El concilio de Trento

Concilio_de_Trento

El concilio de Trento (1545- 1563) es uno de los más capitales acontecimientos de la historia del catolicismo, puesto que de él deriva la organización actual de la Iglesia católica.

La petición de reforma de la Iglesia, in capite et in membris, no había cesado desde los tiempos del cisina de occidente, pues los concilios de Constanza, Basilea, Pisa, Florericia y otros, sólo habían promovido reformas fragmentarias.

Preocupados los pontífices, desde mediados del siglo XVI, «por el peligro turco», por las intrigas políticas de la época y por las artes del Renacimiento, relegaron a segundo término los asuntos eclesiásticos.

Cuando los innovadores luteranos amenazaron la unidad de la fe, insistieron los católicos en pedir la convocación de un concilio, como único medio de poner fin a las controversias religiosas.

Los papas Adriano VI (1522-1523) y Clemente VII (1523-1534), el primero cediendo a la petición de varias dietas alemanas, y el segundo instado por Carlos V, se dispusieron a convocado, pero no llegó a reunirse hasta 1545, bajo el pontificado de Paulo III, después de obstáculos y vacilaciones sin cuento, y cuando era ya tarde para someter a todos los disidentes.

Reunido en Trento, el famoso concilio duró dieciocho años, celebrándose sus sesiones en tres períodos: el primero, bajo el pontificado de Paulo III, desde 1545 a 1548; el segundo, ocupando la Sede romana Julio lII, desde 155l a 1552 y el último, siendo pontífice Pío IV, desde 1562 a 1563, en que terminó.

La primera sesión fue interrumpida por la ruptura entre -el papa y Carlos V, deseoso el emperador de introducir en la Iglesia algunas reformas gratas a los protestantes, y limitar la autoridad pontificia.

Paulo III transfirió el concilio a Bolonia; pero una parte del episcopado, adicta al .emperador, continuó en Trento.

La segunda vez el concilio se separó ante las amenazas -de los protestantes, confederados contra Carlos V, los cuales se dirigían en actitud belicosa sobre el Tirol.

La tercera sesión fue la más importante en resultados.

La dirección de los trabajos del concilio fue llevada por el legado del papa.

Entre sus miembros se distinguieron los jesuitas (el segundo general de la Orden, Diego Láinez) y los obispos españoles, entre otros, don Pedro González de Mendoza, don Martín Pérez de Ayala, don Pedro Guerrero, etc., habiendo podido decir un escritor moderno que el Concilio de Trento «fue tan español como ecuménico».

El triunfo de la corte pontificia fue completo.

Las deliberaciones se cerraron después de la 25ª sesión.

Pío IV, por la bula Benedicius Deus, sancionó las decisiones del concilio; pero reservando su interpretación a la Santa Sede.

Decretos del Concilio de Trento

Los principales decretos del concilio de Trento, referentes unos al dogma, otros a la disciplina, fueron los siguientes: Afirmación del dogma católico, declarando la tradición eclesiástica de igual valor que las Sagradas Escrituras, la validez de los siete sacramentos, la liturgia en latín, las buenas obras para justificación del pecador, el culto de los santos y de las reliquias, y el celibato del clero.

Hacer obligatoria a los prelados la residencia en sus diócesis. Prohibir la acumulación de beneficios eclesiásticos.

Instituir seminarios conciliares para educación y enseñanza de los jóvenes destinados a la carrera eclesiástica.

Otras muchas reformas derivaron de aquel concilio, como el establecimiento de la congregación del índice, encargada de dictaminar acerca de los libros que el catolicismo considera nocivos a los fieles.

La jerarquía eclesiástica, declarada de institución divina, quedó rigurosamente establecida bajo la autoridad absoluta del papa, considerada superior a la de los concilios.

Los obispos, dependientes del papa, quedaron, en 10 sucesivo, investidos de mayor autoridad que la que habían tenido antes sobre los clérigos seculares y regulares de sus respectivas diócesis.

De este modo el concilio de Trento reemplazó la constitución aristocrática y representativa de la Iglesia de los tiempos medios por una monarquía absoluta y centralizada.

El dogma, fijo para siempre, quedó substraído a toda tentativa innovadora.

Resultados del Concilio de Trento

Exceptuando la casa de Austria, los demás príncipes católicos protestaron de las decisiones del concilio, que atentaban a la independencia de las Iglesias nacionales y disminuían su autoridad sobre el clero; pero la obra del concilio fue mantenida.

La Iglesia reconquistó parte del terreno perdido: Alemania del sur, Francia, algunos cantones suizos, Polonia, etc.

