Shigeaki Hinohara y el secreto de la longevidad

El doctor Hinohara nació en 1911 y sigue activo. Pongo de relieve esa circunstancia porque no es frecuente que un profesional de la salud mantenga su vigor físico e intelectual cuando ya ha vivido más de cien años.

Considerado el médico más longevo del mundo, Hinohara tiene una trayectoria admirable. Tras la Segunda Guerra Mundial, fundó una escuela y un hospital. Ambos forman lo que hoy es el St. Luke’s International Hospital y el St. Luke’s College of Nursing de Tokio. Allí continúa trabajando este centenario, al tiempo que atiende a numerosas responsabilidades dentro y fuera de Japón.

Es asimismo el autor de más de 150 libros, incluido el de mayor éxito, Living Long, Living Good (Tankobon, 2006), que quizá sea el que mejor resume las ideas de Hinohara acerca de lo que debe ser una vida larga y llena de sentido.

En realidad, este cardiólogo japonés se aproxima a la vieja tradición de los médicos humanistas, que comprendían cada patología no sólo a partir de sus claves físicas, sino también desde una perspectiva cultural y psicológica.

El acontecimiento que le hizo replantearse su enfoque filosófico de la medicina ocurrió en 1970, durante un vuelo que le conducía desde Tokio hasta Fukuoka. De pronto, mientras admiraba desde su ventana la belleza del monte Fuji, unos terroristas del Ejército Rojo Japonés secuestraron el avión. Durante los cuatro días que duró el cautiverio, Hinohara observó con mirada científica los efectos de esa experiencia en el cuerpo de los otros pasajeros y en el suyo propio.

La amenaza de muerte ‒uno de los grados más altos de estrés‒ tuvo un impacto evidente en la biología de cuantos ocupaban aquel avión. Sin embargo, la reflexión más decisiva de Hinohara no fue de carácter científico, sino vital. "Al recuperar la libertad ‒dice‒, comprendí que era un privilegiado por seguir vivo, así que entendí que debía dedicar mi vida a los demás".

Esta misma idea figura en un texto escolar donde Hinohara transmite su ideario humanista a los más pequeños: "La vida ‒les dice a los niños‒ es algo que no podemos describir limitándonos a mirar nuestro cuerpo. Si alguien nos pregunta qué es, será difícil responderle. Sin embargo, si la definimos de la siguiente manera, seguramente lo entenderá. Veamos: la vida consiste en despertarse por la mañana, lavarse la cara, desayunar, estudiar, comer, hacer ejercicio, jugar en el recreo... Regresar a casa, merendar, hacer los deberes, cenar, ver la televisión, y por último, dormir... Esa es una posible respuesta. Se trata del tiempo que tienes y que puedes emplear. Eso es la vida, ¿verdad?  Sin embargo, quizá alguna vez te hayas planteado que podrías dedicar el tiempo de tu vida a otras personas. En realidad, si no te limitas a ti mismo y te vuelcas hacia los otros, entonces estarás descubriendo el verdadero sentido de la vida. Y eso es algo sobre lo que quiero que reflexiones. Las personas hemos de vivir ayudándonos mutuamente".

El bienestar, nos dice Hinohara en sus libros, depende de esas satisfacciones personales que justifican una vida feliz. Más allá de eso, hay otras costumbres que, dentro de lo posible, también nos permiten alcanzar una longevidad como la suya.

El sobrepeso es, desde luego, un serio inconveniente. Un desayuno frugal ‒en su caso, café, leche, zumo de naranja y una cucharada de aceite de oliva‒, un almuerzo muy ligero y una cena sana ‒arroz, verduras, carne magra dos veces a la semana‒ permiten al doctor estar bien alimentado sin un solo exceso.

La restricción calórica, en especial la que modera el consumo de grasas animales el azúcar, sumada al control del colesterol LDL (el malo), son dos medidas básicas. Hinohara las relaciona con los consejos de un galeno confuciano, Kaibara Ekiken (1630-1714), cuyo mejor consejo era el siguiente: abandonar la mesa cuando uno ya tiene lleno el estómago al 80%.

El ejercicio físico es otra buena costumbre, no solo por sus efectos sobre el cuerpo sino por su evidente influjo en nuestra vida intelectual. Y es que, aunque muchos lo ignoren, la salud de nuestro cerebro también depende de que hagamos o no ejercicio.

En sus charlas, Hinohara reitera la importancia del optimismo. Como médico, considera que la falta de sueño es menos grave que una preocupación obsesiva por ese insomnio. "Si tengo que escribir algo y la fecha de entrega se aproxima ‒comenta‒, puede que la última noche tenga que completar el texto y eso me quite muchas horas de sueño, pero eso me hace sentir bien. Si escribo algo de lo que me sienta orgulloso, me provoca un gran bienestar, aunque me tenga desvelado toda la noche".

