
Jackie Chan
Es uno de los actores orientales con más seguidores entre el público occidental. Desde el estreno de El mono borracho en el ojo del tigre (1978), de Yuen Woo Ping, ha ido ganándose a una audiencia internacional con cintas como El chino (1980), Lord Dragón (1982), Piratas en los Mares de China (1984), Armas invencibles (1985), Police Story (1985), La armadura de Dios (1986) y Duro de matar (1995).
Chow, en los años ochenta, volvió a romper las taquillas con un joven Jackie Chan, que en la actualidad no necesita tarjeta de presentación. Tras la muerte de Bruce Lee el cine de acción hongkonés quedó huérfano y su resurgimiento vino de la mano de un Jackie Chan que acentuaba más el entretenimiento que la exhibición de sus habilidades.
Como el propio Chan señala, su lucha fusiona las distintas modalidades de las artes marciales con los grandes maestros del cine mudo, reflejando influencias de Buster Keaton o de Harold Lloyd.
Toda una estrella, y con una enorme ductilidad, Jackie Chan ha ido alcanzando todas sus metas. Primero se ganó al público de Hong Kong, más tarde al asiático, y posteriormente el público occidental le aplaudió su acción trepidante y su sentido del humor. Su deseo era poner sus huellas en la avenida de Hollywood, y también lo ha conseguido.
Asimismo, ha ido compaginando su carrera como cantante sacando al mercado numerosos discos… ¿Hasta dónde llegará Jackie Chan? Eso sólo lo sabe él y su forma física. Pero en los últimos años, inteligentemente, ha desarrollado más su faceta como productor, a la vez que se ha metido en películas de acción… trepidante, sí, pero de una manera más espaciada dentro del metraje.
Sin ir más lejos, ha arrasado las taquillas de Hong Kong con Rob-B-Hood (2006), una comedia en la que Jackie Chan, acompañado de Louis Koo, rapta a un niño de pocos meses por orden de su socio Michael Hui.
Es sabido que Chan se rodea de sus colegas en cada nuevo proyecto, comenzando por el director Benny Chan (habitual en sus películas de acción) y siguiendo por sus grandes amigos Michael Hui y Yuen Biao (conocido desde sus primeros tiempos en la ópera). También se deja acompañar por jóvenes estrellas que le proporcionan un buen tirón en taquilla como Louis Koo (uno de los rostros fijos en la películas de Johnnie Too) o Daniel Wu, al cual le dio un cameo en la película Gorgeous (1996). La carrera de este último ha sido meteórica.
A Chan también le beneficia su ingreso en la industria americana. De eso no cabe duda. Ahora sus admiradores pueden disfrutar de su cintas como Hora punta 3 (2007), de nuevo con Chris Tucker como compañero, enfrentándose a una poderosa mafia china desplazada hasta París. Todo un producto de la marca Chan, está vez con un toque hollywoodiwense.













































































