"Olvidado Rey Gudú", de Ana María Matute
- Detalles
- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Libros
- Creado en 25 Junio 2008
- Published: 25 Junio 2008
- Escrito por Guzmán Urrero
Cuando en 1996 Ana María Matute dio a conocer su Olvidado Rey Gudú, una parte de la crítica relacionó a esta novela con la moderna tradición fantástica española. Verbigracia: Álvaro Cunqueiro, Juan Perucho y sus epígonos.
Pese a este loable intento de insertar dicha entrega dentro de nuestra topografía literaria, lo cierto es que el esfuerzo de Matute adquiere un sesgo anglosajón nada desdeñable, tanto por su tema como por el modo de desentrañarlo. Si se buscan referencias allende nuestras fronteras, surgen nombres como en de la británica Angela Carter, autora de las novelas Noches en el circo (1984) y La juguetería mágica (1987) y del famoso cuento titulado En compañía de lobos (1984).
Al igual que sucede con Carter, Matute emplea las convenciones del cuento de hadas en clave metafórica. En esta dirección, podemos hermanar Olvidado Rey Gudú con anteriores entregas de la narradora española, como La torre vigía (1971), donde los clichés del Medievo se retuercen hasta alcanzar una nueva apariencia, rebosante de connotaciones morales.
La novela, al estilo de las sagas nórdicas, reelabora un dominio imaginario y no exento de actividad mágica: el reino de Olar, donde multitud de personajes ponen en juego sus destinos.
A su tiempo, tales criaturas manifiestan las diversas facetas de lo humano, y además lo hacen de forma impredecible, en el trayecto que va desde el heroísmo hasta el crimen y la traición.
Obra coral, equilibrada con mano firme, posee un estilo terso, dinámico y flexible, profundamente meditado, que cuadra a la perfección con la densidad argumental del relato.
El origen de la novela, como es de imaginar, es un cuento urdido a lo largo de los años por la escritora.
Un relato que exponía a sus sobrinas y que, al cabo de tiempo, adquirió la forma de una epopeya cruel y absorbente.
En cierto modo, viene a ser la fórmula libresca de una invocación que Matute —siempre al otro lado del espejo— toma de Alicia en el país de las maravillas: «Recibe, Alicia, el cuento y deposítalo / donde el sueño de la Infancia / abraza a la Memoria en lazo místico, / como ajada guirnalda / que ofrece a su regreso el peregrino / de una tierra lejana».
Sinopsis (Editorial Destino)
Olvidado Rey Gudú es una de las grandes novelas de este siglo. Repleta de fábulas y fantasías, narra el nacimiento y la expansión del Reino de Olar, con una trama llena de personajes, aventuras y de un paisaje simbólico: el misterioso Norte, la inhóspita estepa del Este y el Sur, rico y exuberante, que limitan la expansión del Reino de Olar, en cuyo destino participan la astucia de una niña sureña, la magia de un viejo hechicero y las reglas del juego de una criatura del subsuelo.
Tejida de realidad y leyenda, de pasado y presente, Olvidado Rey Gudú constituye también una gran metáfora del alma humana y su historia, alentada por los deseos y las inquietudes que desvelan al ser humano desde hace siglos.
Ana María Matute (Barcelona, 1925) ha cosechado los premios literarios más prestigiosos por su obra, entre la que figuran las novelas Los Abel (finalista del premio Nadal 1947), Fiesta al Noroeste (Premio Café Gijón 1952), Pequeño teatro (Premio Planeta 1954), Los hijos muertos (Premio de la Crítica 1958 y Premio Nacional de Literatura 1959), Primera memoria (Premio Nadal 1959), Los soldados lloran de noche (Premio Fastenrath de la Real Academia Española 1962), La torre vigía (1971), Olvidado Rey Gudú (1996), Aranmanoth (2000) y Paraíso inhabitado (2008). También es autora de varios libros de cuentos reunidos recientemente en el volumen La puerta de la luna (Destino, 2010).
Es miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America.
En 2007 fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra.
Esta es una versión expandida de un artículo que escribí en el Centro Virtual Cervantes (www.cvc.cervantes.es), portal en la red creado y mantenido por el Instituto Cervantes para contribuir a la difusión de la lengua española y las culturas hispánicas.










