El maquillaje cinematográfico y televisivo
Como hemos visto, la aplicación de cosméticos para caracterizar a los actores llegó a importantes avances en el teatro. Sin embargo, es en el cine donde estas prácticas han alcanzado un mayor desarrollo, debido al verismo que exige la presencia de los intérpretes ante las cámaras.
Los especialistas en esta materia tienen bajo su responsabilidad complejos trucajes de cambio de edad o de rasgos, pero su labor más frecuente es proporcionar naturalidad al rostro de los actores, ocultando las posibles imperfecciones de su piel y procurando que los tonos empleados se ajusten a las necesidades de la fotografía y la iluminación, que no fueron óptimas hasta la llegada del technicolor.
Profesionales como Lon Chaney, Cecil Holland, Jack Dawn y George Bau se han destacado en este tipo de métodos, enriquecidos sensiblemente con el uso de materiales como el látex.
En cuanto a la televisión, al margen de las producciones dramáticas, el maquillaje es un procedimiento imprescindible, pues la iluminación intensa palidece el tono de la piel y es preciso oscurecerlo, para que adquiera una tonalidad natural en la pequeña pantalla y conserve la línea de las facciones.








































































