| Índice de Artículos |
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| Barsoom: Marte según Edgar Rice Burroughs |
| Antecedentes y secuelas |
| Evolución de la saga |
| Novelas que forman la serie |
| John Carter de Marte |
| Todas las páginas |
Antecedentes y secuelas
En Una Princesa de Marte se establecen las constantes de lo que serán todas las novelas marcianas de ERB. En realidad, no son tan distintas de sus otras series: no hay más que comparar los párrafos acerca del entrenamiento del perro marciano Woola en esta primera novela con el del sabueso prehistórico Raja en Pellucidar, prácticamente idénticos. Su género es el folletín clásico de aventura e intriga, combinado con descubrimientos e invenciones propias del género fantástico y de la ciencia-ficción.
Casi siempre la historia es la misma: héroe valeroso y sin mácula, al rescate de damisela en apuros secuestrada por villano libidinoso y algo cobarde.
Pese a que en Marte la gente vaya sin otras vestiduras que no sean correajes de cuero y adornos, y aunque prácticamente todo el mundo goza de un físico joven y perfecto, el erotismo es bastante soterrado.
Las heroínas son de lo más recatado en su conducta amorosa. De hecho, y pese a ser valerosas, la mayoría de las mujeres de estas novelas no suelen hacer otra cosa que ser capturadas y rescatadas, sin mucho más que decir.
Los héroes, tan intercambiables centre sí como las heroínas y los villanos, sólo se mueven por intereses románticos, que no sexuales.
Tras una sucesión de raptos, fugas y escaramuzas, aderezados con monstruosidades alienígenas e inventos de la superciencia marciana, las novelas de la serie de Barsoom suelen acabar con una batalla épica en las que las armas de fuego, las espadas y las aeronaves cumplen su función de fuegos artificiales finales.
Básicamente, todo esto se sigue haciendo tal cual en las producciones cinematográficas y televisivas de la actualidad con gran éxito de público, demostrando que el escritor dio de lleno con una fórmula infalible.
Al fin y al cabo, ¿qué han sido las seis temporadas de Perdidos sino una eterna sucesión de apresamientos y huidas?
¿Hay tanta diferencia entre los caudillos terrestres que lideran a los guerreros alienígenas de Una Princesa de Marte y Avatar? ¿Y entre las imposibles bestias de varias patas de Barsoom y Pandora?
Y mejor ni hablamos de los espadachines intergalácticos de Star Wars, que hasta han provocado un culto religioso de nuevo cuño.
Tras señalar la importancia de Una Princesa de Marte en la ficción contemporánea y antes de hacer un breve repaso por el resto de las novelas barsoomianas, conviene señalar que dicha novela quizá no habría existido sin la existencia previa de Liutenant Gullivar Jones: His Vacation, novela de Edwin Lester Arnold publicada en 1905 y en la que se narra una historia muy similar, también protagonizada por un militar sureño que se ve trasladado al planeta rojo (¡en una alfombra mágica!). No obstante, sus peripecias tienen más de desventura que de aventura, contrastando con la algo irritante infalibilidad de John Carter y los demás héroes marcianos de ERB (que, como se ha señalado, vienen a ser todos iguales).
La fama de Liutenant Gullivar Jones proviene casi exclusivamente de ser el antecedente de las novelas de Barsoom, algo que aprovechó Alan Moore al comienzo de la segunda serie de La Liga de los Caballeros Extraordinarios, donde Jones y Carter unían sus esfuerzos para expulsar de la superficie marciana a los invasores tentaculares de La Guerra de los Mundos.













































































