Ringo Lam
A Ringo Lam le debemos una cinta tan carismática como City on fire (1987). Con ella se unió al heroic bloodshed, situando esta vez a unos personajes duros, incluso nihilistas, en un contexto de naturaleza explosiva.
En esta película, la ciudad de Hong Kong se asemeja a una jaula que contiene una bomba de relojería con unos personajes a punto de estallar. No obstante, Ringo Lam no se preocupa por adentrarse psicológicamente en sus protagonistas (Chow Yun Fat en el papel de policía encubierto, y Danny Lee como el mafioso especializado en robos). Simplemente, nos presenta estereotipos de hombres duros, unidos en su fraternal camaradería. Tipos que perderán sus motivaciones morales.
Pero siendo consciente de la importancia histórica y estilística de esta cinta, a mí, particularmente, me llaman la atención dos películas dentro de la filmografía de Ringo Lam.
La primera, Full Allert (1997), sorprende por ese duelo interpretativo entre Lau Ching Wan y Francis Ng (dos de los grandes actores del star-system hongkonés), y segundo, por la maravillosa planificación de escenas y su ágil montaje. De nuevo, los protagonistas que maneja Lam son un policía y un ladrón, unidos por esa extraña línea –tímidamente definida– entre el bien y el mal.
La otra película que me interesa, The victim (1999), resulta muy curiosa en su filmografía. A pesar de mantener esas constantes de Lam, se aproxima en mayor grado al suspense.
El éxito de Woo y Lam fue tal, que Hollywood los llamó a filas y ellos gustosamente hicieron sus maletas. Pero los resultados no fueron todo lo satisfactorios que ellos esperaban.
Creo que no me equivoco al afirmar que los mejores trabajos de Woo y Lam se han hecho en Hong Kong. Prueba de ello es que ambos han vuelto allí para continuar su carrera.
Sin ir más lejos, John Woo volvió para rodar Acantilado Rojo, cinta basada en el clásico de la literatura china El romance de los tres reinos, de Luo Guanzhong. Se trata de una cinta épica, que narra las luchas entre clanes en la China del siglo III.
Por su parte, Ringo Lam se centró en la preparación de una película titulada Triangle, en la que compartía las tareas de dirección ¡nada menos! que con Tsui Hark y Johnnie To.
La película estructurada en tres partes fue comenzada por Hark, la desarrolló Lam, y To puso su toque final.













































































