"Sandokán, el tigre de la Malasia", de Emilio Salgari

SandokanSandokán, el tigre de la Malasia, también conocida como Los piratas de la Malasia, es una de las novelas más conocidas de Emilio Salgari, y asimismo una de las más reeditadas.

En realidad I Pirati della Malesia (1896) tiene su origen en un folletín publicado con el título La Vergine della Pagoda d'Oriente en La Gazzetta di Treviso. Luego tuvo una nueva edición en 1902 con seis capítulos más.

Tiene importancia literaria porque da nombre al ciclo novelesco que Salgari inició con I misteri della jungla nera (1895) y concluyó con La rivincita di Yanez (1913).

La trama sitúa al valiente Tremalnaik en lucha contra la terrible secta de los estranguladores, los Thugs. Sandokán y Yáñez ayudan al héroe bengalí a liberar a una bella inglesa, Ada Corisbant, a la que los Thugs han convertido en Virgen de la Pagoda.

¿En qué situación se encuentra Sandokán? Lo cierto es que, tras la muerte de su amada Lady Marianna tras una epidemia en Mompracem, el tigre de Malasia se ha entregado a una vida de aventura y riesgo.

"Un relámpago cegador –leemos en el primer capítulo–, que dejó ver durante unos instantes las nubes tempestuosas empujadas por un viento furiosísimo, iluminó la bahía de Malludu, una de las más amplias ensenadas que se abren en la costa septentrional de Borneo, más allá del canal de Banguey. Siguió un trueno espantoso que duró bastantes segundos y que semejó el estallido de veinte cañones. Los altísimos pamba de enormes naranjas, las espléndidas sacaríferas, los upas de jugo venenoso, las gigantescas hojas de los bananos y de las palmas denticuladas se doblegaron y luego se contorsionaron furiosamente bajo una ráfaga terrible que se adentró con ímpetu irresistible en la inmensa selva. Ya hacía bastantes horas que había caído la noche, una noche oscurísima que solamente iluminaban de vez en cuando, a intervalos larguísimos, los relámpagos" (Sandokan, Ediciones Nauta, 1983).

"Marianna –escribe Emilio Pascual– pertenece a esa mujer tipo de Salgari, como Fátima, como Honorata wan Guld, como Yolanda, la hija del Corsario Negro. La descripción suele ser bastante uniforme: los cabellos -rubios o negrísimos-, largos; los hombros, redondos; los ojos -azules o negros- despiden relámpagos bajo unas cejas perfectas; en fin, una belleza extraordinaria, irresistible, en un cuerpo generalmente alto y esbelto. Seguramente es Yáñez el personaje más humano y más creíble. Sus rasgos humorísticos, sus salidas un tanto cínicas, su amistad y fidelidad a toda prueba, su sangre fría y su capacidad para los disfraces nos lo hacen más cercano y entrañable. Al final no se sabe si es un escéptico absoluto de la causa colonialista europea o simplemente un curioso abogado de las causas perdidas" (Apéndice de Los Tigres de Mompracem, Anaya, 1988).

"Haber amado o no a Salgari –escribe Claudio Magris–, en la edad de los primeros contactos con el libro, significa haber orientado, incluso para los años posteriores, la propia pasión fantástica en una dirección u otra. El gran fluir del Ganges con el cual comienza Los misterios de la jungla ciñe un pueril aunque vivo mapa de la tierra, como el río Océano abrazaba para los griegos el mundo. Las novelas de Salgari son el primer atlas de la variedad terrena (...) Las novelas de Salgari poseen una universalidad mínima, incomprensible para quien no la ha vivido en el momento justo y en la edad oportuna: su poesía es semejante a la intensa e indecible atmósfera de los anos de la escuela, que constituye la melodía primaria de la existencia, el modo de ser del mundo, pero -como una lengua secreta- no le dice nada a quien no ha sido partícipe directo" (Ítaca y más allá, Huerga & Fierro Editores, 1998).

