"De Profundis", de Oscar Wilde

De Profundis, de Oscar WildeDe Profundis es, sin duda, el texto más íntimo de Oscar Wilde (1854-1900) y en el que la inspiración lírica está libre de los preciosismos que aparecen en sus obras.

En esta larga carta que dirigió desde la cárcel de Reading a su amante lord Alfred Douglas, se revela la parte más viva y más honda no sólo de su clara inteligencia sino también de su compleja personalidad humana.

De Profundis marca el punto culminante de la vida y filosofía personal de su autor y evidencia cómo todas las experiencias adquirían para él significado artístico.

Wilde, que había luchado por huir tanto del dolor como de la degeneración del espíritu, que había perseguido siempre el placer estético y logrado la máxima brillantez social, tuvo que vivir en los últimos años de su vida el escándalo, la vergüenza de un terrible proceso que lo envió a la cárcel, el desprecio y las burlas de sus múltiples enemigos. Pero, durante su permanencia en prisión, Wilde descubrió por primera vez el significado del dolor, un mundo hasta entonces desconocido para él y que, como algunos críticos señalan, de haber continuado por ese camino nos habría proporcionado sus verdaderas obras maestras.

"Podría seguirse –escribe Blas Matamoro–, sin mayor resultado, una investigación sobre la sexualidad estudiantil de Wilde. Su conocimiento de Oscar Browning, por ejemplo, que fue excluido de su cátedra en Eton por mantener relaciones sexuales con sus alumnos.

En cualquier caso, según Ellmann [su biógrafo], sólo se toma habitualmente homosexual a los 32 años, a través de su fiel amigo Robert Ross y tras su separación matrimonial de hecho. Es innegable que esta circunstancia lo lleva a un estado de liberación intelectual, pues a partir de entonces se dan sus obras más características y conocidas.

Y también el episodio de su vinculación con Alfred Douglas, que lo conduce a la cárcel y a una segunda liberación de lo imaginario, sin la cual no tendríamos algunas de sus páginas supremas, la Balada de la cárcel de Reading y el De Profundis.

Alfred Douglas, Bosie, en la jerga amorosa de Wilde, era hijo de un aristócrata anticristiano y aficionado al boxeo, una de cuyas mujeres le pidió el divorcio por impotencia. Fóbico a los homosexuales, tiene dos hijos que lo son y aquí abro un tercer inciso para psicoanalistas.

Aficionado a los chulos de bajo fondo, Bosie llevará a Wilde hacia este mundo de dominación y chantaje. Finalmente, al estrado judicial y la cárcel.

Oscar y Alfred apenas si han mantenido relaciones sexuales. Lo suyo es un amor lleno de literatura, como corresponde, y la cacería conjunta de rufiancillos inescrupulosos.

En el caso de Bosie parece equivaler a llevar a la ruina a un padre que, en lugar del suyo, sea amable y no aborrecible.

Por parte de Wilde, es como aceptar a un hijo caprichoso y derrochón en el rol del castigador, acaso para pagar el abandono de sus propios hijos o restaurar, siempre por la deuda, o sea la culpa, su estropeada relación con el padre, William Wilde.

Este y Alfred Douglas frecuentan la bancarrota".

Ficha editorial

Título: De profundis

Autor: Oscar Wilde

Traducido por: María Luisa Balseiro

Colección: Siruela/Bolsillo. 44.

ISBN-10: 84-7844-513-7

ISBN: 978-84-7844-513-4

Código de almacén: 7502044

Edición: 5ª, 2008

Encuadernación: Rústica (Disponible en Libro electrónico)

Páginas: 132

Dimensiones: 140 x 215 mm

Tema: Biografía, diario, correspondencia

Idioma de publicación: Español

Idioma de traducción: Inglés

Copyright del comentario © Blas Matamoro. El texto aparece publicado en "Cine y Letras" con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

Copyright del texto © Siruela. Reservados todos los derechos.

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