La década que se nos echa encima, y el siglo en general, nos traen malas noticias para la lectura. ¿Podrán los libros sobrevivir a Internet y a la pirotecnia multimedia?
Hay días en que lo dudo, pero la brevedad de este comentario me obliga a buscar razones para el optimismo. Y eso es justamente lo que Luis Alberto de Cuenca nos trae: la felicidad que como lector encuentra en las páginas de un buen libro.
Lo primero que hay que decir de Libros contra el Aburrimiento es que posee un estilo cautivador y persuasivo. Para Luis Alberto de Cuenca leer un poema, una novela o un cómic –o en su defecto ver una película en programa doble– es un placer que sabe a eternidad.
Decía Truman Capote que Manhattan es un lugar donde uno puede llevar a la vez media docena de vidas. Lo mejor de una biblioteca, como bien demuestra este volumen, es que ese número de experiencias paralelas puede acercarse al infinito.
Hablamos de un hechizo muy fácil de encontrar, que además resulta contagioso.

A diferencia de otros críticos y comentaristas que parecen escribir desde el purgatorio, Luis Alberto transmite el entusiasmo que caracteriza a los bibliófilos sin cura posible, divertidos con esa pasión a la que intentan acostumbrarnos.
Es indudable que Winsor McCay, Hergé o Ridley Scott merecen aquí el mismo respeto que Safo, Heródoto y Geoffrey de Monmouth. Sin renunciar a la erudición, el autor se desplaza a las mil maravillas por esa frontera que separa la cultura clásica de los géneros populares, y puede ser tan convincente hablando de Frank Miller como cuando se interesa por Karl Kerényi o Gastón Baquero.
Libros contra el Aburrimiento reúne las reseñas que el escritor publicó desde 2004 hasta septiembre de 2010 en el suplemento cultural de ABC, llamado durante algún tiempo ABCD las Artes y las Letras y ahora titulado con su antiguo nombre, ABC Cultural.
La ordenación de este frondoso repertorio nos permite acceder a las grandes pasiones de Luis Alberto de Cuenca, resumidas en los títulos clasificatorios: Oriente, Religión y folklore, Mundo clásico, Edad Media, Del Renacimiento a la Ilustración, Del Romanticismo a Foxá, Contemporáneos, Cómics y libros ilustrados, Cine...
Un par de cosas más. La portada es todo un acierto y dirá mucho a los lectores veteranos. ¿Y qué decir de la edición? Luis Miguel Suárez, responsable asimismo del prólogo, agrupa los artículos de forma que uno se olvida de su origen periodístico, y los lee de un tirón, casi como si hubieran sido escritos por este orden, de acuerdo con un plan muy pensado.
Nota editorial
Durante las últimas décadas, Luis Alberto de Cuenca ha colaborado asiduamente como columnista y crítico literario del diario ABC. Juramentado contra el aburrimiento, sus gustos literarios saltan del clasicismo a lo popular: Homero y Virgilio caminan de la mano del Príncipe Valiente y Shakespeare acude del brazo de Tarzán a ver la última película de Quentin Tarantino.
Esa pasión por lo que otros han dado despectivamente en denominar literatura “de género” caracteriza una visión del mundo moderna y divertida, donde se invita al lector a recorrer las sendas que han fascinado previamente al autor.
Su particular y pop selección de lecturas lleva todo un compromiso en el nombre elegido: Libros contra el aburrimiento.
Profesor de Investigación del CSIC, Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950) posee una importante obra como poeta, ensayista y traductor.
Entre sus volúmenes de ensayos y análisis literario destacan Necesidad del mito (1976 y 2008), El héroe y sus máscaras (1991), Etcétera (1993), Señales de humo (1999), Álbum de lecturas (1996), De Gilgamés a Francisco Nieva (2005) y Nombres propios (2011).
Su libro de poesía La caja de plata (1985) obtuvo el Premio de la Crítica y ha sido recogido junto a la mayor parte de su obra poética en Los mundos y los días, cuya tercera edición fue publicada en 2007.
Su poemario La vida en llamas (2006) fue galardonado con el premio Ciudad de Melilla.
Recientemente ha publicado La mujer y el vampiro, El reino blanco y El cuervo y otros poemas góticos [Los Versos de Cordelia, nº 4].
En 1989 obtuvo el Premio Nacional de Traducción por su versión del Cantar de Valtario.
Ha sido director de la Biblioteca Nacional y Secretario de Estado de Cultura, y en 2006 obtuvo el Premio de Literatura de la Comunidad de Madrid.
Ha editado y traducido en Rey Lear los Cuentos de hadas de Charles Perrault ilustrados por Lucien Laforge, y entre las antologías de su obra destaca Hola, mi amor, yo soy el Lobo (Rey Lear, 2009), libro ilustrado por el dibujante Miguel Ángel Martín.
Su obra ha sido traducida al francés, alemán, italiano, inglés y búlgaro.
Ficha editorial
Libros contra el Aburrimiento
Luis Alberto de Cuenca
Edición y prólogo: Luis Miguel Suárez
720 páginas
Encuadernación en rústica con solapas y cuadernillos cosidos al hilo
24,95 Euros
ISBN: 978-84-938913-1-2
Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de texto e imágenes © Reino de Cordelia. Reservados todos los derechos.
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