Tanto fascinó el personaje de Sandokán a Salgari, que sus falsas memorias lo sitúan como un héroe real a quien el escritor conoció:

"El rebelde –escribe Lorenzo Chiosso haciéndose pasar por Salgari– preparaba su venganza con sus Tigres de Mompracén. Santa venganza, porque su territorio había sido invadido, sus parientes muertos, muchos de sus súbditos maltratados, y muchos de sus bienes arrebatados (...) Dos ojos penetrantes y vivos se clavaron en mí. El rebelde, que mis lectores habrán conocido en muchas novelas con el nombre de Sandokan, llevaba una amplia túnica de seda blanca, sujeta a la cintura por una faja de terciopelo rojo y oro, constelada de perlas de enorme valor. Su leonina cabeza, adornada por una cabellera entrecana, estaba envuelta en un turbante de seda blanquísima sobremontado por un majestuoso penacho de plumas, también blancas, sujetas por un enorme brillante. De su cintura pendían una cimitarra con vaina de oro engarzada de gemas, Y dos relucientes pistolas. Me saludó con verdadera majestuosidad, pero con gesto afable, al mismo tiempo, mientras sus luminosos ojos penetraban hasta el fondo de mi alma. Eran los ojos de un conocedor de hombres, y reflejaban audacia, genialidad y rapidez en las decisiones" (Mis memorias, Centro Editor de América Latina, 1977).

  • Shakespeare, el vulgar
    Escrito por
    Shakespeare, el vulgar En la mejor defensa que probablemente se ha hecho de Shakespeare, Samuel Johnson enumera en su Prefacio a las obras del dramaturgo isabelino una lista casi interminable de sus defectos. Uno de esos defectos es su vulgaridad: “Nunca pasa…
  • Bonne de Luxemburgo y el origen del mundo
    Escrito por
    Bonne de Luxemburgo y el origen del mundo Bonne de Luxemburgo (1315-1349), Duquesa de Normandía, fue esposa de Juan II de Francia y madre de sus nueve hijos, hombres y mujeres que regirían los destinos de la Borgoña francesa durante todo el siglo…
 

BBC, PBS, KCET

  • Guerras científicas
    Guerras científicas Uno de los chismes científicos más debatidos en la última década fue el de la “guerra” entre las ciencias “duras” o naturales, y los representantes de disciplinas “blandas” como la sociología, la historia y la…
  • Jardines botánicos, más que el Edén
    Jardines botánicos, más que el Edén Los jardines botánicos son lugares que tienen muchas funciones, no sólo estéticas, sino también para la conservación de la biodiversidad. El primer jardín botánico considerado moderno fue establecido en Italia en el siglo XVI. De…

Loren Kerns, CC

  • Las letras de la ciencia
    Escrito por
    Las letras de la ciencia Oliver Sacks tardó en decidir su vocación de escritor, tras sus investigaciones y ejercicios clínicos de neurología y neuropatología, en especial por los enfermos de trastornos cerebrales provocados por la posencefalitis. Y la chispa que…
  • Ernst Nolte (1923-2016)
    Escrito por
    Ernst Nolte (1923-2016) La obra del recientemente fallecido Ernst Nolte ha servido, entre otras cosas, para reiterar el carácter inestable del pasado, que es el objeto por excelencia del historiador. Certeau señala que, junto con el psicoanálisis, la…

Cartelera

Cine clásico

  • El arte de asustar
    Escrito por
    El arte de asustar El tema de las estatuas animadas procede de la Antigüedad. Ovidio lo trata en sus Metamorfosis, al narrar la historia de Pigmalión, pero en este caso se trata de una estatua tan amable como amada.…

LWYang, CC

  • Emma y Jane
    Escrito por
    Emma y Jane A veces me he preguntado acerca de cuánto hay de realidad en los libros de Jane Austen. Qué personajes, peripecias, lugares, sentimientos, tomó de su vida y llevó a los libros. Nada exacto, desde luego,…

Michael Miller, CC

  • Vincenzo La Scola, a solas con Puccini
    Escrito por
    Vincenzo La Scola, a solas con Puccini Asistimos con curiosidad y respeto a la evolución vocal del tenor palermitano Vincenzo La Scola, de sus Ernesto, Nemorino, Rodolfo, Pinkerton o Alfredo del inicio a los Pollione, Riccardo, Alvaro, Radamès o Turiddu de la…

"Mammoths: Ice Age Giants", Museo de Historia Natural, Londres