Escrito por Grégoire Reizac y bellamente ilustrado por Steg, Kiwi es un libro encantador para los más pequeños.
A lo largo de una aventura breve pero trepidante, el ave protagonista aprende una útil lección: la fuerza de voluntad y una pizca de osadía permiten cumplir cualquier sueño.
En su emocionante peripecia, Kiwi demuestra que es todo un emprendedor.
Por aquello de que el protagonista es una criatura peculiar, diremos para comenzar que los kiwis son unas aves típicas de Nueva Zelanda.
Grandes como una gallina, tienen un plumaje fino y lacio, que les da un aire peculiar.
Además, no vuelan, y sus fuertes patas y el pico largo y curvo completan un aspecto que parece sacado de una caricatura.
Parte del encanto de Kiwi estriba, precisamente, en esa singularidad del personaje central: gracioso, tierno y vivaz, pero de aspecto más bien torpe y desgalichado.
El bueno de Kiwi le persigue una idea: encontrar una forma de volar.
Ni que decir tiene que este empeño no es tarea fácil, pues carece de alas y su cuerpo no es precisamente el de una estilizada gaviota.
En fin, el caso es que descifrar el enigma del vuelo se convierte en obsesión para Kiwi.
Una obsesión que convierte al pequeño plumífero en un ser más ágil e ingenioso.
Tanto, que al final se le ocurre fabricar por su cuenta un planeador.
El hechizo del cuento de Reizac es potente.
A lo largo de su historia, los niños comprenden que perseguir una meta es lo que nos hace crecer y madurar de todas las formas imaginables.
Al vuelo imaginativo de Grégoire Reizac le viene bien el arte de Steg: sencillo, luminoso, inventivo y lleno de simpatía.
Decididamente, para retratar a un kiwi empeñado en surcar los cielos no se me ocurre un ilustrador más eficiente.
Si nos fijamos en su procedimiento narrativo, Kiwi es una fábula, y todo cuanto la refuerza es idóneo para la educación de los prelectores.
No en vano, entre los valores que promueve figuran el esfuerzo, la perseverancia y el ingenio.
Es más: en clave poética, el relato de Reizac se apropia de aquel viejo proverbio hindú, según el cual quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Por su formato, el libro es ideal para que los mayores se lo lean a niños a partir de tres años.
La edición francesa de Kiwi fue labor de Le Buveur d'Encre.
Aquella primera tirada salió a la venta en 2002.
Sinopsis
El pajarito Kiwi nació sin alas y con grandes deseos de aprender a volar.
A fuerza de ingenio y voluntad, Kiwi encuentra la manera de surcar los aires con los suyos.
Un libro sobre el éxito del ingenio y la perseverancia en el proceso de aprendizaje, donde el esfuerzo y el coraje se ven recompensados.
De letra y trazo sencillo, pero ingenioso, este libro se dirige a niños a partir de los 3 años.
Sobre los autores
El autor francés Grégoire Reizac continúa en este libro su exitosa colaboración con el ilustrador Steg que ya habían comenzado en otros títulos.
Ficha editorial
Kiwi
Takatuka
17 x 17 cm, cartoné, 28 páginas
ISBN: 978-84-936766-3-6
PVP: 9,50 €
Traducción del francés: Patric de San Pedro (también en catalán)
Copyright de la sinopsis, nota sobre los autores e ilustraciones © Takatuka.
Cortesía del departamento de comunicación de Takatuka. Reservados todos los derechos.
368 días atrás
368 días atrás
613 días atrás
611 días atrás
724 días atrás
748 días atrás
799 días atrás
885 días atrás
885 días atrás
1058 días atrás
1058 días atrás
1058 días atrás
1058 días atrás













































































