Guzmán Urrero

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como Cuadernos Hispanoamericanos, Album Letras-Artes y Scherzo.

Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). 

Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos.

Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.

En 2006, fundó junto a Javier Sánchez Ventero la revista The CULT, un medio situado en la frontera entre la cultura, las ciencias y las nuevas tecnologías de la información.

Desde 2015, The CULT sirve de plataforma a una iniciativa más amplia, conCiencia Cultural, concebida como una entidad sin ánimo de lucro que promueve el acercamiento entre las humanidades y el saber científico, tanto en el entorno educativo como en el conjunto de la sociedad.

conCiencia Cultural

Todos queremos creer, claro, que a la hora de encajar los malos momentos, podremos pasar página y volver a sonreír. Para conseguirlo, hay una costumbre danesa, el hygge, que contribuye a esa serenidad y además no cuesta dinero.

Basada en el ensayo biográfico de Margot Lee Shetterly, Figuras ocultas nos narra una etapa apasionante en la vida de tres mujeres afroamericanas que en 1961 unieron su destino al de la carrera espacial.

Recuerden el esquema clásico que se estableció con El padre de la novia (1950), de Vincente Minnelli, y que tuvo su mejor vuelta de tuerca en Adivina quién viene esta noche (1967), de Stanley Kramer. Bien... Ahora, introduzcan en esa vieja receta el delirio procaz y malhablado al que nos han acostumbrado tipos como Jason Mewes ‒el eterno colega de Kevin Smith‒, y entonces se podrán hacer una idea de lo que nos brinda ¿Tenía que ser él?

Ahora que hemos aceptado como género la nostalgia ‒o al menos su aspecto más idealizado‒ a nadie le sorprenderá que Star Wars se prolongue en un saludable ejercicio de retrocontinuidad. En este sentido, Rogue One llega a las pantallas para hacer otra vez esa pregunta que, según parece, nos formulamos aquellos niños y adolescentes que vimos La Guerra de las Galaxias en 1977: ¿cómo consiguió la Alianza Rebelde los planos de la Estrella de la Muerte?

En el melodrama, las palabras emocionantes y el gesto sincero son armas muy poderosas. Belleza oculta acude a su cita con los espectadores usando ambos recursos, pero también lastrada por algún que otro problema de guión.

Jim Preston (Chris Pratt) sólo quería emprender una nueva vida en otro planeta. ¿Era eso tanto pedir? Jim quería ser un colono espacial, pero acaba de descubrir que su cápsula de hibernación se ha desactivado noventa años antes de lo previsto. Para su desgracia, no puede regresar al estado de letargo y morirá de viejo antes de llegar a su destino.

Noche Oscura: Una historia verídica de Batman

En la ficción, todo es negociable. Empezando por la verdad. Bien lo sabían los inspiradores del Nuevo periodismo ‒de Truman Capote a Gay Talese‒ cuando nos acostumbraron a ver crecer las palabras a partir de hechos reales. Y es justamente en esa intersección entre lo real y lo soñado donde nos sitúa este cómic prodigioso, independiente de los géneros, tan conmovedor como la vida misma y tan imaginativo como uno de esos casos que resuelve Batman.

El cine fantástico está hecho de grandes saltos, de movimientos novedosos y también de fórmulas y secuelas. En realidad, la reiteración de un modelo forma parte esencial de eso que llamamos género, y que en realidad, no es otra cosa que volver a contar una historia que merece ser repetida.

Cuentos de hadas de Angela Carter

Hemos convenido que un cuento de hadas es, primordialmente, la suma de magia, inocencia infantil y moraleja. Ahora bien, ¿es así? Podríamos aceptar esa definición, pero lo más probable es que le encontremos defectos a los pocos segundos. Y cuando llegue ese momento, lo más sensato será recordar a Angela Carter.

Mine atrapa a cualquiera que se atreva a ir más allá de los géneros, y sobre todo, acepte que su trasfondo bélico esconde un relato más próximo al realismo mágico. La película es, en este sentido, una muñeca rusa que va mostrando, capa a capa, los secretos y las emociones más profundas de su protagonista, un convincente Armie Hammer dispuesto a sostener todo el largometraje sobre sus hombros.

En el mundo anglosajón, la figura de Richard Holmes posee un relieve extraordinario. Como historiador y biógrafo, Holmes ha acuñado un estilo propio, que podemos resumir con esta reflexión que él mismo citó a un entrevistador de The Guardian: si uno se limita a ser un erudito, el relato que cuente carecerá de vida, pero si se limita a ser un contador de historias, entonces resultará ridículo.

Para refrescar la memoria de los amantes del cómic de superhéroes clásico, les diré que esta obra de Alex Ross y Paul Dini es de una belleza abrumadora, tanto por la sensibilidad de su guión ‒forzosamente breve‒ como por su vigor artístico a la hora de rendir tributo al panteón DC.

Calmado, intimista, profundo. Así es el relato de un narrador que nos interpela desde su soledad, con tres elementos que configuran la totalidad de su historia: el recuerdo de los familiares que ya no están, el amor por los libros y la presencia de un perro que cataliza todas esas emociones.

"Shakespeare", de Paul Edmondson

No quiero parecer melancólico, pero supongamos que figuras como Shakespeare, justamente por su profundidad, empiezan a ser desplazadas en la era de Twitter y YouTube. Lo sé: las nuevas tecnologías y la aceleración de sus estímulos no deberían ser ligadas a un menor interés literario, pero... En fin, aceptemos por un momento que, por esas cosas que tienen estos tiempos febriles, conviene subrayar de nuevo la importancia de ciertas obviedades.