Las Asombrosas Aventuras de Kavalier y Clay, de Michael Chabon. Mondadori. Barcelona. Abril 2002. Título original: The amazing adventures of Kavalier and Clay (2000). Traducción: Javier Calvo Perales. 608 páginas.
En realidad, el de Michael Chabon es un libro que parece diseñado para ser adaptado en una de esas películas “para los Oscar”, ya que tiene todos los elementos precisos para ello: sueño americano, retrato de época, referencia al holocausto, homosexualidad reprimida, escenas de acción intercaladas en el drama personal e incluso algo parecido a un juicio.
En este aspecto, Las Asombrosas Aventuras de Kavalier y Clay no es una gran novela, ya que hay en ella tópicos más propios de un bestseller.
Sin embargo, los personajes resultan bastante entrañables. Y encima, trata sobre dibujantes de cómics, inmersos en un periodo histórico que me encanta.
Los (ficticios) protagonistas son dos chavales judíos (como casi todos los creadores de los cómics de la época) que crean una serie de personajes en la llamada Edad Dorada de los cómics, entre el nacimiento de Superman, poco antes de la II Guerra Mundial, y la instauración del lamentable Comics Code en los 50, ése que acabó los tebeos de terror de la EC.

El libro se lee con facilidad y su trama resulta adictiva. En ella interviene una chica muy mona a la que le gustan el surrealismo y la cocina. También aparecen el Golem y la Antártida. Stan Lee hace un cameo. Y también Dalí y Orson Welles. Y hay un barco llamado Miskatonic. Y un señor se llama Longman Harkoo. Y el Empire State es un personaje más... ¿Acaso hacen falta más argumentos para recomendarla?
Los héroes que crean los protagonistas, Joe y Sammy, son tan notables que uno desearía que hubieran hecho cómics de verdad sobre ellos.
Creo que no he sido el único con ese deseo, por lo que Dark Horse ha aprovechado la ocasión y publicado las aventuras de El Escapista, Polilla Luna y los demás. Tengo que leer estos cómics.
Nota editorial
La novela narra la historia de Sam y Joe, dos chicos judíos de Brooklyn que en los primeros días de la Segunda Guerra Mundial se meten en el negocio de los comics y crean un héroe llamado Escapista, un superhéroe judío que viaja a Europa a luchar contra Hitler.
De la mano de Chabon podemos bucear en una tierna y divertida recreación del Nueva York de los años cuarenta. Joe Kavalier, un joven artista judío entrenado en las artes del escapismo del maestro Houdini, acaba de conseguir su mayor proeza: ha huido de la Praga ocupada por los nazis. Su objetivo es triunfar en América, ganar dinero rápidamente, y así poder liberar a su familia de las garras del imperio nazi. Joe Kavalier se traslada hasta el barrio de Brooklyn, Nueva York, donde vive su primo Sammy Clay.
Desde el primer momento, los dos chicos entablan amistad y se lanzan al mercado incipiente del cómic, creando un superhéroe judío que viajará hasta Europa para luchar contra Hitler. En la alucinante recreación del Nueva York de los años cuarenta que ilumina la historia caben el amor, los celos, la bohemia, las reflexiones sobre la creación y toda una serie de elementos que recuerdan el glamouroso mundo de Michael Chabon, un mundo que nunca deja de ser tierno y divertido.
Con esta novela, el autor de Los misterios de Pittsburg, Chicos prodigiosos y Un mundo modelo, nos ofrece un estimulante triunfo del lenguaje y la inventiva.
Como Pastoral americana, de Philip Roth, o Submundo, de Don DeLillo, Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay es una novela universal, maestra.
«De entre los jóvenes valores de la actual literatura norteamericana -escribe Mauricio Bach-, Michael Chabon es probablemente el menos abiertamente experimental y el que mejor conecta con las mejores virtudes del clasicismo de la llamada generación del New Yorker, es decir, escritores como Truman Capote, J. D. Salinger o John Cheever. Comparte con ellos una concepción de la literatura basada en la solidez narrativa, la impecable construcción de personajes y la sabia combinación de drama y humor».
Nacido en 1957, Michael Chabon se convirtió en joven prodigio literario con sus primeros relatos publicados en la revista New Yorker a mediados de los ochenta, antes de cumplir los treinta años. Poco después saboreó el éxito con su primera novela, Los misterios de Pittsburgh.
Es también autor de las novelas Chicos prodigiosos, Un mundo modelo (Debolsillo, 2003), Jóvenes hombres lobo (Literatura Mondadori, 2005; Deboslillo, 2006) y La solución final (Literatura Mondadori, 2007).
Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay, publicada en Literatura Mondadori en 2002, obtuvo el premio Pulitzer en 2001.
Copyright de la reseña © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.
Copyright de las imágenes y nota editorial © Random House-Mondadori. Reservados todos los derechos.
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