Ahogado el protestantismo en España e Italia por la Inquisición, el catolicismo se aprestó a llevar la guerra a los territorios donde había triunfado la Reforma protestante.

Nota sobre el autor: Rafael Ballester y Castell (Palma de Mallorca, 22 de agosto de 1872 - Tarragona, 17 de agosto de 1931) fue periodista, bibliógrafo, pedagogo y erudito historiador. Entre sus obras, destacan Las fuentes narrativas de la Historia de España durante la Edad Media, 417-1474 (1908), Clío. Iniciación al estudio de la Historia (1913) –de la que extraemos este artículo para The Cult– , Geografía de España (1916) y Apuntes de Historia de la civilización española en sus relaciones con la universal (1927). Las obras originales de Rafael Ballester y Castell se encuentran en dominio público, pues sus derechos de autor han expirado una vez transcurridos ochenta (80) años tras la muerte del autor.

  • The Cult: el desafío de la tercera cultura El arte y la ciencia en conversación. Esa es la premisa de la que parte THE CULT, la plataforma educativa de conCiencia Cultural. Crear un espacio donde esos dos sectores se encuentren con…
  • La búsqueda de la felicidad
    Escrito por
    La búsqueda de la felicidad Lichtenberg fue quizá uno de los primeros ateos que expresó esa paradoja teológica hoy tan conocida: “Soy ateo gracias a Dios”. Él dijo exactamente: “Agradezco al buen Dios mil veces el que me haya hecho…

BBC, PBS, KCET

  • Rigor
    Rigor Imagen superior © Liz Girvan Dos rasgos que distinguen a la ciencia son que es racional y es extremadamente confiable. Ambas características se relacionan con su forma de proceder, que se basa en el rigor.…

Loren Kerns, CC

  • Blancos y negros
    Escrito por
    Blancos y negros Alexandre Dumas (Gérard Depardieu) conversa con su "negro" literario, Auguste Maquet (Benoît Poelvoorde), en una escena de la película "L'Autre Dumas" (2010), de Safy Nebbou © UGC, France 2 Cinéma. Reservados todos los derechos. No…
  • Lorca: conmemoraciones y olvidos
    Escrito por
    Lorca: conmemoraciones y olvidos En literatura, las magnificaciones no son inocentes y se realizan sembrando olvido, sea ésa o no la intención, sobre escritores de importancia. Además, incide otro aspecto que es fundamental: un poeta no es la poesía, e…

Cartelera

Cine clásico

  • Regentado
    Escrito por
    Regentado Nunca fui admirador de La Regenta de Clarín, nick de Leopoldo Alas. Será porque la leí cuando era muy joven. O porque me pareció –ahí va la primera boutade– una mala copia de Madame Bovary,…
  • El encanto de los clásicos
    El encanto de los clásicos Muchos de los lectores de The Cult descubrieron el encanto del cine cuando, por primera vez, les llevaron a una sala de barrio o se sentaron ante el televisor de su casa, con la pantalla…
  • Cuando llega la noche
    Escrito por
    Cuando llega la noche "The Cat and the Canary", Paul Leni, 1927 El dormitorio es el lugar donde nos hallamos a solas, cara a cara, con el espanto. Conviene, a juzgar por lo que nos muestra, en especial, el…

LWYang, CC

  • Inocente Edith
    Escrito por
    Inocente Edith John Singer Sargent, "Lady Agnew of Lochnaw" La edad de la inocencia es un libro apasionante, y lo es porque retrata caracteres humanos de gran fuerza y rotundidad. Ahí está, en sus páginas, Ellen Olenska,…

Michael Miller, CC

  • Xoel López: el Juan Pardo de mi morriña
    Escrito por
    Xoel López: el Juan Pardo de mi morriña Imagen superior: Xoel López en una foto promocional de "Paramales" © Lola García Garrido  En dos años de ausencia de España, sólo he sentido un momento de nostalgia. Fue en mi segundo regreso al país para…
  • Violetta en Lieja
    Escrito por
    Violetta en Lieja Clorinda, Oscar, Ninetta, Olga Sukarov, Musetta, Lisa, Adina, Norina… De ahí a Lucia, Gilda, Cleopatra… Prudentes ascensos, ir escalando inteligentemente peldaños sopraniles partiendo de la categoría de ligera cercana a la soubrette hasta llegar a…

"Mammoths: Ice Age Giants", Museo de Historia Natural, Londres

  • El último de los dodos
    Escrito por
    El último de los dodos En una caricatura, Porky Pig se adentra en "la más negra de las Africas" buscando al último de los dodos. Después de una serie de alucinantes eventos, el popular cerdito finalmente logra la captura del…