"Sobre héroes y tumbas", de Ernesto Sabato
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- Categoría de nivel principal o raíz: SECCIONES
- Category: Libros
- Creado en 10 Mayo 2007
- Published: 11 Febrero 2011
Sobre héroes y tumbas es una novela escrita por el escritor argentino Ernesto Sabato (pronunciado Sábato), y es quizá la obra más conocida del autor. Publicada en 1961, irrumpe en el panorama de la literatura latinoamericana aglutinando una variedad de elementos que la distinguen entre las ficciones de América del Sur.
De este modo, es frecuentemete considerada como una novela total, con rasgos de surrealismo inusitados en la literatura latinoamericana (especialmente en la sección de "El Informe sobre ciegos").
Buena parte de su trama puede insertarse también en la tradición de la Bildungsroman ("novela de formación") de la que se cuentan varios ejemplos en la literatura alemana. Por otro lado, la descripción de una familia retratada a través de una largo lapso temporal con tintes decadentes, emparenta temáticamente esta novela con las ficciones de Faulkner y García Márquez.
"Sobre héroes y tumbas (1961) –escribe Blas Matamoro– es, como todas las novelas, una narración educativa, género que suele atribuirse a los alemanes y aún referirse como Bildungsroman, pero que puede también ejemplificarse con la Odisea.
En estas obras se trata de contar la historia de un aprendiz de héroe que, guiado por unos maestros, es sometido a una serie de pruebas que logra superar, alcanzando unos grados de maestría y de poder. El héroe educando es, en el texto de Sabato, Martín.
Como suele ocurrir desde la crisis de la novela moderna, o sea desde mediados del XIX, el paradigma educativo no se completa y el héroe sólo llega a salir de su adolescencia, abriendo ante sí el campo de la madurez, pero sin ocuparlo.
Tal vez sea conveniente evocar La montaña mágica de Thomas Mann, guardadas las debidas proporciones, pues en ambos relatos ocurren, esquemáticamente, las mismas etapas educativas:
El héroe es sometido a la influencia de iniciadores contrapuestos (Naptha y Settembrini–Fernando y Bucich).
La iniciación sexual está a cargo de una reedición del tipo tradicional de la Maga (Claudia–Alejandra), mujer fálicamente investida que transmite su saber erótico y sentimental al héroe.
La educación del héroe queda trunca y el relato adquiere un sesgo fragmentario.
El educando no llega a ocupar el lugar del padre, sitio del poder y tarea de provisión y de procreación.
El episodio dominante en Sabato es el de la catábasis. Es sabido que todo relato heroico se construye sobre el modelo de las iniciaciones y que la prueba de las pruebas, en el trámite iniciático, es la prueba de muerte, descenso al mundo de los muertos o viaje al Más Allá (catábasis ) (...) Sobre héroes y tumbas puede leerse como una gran catábasis, un viaje al mundo inferior de los muertos (mundo, por tanto, fundamental y sagrado), que está señalado en el propio título, donde se alude a la tumba de los héroes, espacio sepulcral donde yacen los héroes muertos de la antigüedad argentina y los héroes de la muerte, del Tánatos, de la necrofilia, de la corrupción y la disolución.
Es un mundo sombrío dominado por la ceguera, un mundo maternal y, más extensamente, uterino y femenino, mundo de la indiferenciación en que las formas extremas del escenario mundanal, el cuenco materno y la sepultura, se sintetizan".
Análisis
"Sobre héroes y tumbas –escribe Blas Matamoro– puede leerse como una gran catábasis, un viaje al mundo inferior de los muertos (mundo, por tanto, fundamental y sagrado), que está señalado en el propio título, donde se alude a la tumba de los héroes, espacio sepulcral donde yacen los héroes muertos de la antigüedad argentina y los héroes de la muerte, del Tánatos, de la necrofilia, de la corrupción y la disolución.
Es un mundo sombrío dominado por la ceguera, un mundo maternal y, mas extensamente, uterino y femenino, mundo de la indiferenciación en que las formas extremas del escenario mundanal, el cuenco materno y la sepultura, se sintetizan.
Con este mundo se relaciona el maestro sombrío, Fernando Vidal Olmos, que nos informa de él al retornar de su propio viaje iniciático.
A este mundo se contrapone el maestro luminoso, el camionero Bucich, que connota el mundo simétrico y optativo al anterior: el mundo de la vida, la superficie de la tierra, la luz, la lucidez y la visión, lo fálico, lo diferenciado e individual.
El mundo de Vidal Olmos es el orbe del pasado, lo contemplativo y lo aristocrático.
El cosmos que propone Bucich es el futuro, la actividad y lo laboral.
Guerreros y patriarcas frente a burgueses y proletarios. El Norte y el Sur. Las direcciones opuestas en el mapa del espacio y del tiempo argentinos: el viaje de los soldados de Lavalle hacia el confin nórdico de la Argentina, llevando el cadáver putrefacto y maloliente del caudillo, en pleno siglo XIX; el viaje de los camioneros hacia el Sur, el confin patagónico del país, en el centro del siglo XX.
Caballos y automotores. La Patagonia de Bucich es inédita, futurable. Evoca la bandera inmaculada de Belgrano (sic Sábato), con su banda blanca.
