Una visión sensual del mito del Averno. Una metáfora perversa sobre la marginación. Malignos es la primera novela publicada en castellano de Richard Calder, autor que ha irrumpido con fuerza en la escena de la ciencia ficción con una propuesta tan personal como obsesiva e innovadora.
Poético, transgresor y estilista deslumbrante, Calder narra un descenso a los infiernos impregnado de una sensualidad mórbida e irresistible.
Varios años después de la última guerra contra el Submundo, Richard Pike, exiliado de su país e investigador privado de poca monta, debe descender a las entrañas de la Tierra para devolver a su amada Gala la vida que le han arrebatado sus semejantes. Porque Gala ha sido castigada por los suyos, los malignos del Submundo, por compartir la luz del sol con un hombre...
La angustia vital de los habitantes de un mundo donde el Infierno existe y es real
Richard Pike, veterano de guerra, reconocido matador de trasgos, espadachín pagado de sí mismo, cínico y vividor, recibe la visita de John Defoe, antiguo explorador del ejército de la Isla Oscura. Lo contrata para encontrar a la malignos que lo salvó durante la contienda, y que quizá sea el único ser a quien jamás pueda amar. Pero Pike no percibe la trampa tendida por Defoe y presencia, impotente, cómo Gala, su propia amante malignos, es drogada y raptada por los suyos como castigo. Con el peso de la deuda emocional que siente por la joven y bella trasgo, a la que también debe la vida, decide adentrarse hasta el corazón mismo del Submundo en busca de un antídoto que anule el efecto de la droga.
Malignos es una muestra brillante de la imaginación fértil y delirante de uno de los autores más interesantes que cultivan el género en la actualidad. Presenta una Tierra habitada en la superficie por gente descreída y amoral; y en el Submundo, por criaturas cuyos ancestros amoldaron sus cuerpos a sus almas treinta y dos siglos antes, después de un cataclismo en un universo paralelo. Sus escenarios asombrosos y malsanos son el marco por el que deambula una galería de seres grotescos y alienados en busca de algo que pueda dar sentido a sus vidas.
El autor
Richard Calder nació en 1956 en Londres. Trabajó en una emisora independiente de televisión y en el departamento de prensa de la Embajada estadounidense, oficios que compaginó con la escritura de sus primeros relatos, que aparecieron en revistas como Interzone y Omni.
En 1990 contrajo matrimonio y se trasladó con su mujer a Nongkai (Tailandia), localidad natal de ésta; allí comenzó a dedicarse a la escritura a tiempo completo. Entre 1998 y el 2003 estableció su residencia en las Filipinas; actualmente vive en Londres.
Calder sorprendió con su primera novela, Chicas muertas, revelándose como un autor de imaginación desbordante y estilo denso y barroco.
La ambientación exótica y los personajes alienados, clara influencia del contraste de la cultura oriental con el acervo cultural del autor, se integran en tramas deliciosamente subversivas e insanas, en las que tras la máscara del héroe clásico se esconden la amoralidad y la lucha por la supervivencia. A veces enfermiza, a veces surrealista y siempre impregnada de un humor retorcido, la obra de Calder no dejará indiferente al lector que se atreva adentrarse en ella.
Su primera novela, Chicas muertas, apareció en 1992 y causó un verdadero revuelo en el género; desde entonces viene desarrollando una de las obras más personales de las letras inglesas, destacando por su estilo barroco y personajes inmersos en entornos donde la moral se desestima en aras de la supervivencia.
Tras unos años en las Filipinas, ha vuelto a su antiguo Este, el East End londinense.
Presentación
"Cualquiera que conozca su obra (que no van a ser muchos, ya que ésta es su primera novela publicada en español) –escribe Òscar Buenafuente– sabrá que, en ocasiones, Calder peca de dejar que la estética dificulte el seguimiento de la trama; quien haya leído Dead Girls, por ejemplo, tendrá un recuerdo de imágenes poderosas, de personajes impactantes, de sensaciones únicas… pero tal vez no sepa explicar de qué va la novela. Claro que Dead Girls era la primera novela de Calder. Malignos es ya la séptima, y en ella Calder consigue dejar un poco de lado su gusto por las metáforas crípticas y las palabras rimbombantes sin perder ni un ápice de riqueza formal. También ha mitigado su propensión al pesimismo y a la escatología que lo alejaba del gran público. Leer una de las novelas anteriores de Calder llegaba a ser a veces como pasar al lado de un accidente de tráfico especialmente violento: no puedes apartar la mirada, pero tienes miedo de lo que vas a ver. Esto no es así en Malignos: aquí hay un lugar para la esperanza".
Ficha técnica:
Richard Calder, Malignos (2000)
Gigamesh Ficción, núm. 18
Colección dirigida por Alejo Cuervo
Traducción de Núria Gres
Prólogo de Òscar Buenafuente
Ilustración de portada de Juan Miguel Aguilera
ISBN 978–84–932250–8–7
P.V.P. 18,00 €
256 págs.
Copyright de texto e imágenes © Ediciones Gigamesh. Cortesía de Gigamesh. Reservados todos los derechos.
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