Fusión y confusión

Fusión y confusión Imagen superior: Teatro de la Zarzuela, Madrid (Autor: Andreas Praefcke, CC)

Esperaba con curiosidad el estreno de la zarzuela Vigilantes y ladrones, obra de dos amigos, el músico Tomás Marco y el escritor Álvaro del Amo, que sabe bastante de música porque, entre otros géneros, practica el de la crítica.

Me encuentro que el estreno y las varias funciones previstas se han suspendido por la huelga del personal del teatro, llamado justamente de la Zarzuela. Tenía cierta expectativa por la recuperación de un tipo de obra a medias lírica y hablada que parecía ya perimido, en especial porque Marco es un autor siempre de vanguardia, aunque la vanguardia de su juventud ya se encuentre institucionalizada. Él es buen ejemplo, ya que integra la Academia de Bellas Artes.

La causa de la huelga, según sus organizadores, es el proyecto de privatizar la Zarzuela, actualmente parte del INAEM (Instituto Nacional de Artes Escénicas y Musicales) y pasarlo al Teatro Real, que es una fundación. Parte de ella es el Estado, quien la controla como a todas las fundaciones, pero en sí misma no es una oficina pública. Los actuales empleados de la Zarzuela son en parte funcionarios (unos pocos) y contratados laborales que se rigen por un convenio colectivo específico.

La noticia se refiere sólo a un proyecto que remite a los años noventa, cuando se rehabilitó el Real como teatro de ópera. Ya entonces se pensaba en un estatuto común a ambas salas, cosa que nunca se hizo. ¿Porque no convenía, porque no se sabía cómo hacerlo, porque sí se sabía pero resultaba demasiado complicado de realizar, porque los vaivenes ministeriales, entre que había/no había Ministerio de Cultura, lo cubrieron de polvo archivero?

Los directivos del Real han intentado explicar la situación, negando que se trate de una privatización. Dicen que la Zarzuela seguirá teniendo sus empleados con el mismo régimen, que conservará su autonomía de gestión y que podrá colaborar, como ahora, con el Real. Es decir que todo seguirá como hasta el día de ayer, salvo la pegatina de la entrada y los papeles institucionales.

La explicación es pulcra y benévola pero si todo seguirá igual ¿para qué la transferencia? ¿Acaso apenas por razones de familia porque se trata de teatros hermanos o, quizá, meros primos? Convendría una aclaración más minuciosa, como ser el estatuto funcional de la “nueva” Zarzuela, y saber si se trata de una ley o un mero decreto ministerial, uno de esos que, por el tamaño de sus efectos, se suele conocer como decretazo. Pero quien debiera decirlo es el ministro del ramo que, estrictamente, no existe porque no hay Ministerio de Cultura sino una secretaría de Estado. Puede ser que la cosa sea un globo sonda, para tantear a la opinión pública. O un enigma, del que se conocerá la solución en el episodio de la próxima semana o del próximo mes. O un ejercicio de letra pequeña, de momento escrito con tinta simpática, de esas que se revelan con un diluido especial. Mientras tanto, nos hemos quedado sin Tomás, sin Álvaro, sin vigilantes y sin ladrones. En la escena, quiero decir porque sueltos abundan.

Copyright del artículo © Blas Matamoro. Reservados todos los derechos.

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista, Blas Matamoro es un pensador admirado en todo el ámbito hispanohablante.

Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de La Opinión y La Razón (Buenos Aires), Cuadernos Noventa (Barcelona) y Vuelta (México, bajo la dirección de Octavio Paz).

Dirigió la revista Cuadernos Hispanoamericanos entre 1996 y 2007, y su repertorio de ensayos incluye, entre otros títulos, La ciudad del tango; tango histórico y sociedad (1969), Borges y el juego trascendente (1971), Saint-Exupéry: el principito en los infiernos (1979), Saber y literatura: por una epistemología de la crítica literaria (1980), Genio y figura de Victoria Ocampo (1986), Por el camino de Proust (1988), Lecturas americanas (1990), El ballet (1998), Schumann (2000), Rubén Darío (2002), Puesto fronterizo. Estudios sobre la novela familiar del escritor (2003), Lógica de la dispersión o de un saber melancólico (2007), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)

En el campo de la narrativa, es autor de los libros Hijos de ciego (1973), Viaje prohibido (1978), Nieblas (1982), Las tres carabelas (1984), El pasadizo (2007) y Los bigotes de la Gioconda (2012).

Entre sus trabajos más recientes, figuran la traducción, edición y prólogo de Consejos maternales a una reina: Epistolario 1770-1780 (Fórcola, 2011), una selección de la correspondencia entre María Teresa I de Austria y María Antonieta de Francia; la edición de Cartas sobre Luis II de Baviera y Bayreuth (Fórcola, 2013), de Richard Wagner; y la edición de Mi testamento (Fórcola, 2013), de Napoléon Bonaparte. Asimismo, ha publicado el ensayo El amor en la literatura (2015) y Alejo Carpentier y la música (2018).

En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. En 2018 fue galardonado con el Premio Literario de la Academia Argentina de Letras a la Mejor Obra de Ensayo del trienio 2015-2017, por Con ritmo de tango. Un diccionario personal de la Argentina.

DECLINACION

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • Héctor Tizón, una voz en el desierto
    Escrito por
    Héctor Tizón, una voz en el desierto La vida de Héctor Tizón (1929-2012) empezó y terminó en la provincia de Jujuy, tierra de confín, donde la Quebrada argentina se orienta hacia el Altiplano de Bolivia o la alta meseta boliviana se abre en la…

logonegrociencia

Comfreak, CC

Trestesauros500

Vlynn, CC

Cartelera

Cine clásico

  • Un hombre duda
    Escrito por
    Un hombre duda El chico tiene los ojos muy grandes. Parece que ha llorado. Parece que llorar forma parte de su biografía. Ojos grandes y asustados. O quizá tiene miedo. O es un sádico que sabe disimular muy…

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

logonegroecologia

Coffy, CC

  • El gran peligro
    El gran peligro Primero fue la bomba atómica, que traía consigo lo que nunca había ocurrido: la posibilidad aterradora de que el ser humano fuera la primera especie capaz de destruirse a sí misma. Los temores de un invierno nuclear,…

etimologia