Con Las aventuras de Pinocho (Le avventure di Pinocchio, 1881), de Carlo Collodi, vuelve a producirse el fenómeno de una obra original ensombrecida por una exitosa adaptación al cine.
De hecho, numerosos espectadores siguen creyendo que el muñeco de madera nació de la fantasía de Walt Disney, cuando en realidad Pinocho es el protagonista de una de las mejores novelas infantiles jamás escritas.
Las aventuras de Pinocho (Le avventure di Pinocchio) fue publicada por entregas entre1881 y 1883.
En febrero de ese mismo año, Collodi la completó y la dio a conocer en forma de libro.
Aunque las versiones infantilizadas han resumido el texto, dándole la forma de un cuento de hadas tradicional, el libro de Carlo Collodi refleja la pobreza, la delincuencia y la picaresca que se daban en la Italia de fines del XIX.
Esto último tiene su explicación.
En principio, Collodi pretendía hacer de Pinocho una alegoría, útil para denunciar asuntos tan graves como los que Charles Dickens reflejó en Oliver Twist o David Copperfield.
Además, como Pinocho demuestra ser un truhán en los primeros capítulos de la obra, el escritor hubiera preferido el desenlace que tenía inicialmente previsto: un final en el que el muñeco muere ahorcado a manos del Zorro y el Gato, en castigo por sus ambiciones y excesos.
Los lectores pueden hacerse una idea de todo ello pensando que la novela concluía, originalmente, en el capítulo XV, que se cierra con el siguiente párrafo: “No tuvo fuerzas para decir nada más. Cerró los ojos, abrió la boca, abrió la boca, estiró las piernas y, dando una gran sacudida, se quedó tieso”.
Fue el editor de Collodi quien le convenció de que cambiase el curso del relato, añadiendo veinte capítulos más.
Gracias a ese inteligente consejo, la historia se convirtió en una maravillosa historia de redención.
Así, Pinocho sigue las recomendaciones del Hada de los Cabellos Turquesa, y acaba transformándose en un niño de verdad.
Collodi falleció en 1890, cuando su fama aún se justificaba por otros escritos de contenido social.
Sin embargo, la posteridad le tenía reservada una sorpresa.
En 1892, Las aventuras de Pinocho fue traducida al inglés, coincidiendo con un periodo de apogeo de la literatura infantil.
Su mensaje de fondo –la idea de que el esfuerzo y la educación son la llave de la prosperidad– fascinó a la burguesía de aquel tiempo, que consideró el libro de Collodi muy pedagógico y beneficioso para los niños lectores.
No obstante, la desbocada imaginación del relato y sus variados y emocionantes episodios –que van mucho más allá de lo que Disney llegó a adaptar– convierten a Las aventuras de Pinocho en una novela muy dinámica y ligera.
“En el fondo –escribe Carmen Bravo-Villasante– Pinocho es un cuento moral, la historia de un muñeco desobediente que se escapa de su casa y hace sufrir a su padre, y en cuyas aventuras siempre lleva la peor parte. La fantasía libera a todo el relato del lastre de la moralización continua, y lo maravilloso hace ágil y alegre el cuento de Pinocho. No en vano Collodi fue traductor de los cuentos de hadas, que han servido de contrapeso a todos los cuentos y escritos pedagógicos de sus contemporáneos”.
Temas y valores
En el fondo, el muñeco de madera va forjándose una conciencia que le hará humano.
De igual modo, los pequeños lectores comprenden que las malas experiencias ayudan al personaje a perfeccionarse, y que la bondad, la decisión y el estudio son las cualidades que le aseguran un futuro feliz.
No podrás olvidar...
Las numerosas peripecias que vive Pinocho antes de asistamos a su metamorfosis en niño.
Una vez más, hay que recordar que la trama de la película de Disney difiere sensiblemente de la novela original, pese a que su fondo moral sea el mismo.
Edad recomendada
Esta es una lectura idónea para lectores a partir de los ocho años de edad.
Las dos ediciones que recomendamos, editadas respectivamente por Anaya y Edhasa, contienen el texto íntegro de la novela.
(© Guzmán Urrero Peña)
Las aventuras de Pinocho ilustradas por Attilio Mussino
A pesar de ser generalmente considerada una historia dedicada al público infantil, sin duda por la versión cinematográfica de Walt Disney, Las aventuras de Pinocho es una obra de gran calado que va mucho más allá de este género.
Collodi narra, con una prosa bella y nítida, el doloroso aprendizaje de la vida que realiza el muchacho-marioneta, su eterna rebeldía y sus extraordinarias aventuras.
Esta obra, imprescindible en toda biblioteca que se precie, aparece ahora en una versión íntegra y fiel firmada por Antonio Colinas, de una calidad impecable, y acompañada de las ilustraciones de Attilio Mussino, tal vez el dibujante que mejor ha sabido reinterpretar toda la brillantez de un libro no exento de momentos oscuros, pero que a todas luces debe ser leído y descubierto en su espléndida dimensión primera.
(© Edhasa)
Las aventuras de Pinocho ilustradas por Carlo Chiostri
Cuando escribió los primeros capítulos de lo que en un principio se titulaba Historia de un muñeco, el propio Collodi lo calificó de «chiquillada», sin imaginar la trascendencia que tendrían las aventuras de su travieso muñeco de madera.
Quizá el éxito del Pinocho se deba a que niños y hombres nos reconocemos en él.
Y es que, como ha dicho Nicola Rilli, “Pinocho representa un análisis profundo de la vida en general del hombre común, que vive su vida común, a veces de grandes valores y a veces incolora y chata.
Lo que importa hacer notar es la realidad con que Carlo trata el tema humano, encerrado en la historia de ese muñeco que nos entusiasma y nos conmueve”.
(© Grupo Anaya)
Carlo Collodi
Los padres de Carlo Collodi trabajaban para los marqueses Garzoni de Collodi.
Al finalizar sus estudios, Carlo encontró trabajo en la librería Piatti.
En vísperas de la primera guerra de la independencia empezó a colaborar en la Rivista di Firenze.
Se enroló como voluntario en la primera y en la segunda guerra de la independencia.
Tras la unificación de Italia, Carlo Collodi siguió desempeñando su labor periodística.
En 1875 escribió el Giannettino, al que siguieron Minuzzolo, Manchitas, Viaje de Giannettino por Italia, Ojos y narices, La linterna mágica de Giannettino y, por supuesto, Pinocho.
Uno de los ilustradores más famosos de la obra, Carlo Chiostri, nació en Florencia en 1863.
Era contemporáneo de Carlo Collodi y, cuando ilustró Pinocho, ya tenía a su haber numerosos libros para niños.
Si bien es cierto, para ilustrar los dos primeros episodios del relato siguió las huellas de su predecesor Enrico Mazzanti, supo, a partir del tercero, dar una interpretación personal de Pinocho.
Carlo Chiostri es sin duda uno de los ilustradores que habrían influenciado en mayor grado el aspecto físico de Pinocho.
(© Grupo Anaya)
Copyright del comentario © Guzmán Urrero Peña. Reservados todos los derechos.
Copyright de la cita de Carmen Bravo-Villasante (Historia de la literatura infantil universal) © Carmen Bravo-Villasante, Editorial Doncel. Reservados todos los derechos.
Copyright de la sinopsis y nota editorial de Las aventuras de Pinocho © Grupo Anaya. Reservados todos los derechos.
Copyright de imágenes, sinopsis y nota editorial de Las aventuras de Pinocho © Edhasa. Reservados todos los derechos.
675 días atrás
736 días atrás
885 días atrás
1054 días atrás
1054 días atrás
1054 días atrás
1054 días atrás
1055 días atrás
1058 días atrás
1058 días atrás
1080 días atrás













































































