El escritor L. Frank Baum publicó El maravilloso Mago de Oz (The Wonderful Wizard of Oz) en 1900.
Tanto en su contenido como en su aspecto formal, aquella primera edición, ilustrada por W.W. Denslow, está considerada uno de los libros más atractivos en toda la historia de la literatura infantil estadounidense.
Tras esa edición, lanzada por la George M. Hill Company de Chicago, los personajes del prodigioso país de Oz pasaron a formar parte del imaginario popular estadounidense.
La historia de Dorothy, la niña que vive en una pradera de Kansas, y que se ve transportada por un ciclón hasta ese fantástico territorio, fue todo un triunfo editorial cuya repercusión aún es evidente.
“Cuando se publicó El Mago de Oz por primera vez –nos dice Martin Gardner–, tuvo un gran éxito entre el público infantil, aunque hubo de pasar más de medio siglo para que los críticos, educadores y bibliotecarios reconocieran por fin sus méritos.
Quizás haya quien piense que la novela debe su fama a la película de Judy Garland, cuando en realidad fue al contrario: la imaginación de Baum fue la artífice de la consagración de Judy”.
La protagonista del relato, Dorothy, supera el desconcierto inicial gracias a la compañía de su fiel perro, Totó, que también ha sido arrastrado por el ciclón.
La pequeña pone todo su empeño en llegar a la Ciudad Esmeralda, donde quiere pedir al gran Oz, un mago todopoderoso, que la mande de vuelta a Kansas, pues allí están su tía Em y su tío Henry.
En el camino del bosque, Dorothy se encuentra con unos amistosos aliados: el Espantapájaros, que carece de cerebro, el Leñador de Hojalata, que ansía tener un corazón, y el León Cobarde, un animal grande y vigoroso que, no obstante, es apocado y tímido.
Tras superar numerosos peligros, los cuatro viajeros cruzan las puertas del palacio de Oz, donde éste les encomienda una misión: acabar con la malvada bruja del Oeste.
Lo que no imaginan los protagonistas es que ese empeño cambiará para siempre sus vidas. A diferencia de otros libros infantiles, El maravilloso Mago de Oz es una obra en la que cada episodio parece representarse ante nuestros ojos.
La formidable sucesión de fantásticos parajes ideada por Baum –el país de las figuritas de porcelana, el país de los quadlings, etc.– es algo así como el escenario donde actúan los personajes, como si de una película o una obra de teatro se tratara.
En este sentido, el libro es heredero de esas pantomimas que solían escenificarse en Navidad durante el siglo XIX.
“La teatralidad intrínseca del Mago de Oz –escribe Seth Lerer– le proporcionó casi inmediatamente después de la aparición del libro una nueva vida en el escenario y en la gran pantalla. En las primeras tres décadas del siglo XX proliferaron los musicales y las películas mudas. Y, naturalmente, se culminó con la gran producción de MGM de 1939”
“Cuando llega el tornado y el viento se lleva volando a Dorothy a Oz –añade Lerer–, la niña aterriza en un lugar configurado no ya por la agricultura, sino por el teatro.
Los munchkin son actores disfrazados y cuando la saludan, Dorothy actúa como una mala actriz de pesadilla que ha olvidado su papel. Y cuando los viajeros llegan a la Ciudad Esmeralda, encuentran al Gran Oz vestido ni más ni menos que de empresario de circo”.
Temas y valores
El maravilloso Mago de Oz es una historia de amistad y descubrimiento, en la que priman valores como la sinceridad, la honradez, la autoestima y la valentía.
No podrás olvidar...
El país de Oz, un territorio sin leyes, donde todos los deseos pueden hacerse realidad.
Diversos autores han señalado que en esa tierra de prodigios queda resumida una utopía genuinamente estadounidense.
“El mundo de Oz, tal como se describe en El Mago de Oz –escribe Michael Patrick Hearn–, es muy diferente del que se describe en las continuaciones, pues el concepto de país maravilloso que Baum tenía evolucionó a medida que la serie progresaba.
El doctor Edgard Wagenknecht fue el primero en indicar [en 1929] que Baum había inventado la utopía estadounidense”.
Edad recomendada
Indicado para lectores a partir de los ocho años de edad.
Recomendamos, por su calidad, la traducción publicada por Editorial Anaya.
Quienes busquen más información e ilustraciones a gran formato, pueden encontrarlas en la edición anotada de la editorial El Aleph.
(© Guzmán Urrero Peña)
Sinopsis
Las aventuras de Dorothy empiezan cuando un ciclón la arrastra hasta una tierra desconocida.
Allí empieza su peregrinación al país de Oz en busca de un cerebro para el Espantapájaros, un corazón para el Leñador de Hojalata y valor para el León Cobarde.
Historia que cautiva a niños y mayores, quizá porque, como ha escrito Martin Gardner, “todos somos niños caminando por una carretera de ladrillos amarillos en un mundo loco, extravagante, oziano.
Sabemos que la sabiduría, el amor y el valor son virtudes esenciales pero no sabemos si es preferible encontrar un cerebro más capacitado o un corazón más tierno y cariñoso”.
(© Grupo Anaya)
Nota editorial
El autor de El maravilloso Mago de Oz, Lyman Frank Baum nació en 1856 en Chittenango (Nueva York).
Baum fue un niño enfermizo, debido a una enfermedad del corazón que padecía de nacimiento.
Su infancia transcurre en soledad en una casa de campo cerca de Chittenango.
Cuando en 1868 cumple los 12 años Baum ingresa como cadete en la Academia Militar de Peekskill, en su estado natal.
Tuvo dos grandes pasiones en la adolescencia: la imprenta y el teatro.
En 1882 Baum se casa con Maud Gage hija de una de las mayores defensoras de la independencia (emancipación) de las mujeres.
Trabajó en distintos periódicos, como The Saturday Pioneer, o el Evening Post.
En 1897 una editorial, Way and Williams, publica una serie de historias cada una basada en una canción infantil con el título Madre Ganso en Prosa.
El 15 de mayo de 1900 se publica El maravilloso Mago de Oz con las ilustraciones de Denslow. El éxito fue increíble.
Tanto para Baum como Denslow llegan a la cúspide de sus carreras.
Más tarde Baum lleva al teatro su obra el El maravilloso Mago de Oz y continúa escribiendo cuentos.
En 1910 se traslada a Hollywood, donde muere nueve años más tarde.
El ilustrador William Wallace Denslow nació 1856.
En los años 1890 y siguientes, fue muy conocido por sus ilustraciones de libros y de prensa. Estuvo muy influido por el arte oriental.
William Wallace Denslow ha ilustrado, entre otros, y también realizó los trajes y los decorados para una versión musical de este clásico, pero tuvo ciertos encontronazos con Frank Lyman Baum por una cuestión de derechos de autor y finalmente no llevaron a cabo el espectáculo.
(© Grupo Anaya)
Copyright del comentario © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.
Copyright de las citas de Martin Gardner y Michael Patrick Hearn (El Mago de Oz.
Edición anotada) © El Aleph. Reservados todos los derechos.
Copyright de la cita de Seth Lerer (La magia de los libros infantiles) © Seth Lerer.
Traducción castellana de Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda. Ares y Mares, Editorial Crítica. Reservados todos los derechos.
Copyright de la sinopsis y nota editorial de El maravilloso Mago de Oz © Grupo Anaya. Reservados todos los derechos.
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