Nuevo álbum de Duffy: "Endlessly"
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- Category: Música de hoy
- Creado en 14 Diciembre 2010
- Published: 14 Diciembre 2010

Ganadora de un Grammy, cuatro Brits, y número uno en toda Europa con seis millones y medio de discos vendidos de su álbum debut Rockferry, Duffy vuelve con Endlessly, un disco grabado a lo largo de cuatro semanas en Los Ángeles, España y Londres.
"Todas estas canciones –dice la cantante– han brotado de mí a lo largo de estos años, y he encontrado al padrino ideal, Albert”.
Este nuevo álbum es resultado de una genuina colaboración entre el veterano compositor Albert Hammond y la intérprete. Juntos han compuesto y producido el nuevo capítulo de la meteórica carrera de Duffy.
El contagioso primer single ‘Well, Well, Well’ incluye una sección rítmica incomparable, interpretada por la banda de hip-hop The Roots.
El lanzamiento de Rockferry, el disco más esperado de 2008, fue el de alguien que no estaba clavada en la conciencia colectiva por su exposición en los medios de comunicación. Duffy era aún una desconocida en ese momento. Sólo había realizado un pequeño número de actuaciones, sobre todo como telonera de The Magic Numbers, y estaba empezando a ser vista en televisión, con sus apariciones en la cadena BBC 1, en el programa Later with Jools Holland.
Pero su voz llena de sentimiento cautívó a muchos de los creadores de opinión del Reino Unido, y las noticias sobre la belleza y la fuerza de su interpretación se transmitieron boca a boca.
Jo Whiley de Radio One (BBC) escogió el tema que daba título al primer álbum de Duffy, "Rockferry", como single de la semana a finales de noviembre de 2008.
Las comparaciones no cesaron, y se llegó a presentar a Duffy como una nueva Dusty Springfield.
Duffy nació y pasó sus años de niñez en la costa norte de Gales, en la comunidad de Nefyn, un lugar muy remoto como para dejarte llevar por guerras de estilo o de facciones musicales opuestas.
La tienda de discos más cercana requería subir a un autobús, y sólo tenía un expositor con los productos Top 40.
La educación que Duffy describe es aquella en la que cada uno tiene ayudar a sus semejantes, aprendiendo al equivocarse, aceptando a los demás y respetando sus gustos sin prejuicios.
Al no tener su propia colección de discos, su primer recuerdo musical es encontrar en la cocina de su casa a su madre y a su padrastro bailando al son de Rod Stewart.
Los primeros pasos que dio para definir su identidad artística llegaron cuando le pidió a su padre que le prestara una de sus cintas de VHS del programa de TV de los 60 Ready, Steady, Go! Dice: "Actuaban los Beatles, los Stones, los Walker Brothers, Sandie Shaw y Millie cantando My Boy Lollipop. ¡Era tan sexy y emocionante! La puse tantas veces que se acabó desintegrando".
El productor de su disco y guitarrista de Suede, Bernard Butler, subraya su total falta de conocimientos sobre el mundillo artístico, "Duffy consiguió crecer sin conocer el concepto de lo que estaba de moda o era actual, de lo que debería gustarle o no, de cómo comportarse o incluso de cómo cantar. Para ella ir a Londres era como un cuento de hadas".
Butler añade: "¿Y venir aquí a componer canciones con un tipo desconocido que le habían recomendado, es decir, yo? Eso le suponía viajar en dos autobuses y dos trenes, le tomaba todo el día. Después tenía que hacer lo mismo de vuelta a casa, mientras le enseñaba la música que había hecho a señoras de edad avanzada que conocía durante el trayecto. Es harto difícil para el tipo cínico de la industria discográfica asumir lo lejana que ella se encontraba de nuestro mundo, no sólo físicamente sino en todos los sentidos. Lo que resulta es una persona que se comporta y canta guiándose de forma instintiva con el corazón. Esto es algo mágico y excepcional."
Butler conoció a Duffy a través de Jeannette Lee del sello Rough Trade. En agosto de 2004, y tras haber escuchado maquetas grabadas en casas de amigos, Lee se convirtió en mentora y manager de la cantante.
Para Duffy, tener no sólo una amiga, sino también un punto de referencia y la sensación de seguridad, fueron cruciales para su desarrollo personal y musical al encontrarse en un mundo totalmente ajeno y extraño.
"La gente insiste en decirme: Has hecho un gran disco. Pero yo no puedo admitir ese comentario, no lo hice sola. Jeannette y yo hicimos Rockferry juntas, ella ha estado junto a mí, en cada paso del camino, abriendo mis horizontes, presentándome a personas en las que puedo confiar".
Butler es una de ellas: tras escribir el delicioso tema, Rockferry juntos, al principio del proyecto, una canción sin coros, aunque totalmente hipnótica, trabajaron después en tres temas más de los diez que se incluyen en lo que se consideró la edición discográfica más importante del año 2008.
El primer tema, que dio título al disco, es una canción atmosférica, pausada, de aire retro (esos sabores de Dusty, esa onda de grupo femenino...), que ella misma prefiere definir como clásico.
En Rockferry hay arreglos tan efectivos como los que Burt Bacharach y Hal David hicieron para Dionne Warwick en sus cuentos de corazones rotos a principios de 1960. Aparecen exuberantes coros y ganchos tan efectivos como los que realizaba a la perfección Miss Springfield al final de su carrera. Pero está lejos de ser un pastiche.
Realmente, Duffy posee una originalidad excepcional. "La gente insiste en preguntarme de dónde viene mi voz y, la verdad, es que no lo sé –dice–. ¿Por qué tienes los ojos de ese color? No tengo respuestas: es la voz que tengo".
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