Es un espacio austral connotado por lo frío, lo limpio, la nieve, la soledad, lo cristalino.
Cualidades -otra vez- opuestas y complementarias del espacio usado y sucio de los soldados decimonónicos, los guerreros que arrastran a su jefe corrupto por las desérticas quebradas norteñas.
Ambos paisajes son desiertos, pero mientras la Humahuaca de Lavalle es el desierto ardiente que resta de una historia terminada y difunta, el helado desierto patagónico de Bucich se propone como escenario de una praxis futura, una Argentina inexistente y por hacer.
Hacia el final del relato, Bucich y Martín orinan juntos y, empuñando su falo, el maestro solar dice: «¡Qué grande es nuestro país, pibe!» Maestro en el uso del falo (o sea, del poder), Bucich propone la empresa característica del padre: el agrandamiento del mundo, la historia.
En otro nivel, la oposición materno-paterna, maestro lunar (Vidal)-maestro solar (Bucich) alude a un dualismo recurrente en Sábato: alma-cuerpo, siendo la primera masculina y el segundo femenino, aunque la gramática desdiga (y complemente, a niveles latentes) lo que aparece manifiesto en el concepto.
Las pruebas que debe enfrentar el héroe son cuatro:
1: De muerte: el héroe debe demostrar que es capaz de asumir su mortalidad y salir indemne del contacto con el mundo infernal de los muertos (antepasados, ancestros, figuras se alimenta el cuerpo, lo femenino).
2: De miedo: el héroe debe demostrar que es capaz de resistir a las amenazas de castración que personifica la mujer.
Debe asumir y superar sus fobias sexuales, las que emanan del cuerpo femenino, escenario del incesto, del acoplamiento con la hembra que es la madre.
3. De saber: los maestros instruyen al héroe acerca de unos plexos de valores contrapuestos. Vidal es la valorativa del pasado muerto, señoril y militar de la Argentina patricia. Bucich es la opción contraria, la que Martín termina por asumir.
4. De iniciación sexual: Alejandra, la Maga, inicia al héroe educando en la vida sexual, a la vez que le abre la puerta del mundo de los héroes muertos. La pequeña muerte del coito y la gran muerte del pasado coexisten en ella. El amante educando es hijo de la Maga, pero, al ser investido fálicamente por ella, está en condiciones de ser padre.
Ante todo, de sí mismo, para luego poderlo ser de sus hijos.
Como corresponde a su condición discipular, Martín calla ante los maestros e iniciadores.
Escucha a Alejandra, a Bruno, a Bucich, a Tito, lee a Vidal y su informe sobre la propia catábasis. Los discursos de los maestros lo habitan y se apoderan del relato.
2. La tumba de los héroes es la casa de los Vidal Olmos. Se trata de una familia patricia, de la burguesía fundacional argentina, autora de las guerras decimonónicas, criolla, con algo de mestizo y, a la vez, confortablemente ligada a los comerciantes y técnicos ingleses. Es la cifra de una Argentina anterior al gran despegue económico finlsecular y a la llegada de la plebecía inmigratoria de la Europa pobre, cuyo «representante», en este tinglado simbólico, sería Humberto J. d'Arcangelo.
He aquí un patriciado con rasgos marcadamente señoriles que ha sido ya objeto de evocaciones elegíacas e idealizadoras por ilustres escritores latinoamericanos, como el argentino Borges y el brasileño Gilberto Freyre.
Bruno, un observador que los conoce bien, apunta a esta evocación descriptiva:
daban la impresión de constituir el final de una antigua familia en medio del furioso caos de una ciudad cosmopolita y mercantilizada, dura e implacable".
Sobre el autor
Ernesto Sabato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, en 1911, hizo su doctorado en física y cursos de filosofía en la Universidad de La Plata, trabajó en radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie, en Francia, y abandonó definitivamente la ciencia en 1945 para dedicarse exclusivamente a la literatura.
Ha escrito varios libros de ensayo sobre el hombre en la crisis de nuestro tiempo y sobre el sentido de la actividad literaria —así, El escritor y sus fantasmas (1963; Seix Barral, 1979 y 2002), Apologías y rechazos (Seix Barral, 1979), Uno y el Universo (Seix Barral, 1981) y La resistencia (Seix Barral, 2000)—, su autobiografía, Antes del fin (Seix Barral, 1999), y tres novelas cuyas versiones definitivas presentó Seix Barral al público de habla hispana en 1978: El túnel en 1948, Sobre héroes y tumbas en 1961 y Abaddón el exterminador en 1974 (premiada en París como la mejor novela extranjera publicada en Francia en 1976).
Escritores tan dispares como Camus, Greene y Thomas Mann, como Quasimodo y Piovene, como Gombrowicz y Nadeau han escrito con admiración sobre su obra, que ha obtenido el Premio Cervantes, el Premio Menéndez Pelayo, el Premio Jerusalén y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Ficha técnica
Sobre héroes y túmbas
Seix Barral
480 páginas
ISBN: 978-84-322-0772-3
Código: 910923
Encuadernación: Rústica sin solapas
Colección: Biblioteca Breve
Copyright del comentario © Blas Matamoro. El texto aparece publicado en "Cine y Letras" con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.
Copyright del texto (nota editorial) © Seix Barral. Reservados todos los derechos.












