Thomas Knight es profesor de lengua y literatura inglesas en un instituto de Chicago, lee de manera obsesiva y tiene un trastero lleno de libros. Todo ello bastaría para despertar nuestras simpatías, pero es que, además, el novelista Andrew Hartley convierte al personaje en un eminente investigador.
Cuando el agente literario David Escolme, antiguo alumno suyo, comenta a Thomas Knight que ha tenido entre sus manos la obra de Shakespeare Trabajos de amor ganados, el profesor siente que el mundo se mueve bajo sus pies.
No en vano, esta es una pieza que nunca existió, o que, en el mejor de los casos, se perdió sin dejar otro rastro que uno de esos rumores y leyendas que tanto agradan a los bibliófilos.
El autor de Lo que devora el tiempo no oculta sus cartas. Comienza su misterio con un crimen, pero cambia de rumbo con una situación que recuerda El tratado naval, uno de los relatos incluidos por Conan Doyle en Las memorias de Sherlock Holmes.
Hartley lo menciona en un par de ocasiones, consciente de que dicha semejanza irá, poco a poco, desvaneciéndose en la imaginación del lector.
En realidad, nos encontramos ante un thriller inteligente, de suspense bien medido, en el que abundan las alusiones librescas.
Ya mencioné la bibliofilia, y sin duda, esta es una novela que se enriquece con esa afición a los pergaminos y a los incunables.
Para nuestro disfrute, Hartley cree que, en efecto, Shakespeare escribió Trabajos de amor ganados, y que quizá publicó la obra en 1603. Dado que no existen copias, el narrador puede ir desgranando diversas especulaciones al respecto. Por ejemplo, que se trata de una secuela de Trabajos de amor perdidos, teoría esta que no convence a quienes consideran que sólo es el título alternativo de La fierecilla domada o de Mucho ruido y pocas nueces.
La realidad aviva este misterio sin necesidad de recurrir a la ficción. Kelly Stuart habla de todo ello en La biblioteca de los libros perdidos (Paidós, 2007). Así, en 1953, el anticuario londinense Solomon Pottesman descubrió un documento fechado en agosto de 1603, manuscrito por el comerciante Christopher Hunt, en el que el título de marras figuraba en una lista de libros impresos.
Dado que también aparecía en dicho inventario La fierecilla domada, podemos creer –con Hartley– que Trabajos de amor ganados no es una quimera.
Lejos de ello, se trata de una obra tan real como las otras del Bardo, aunque perdida de forma irreparable... al menos, por el momento.
No es la primera vez que esta cuestión se incorpora a un relato. Caryl Brahms y S. J. Simon mencionan la pieza en su novela satírica No Bed for Bacon (1941), y también figura en las páginas de Love Lies Bleeding (1948), de Edmund Crispin, Ruled Britannia (2002), de Harry Turtledove, y Harvard Yard (2003), de William Martin.
El fabuloso enigma también forma parte de un episodio de Doctor Who: "The Shakespeare Code" (2007).
En manos de Andrew Hartley, el inédito de Shakespeare se convierte en el motivo central de una peripecia fascinante y llena de interés, que nos lleva desde Chicago hasta Londres y Stratford.
Dado que el novelista es un experto en el tema, nos alejamos aquí de esos misterios históricos triviales e insostenibles que tanto abundan en las imitaciones del Código Da Vinci. Y es que, para satisfacción de muchos lectores, Lo que devora el tiempo es una ficción rigurosa e impecablemente documentada.
Sinopsis
En el mismo instante en que Thomas Knight vio aquellos ojos ausentes contra la ventana de su cocina, supo que aquella mujer estaba muerta. Lo que todavía no sabía era que se trataba de la misma mujer que no hacía mucho había afirmado poseer un tesoro literario de incalculable valor perdido tiempo atrás: Trabajos de amor ganados, de William Shakespeare.
A la policía no le interesan las obras antiguas, especialmente aquellas de cuya existencia dudan numerosos expertos. Pero Thomas está convencido de que la obra existe, de que está ahí fuera, en algún lugar… y que esta es de algún modo la clave para explicar la muerte de esa mujer… y quizá también otros extraños secretos.
Andrew Hartley es dramaturgo, guionista, director y enseña la obra de Shakespeare en la Universidad de Carolina del Norte. Creció en el noroeste de Inglaterra, donde comenzó su fascinación por la historia antigua, la mitología y la arqueología.
Se licenció en Egiptología, y tras viajar durante años por toda Europa y trabajar en una excavación de la Edad de Bronce cerca de Jerusalén, se trasladó primero a Japón y a continuación a Estados Unidos, donde realizó un máster y un doctorado en Literatura Inglesa en la Universidad de Boston.
Además de escribir novelas, como La máscara de Atreo (publicado por Plaza & Janés) y El quinto día (en La Factoría de Ideas), también es guionista, dramaturgo y director, así como profesor en el Departamento de Teatro y Danza de la Universidad de Carolina del Norte.
Ficha editorial
Lo que devora el tiempo
Andrew Hartley
ISBN: 9788498006612
Páginas: 352
PVP: 19,95 €
Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.
Copyright de sinopsis e imágenes © La Factoría de Ideas. Reservados todos los derechos.
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