Oscar en 1940) sobre el trabajo y los procesos fotográficos de Edgerton.
La exposición pone de manifiesto su extraordinaria contribución a la historia de la percepción del movimiento y, en consecuencia, demuestra la relación singular y paradójica entre la fotografía y la representación del tiempo.
Datos biográficos
Harold Edgerton (EE.UU., 1903–1990) trabajó en el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT).
Sus imágenes han sido publicadas en revistas científicas especializadas y, posteriormente, han formado parte de exposiciones en el Centro Georges Pompidou de París (1977) y el Internacional Centre of Photography de Nueva York (1987), entre otros.
Disparando a una manzana, 1964. Cortesía Palm Press Inc. © Harold & Esther Edgerton Foundation, 2010. Reservados todos los derechos.
Copyright de texto e imágenes © PHotoEspaña. Cortesía del Departamento de Comunicación de PHotoEspaña 2011, XIV Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales. Reservados todos los derechos.
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