Evidentemente, de lo que nos habla Hinohara es de la diferencia entre una vida activa, cargada de labores satisfactorias, y una existencia condicionada por el estrés, lastrada por preocupaciones que, en demasiadas ocasiones, no conducen a ningún sitio.

Otro detalle significativo es que uno ha de hacer planes estimulantes a medio y largo plazo. No importa la edad que uno tenga, porque la esperanza de vida cada vez es mayor y no tiene nada de descabellado ilusionarse en la vejez con un acontecimiento venidero.

De hecho, Hinohara se siente sumamente incómodo con ese condicionamiento psicológico que plantea la jubilación.

Es más: si uno empieza a sentirse fuera de circulación a los 65 o a los 67 años, está cometiendo un serio error, porque la media de edad a la que dejamos este mundo se aproxima cada vez más al siglo. Las cifras que el doctor menciona en su libro se refieren a Japón, pero su reflexión es muy válida para España. Según el Instituto Nacional de Estadística había en 2014 más de 13.000 centenarios en nuestro país. Es más que probable que en 2050 la cifra se multiplique por cuatro. De hecho, España ocupa siempre los primeros puestos del índice de longevidad europeo y también encabeza el ránking continental de esperanza de vida sana. ¿Es o no razonable que un anciano de 75 años haga planes a largo plazo?

Como él mismo se encarga de recordar constantemente, Hinohara es un orador hiperactivo, que dicta alrededor de 150 conferencias al año. A su modo de ver, la actividad constante y variada es un medio para conservar el vigor y para atenuar el deterioro inevitable que conlleva la vejez.

Frente al dolor físico y mental, en lugar de una dosis excesiva de fármacos, Hinohara recomienda otros métodos de probada eficacia. Por ejemplo, dejarse llevar por la inspiración musical, practicar alguna actividad artística o gozar con la compañía terapéutica de un animal.

"La ciencia por sí sola no puede curar ‒escribe ‒. La ciencia nos considera en conjunto, pero la enfermedad es siempre individual. Cada persona es única, y las enfermedades se conectan a sus corazones. Para conocer la enfermedad y ayudar a las personas, no sólo necesitamos a los médicos. También son indispensables las artes".

Después de cuanto llevamos dicho, es fácil comprender por qué Hinohara cree que el consumismo o el excesivo acopio de bienes materiales no contribuyen al bienestar. Más bien sucede lo contrario.

A modo de conclusión, nos dice este cardiólogo centenario que el cuerpo humano tiene una cantidad enorme de genes diferentes, y sin embargo, no sacamos partido de ese potencial. Probar nuestras cualidades musicales, artísticas o deportivas, sin importar si hay una recompensa económica por ello, sirve para fomentar la felicidad y para cuidar la salud.

En definitiva, llevar una vida plena es el mejor modo de conseguir que sea asimismo muy larga. Tanto como para seguir mirando al futuro más allá de los cien años.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Traducción de las declaraciones en japonés: Akira Urrero Shiozawa.

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como Cuadernos Hispanoamericanos, Album Letras-Artes y Scherzo.

Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). 

Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos.

Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.

En 2006, fundó junto a Javier Sánchez Ventero la revista Thesauro Cultural (The Cult), un medio situado en la frontera entre la cultura, las ciencias y las nuevas tecnologías de la información.

Desde 2015, Thesauro Cultural sirve de plataforma a una iniciativa más amplia, conCiencia Cultural, concebida como una entidad sin ánimo de lucro que promueve el acercamiento entre las humanidades y el saber científico, tanto en el entorno educativo como en el conjunto de la sociedad.

logonegrolibros

  • Guerra de escrituras
    Escrito por
    Guerra de escrituras Pocos pueblos indígenas americanos conocieron la escritura. En sentido estricto, sólo los mayas. Una gran parcela de la hermenéutica que permitiría descifrar los códices que se conservan –tres prehispánicos, multitud de posteriores– se ha perdido.…
  • Creatividad científica
    Creatividad científica Uno de los prejuicios más arraigados con respecto a la ciencia es que se trata de una actividad mecánica, rutinaria. Que está sujeta a un método rígido —incluso se enseña en la escuela:…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Narrativa protestante
    Escrito por
    Narrativa protestante Hay una diferencia básica entre un protestante y un católico: para el primero, todo está predeterminado; el segundo, por contra, goza de libre albedrío, puede decidir, en cada momento, qué camino seguir. La libre decisión…

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • La efervescencia de una ópera del XVIII
    Escrito por
    La efervescencia de una ópera del XVIII Con sus aires optimistas y cordiales llega un nuevo título de Paisiello, La Frascatana, estrenada en Venecia en 1774, algo antes de que Catalina la Grande llamara a Rusia al compositor, y pronto difundida por…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC