Wagner en España, el Saco de Roma, la mujer en los libros de caballerías, Guillermo de Aquitania... Muchos y sugestivos son los temas que aborda Luis Alberto de Cuenca en este hermoso libro, donde la erudición y la bibliofilia del autor se ponen al servicio de un tema tan fascinante como la caballería andante y sus hazañas literarias.
"Sin la mujer –escribe Luis Alberto de Cuenca–, toda la Caballería Andante no pasaría de ser una simple ficción esotérica para iniciados. Ella es el perfume que impide a la atmósfera caballeresca convertirse en una náusea de secretos. El héroe necesita aspirar el aroma de sus manos o el humo suave de su recuerdo antes de entrar en combate. La dama es el estandarte de símbolos elementales por el que el caballero puede morir, si es necesario. Ella es su reposo y su fatiga, su justificación y su locura. Incluso la extenuante búsqueda del Grial, su elevado sentido teológico y místico, se me antoja una persecución del eterno femenino. El cáliz sacro de la Cena se complacería en ocultarse como los senos de Lucrecia ante el acoso implacable de Tarquino. La mujer es la historia del caballero. Su corte de amor es la floresta encantada por la que el paladín discurre, ajeno a que los árboles, los ciervos y los búhos saben adónde se dirige. El espacio de su aventura son los cabellos de su amada."
"Del héroe épico –escribe Carlos García Gual en el prólogo– conserva el caballero andante el coraje matinal; pero posee, además, una personalidad individual romántica que expresa nuevas inquietudes (...). El héroe de tales novelas conserva un trasfondo del protagonista mítico invencible y redentor, como una herencia épica. A través de mil aventuras avanza hacia la victoria sobre las fuerzas del Mal. Fundadas sobre los «esquemas» de los «cuentos de aventura», estas novelas de caballerías, con su contextura mítica y su estructura episódica, marcan la etapa auroral de los largos relatos de ficción. Los más actuales descendientes de esos relatos novelescos podrían encontrarse, bajo sutil metamorfosis, en la novela policíaca y su héroe (...), o bien en cierto tipo de cómics. No es casual que Luis Alberto de Cuenca concluya su texto con un envío a Adolfo de Roca, el Guerrero del Antifaz, o que evoque, a lo largo de sus poemáticas páginas, a este o aquel héroe policíaco. Los libros de caballerías construyeron un universo fictivo de singular personalidad, formando como una especie de escritura virtual, un esquema capaz de reinterpretaciones múltiples, al servicio de un romanticismo. En tal sentido, conservan un valor paradigmático, como esquema referencial mítico de toda una larga fantasmagoría literaria."
Ficha editorial
Floresta española de varia caballería Raimundo Lulio, Alfonso X, Don Juan Manuel
Luis Alberto de Cuenca
Madrid: Nacional, 1975.
Descripción física: 349 p.: 20 cm.
ISBN: 84-276-1243-5
Copyright de texto e imágenes © Editora Nacional. Reservados todos los derechos.
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