"La ciudad y la ciudad", de China Miéville

Mencionar el nombre de Miéville es mencionar a un escritor de ciencia-ficción que sabe escapar de las convenciones, y que además es capaz de asombrarnos con una musculatura literaria fuera de serie.

El vigor fundamental de su obra es la extrañeza. Como Borges, como Philip K. Dick, como J.G. Ballard, como Mervyn Peake, Miéville presenta misterios sin explicación, ama las fantasías laberínticas y percibe la curvatura de nuestros sueños. El suyo es un mundo de "castigos enigmáticos y de culpas indescifrables", como observó el autor de El Aleph a propósito de Kafka.

Esa misma intuición kafkiana de que nuestro mundo parece desdoblarse entre el absurdo y la negra melancolía aparece en La ciudad y la ciudad, una novela magistral, turbia y poderosa, de una inteligencia casi implacable.

Ello no significa, entiéndase bien, que este libro sea una pieza experimental. Pese a su densidad, se trata de un texto ameno, tan apasionante como esas novelas de serie negra ‒piensen en Raymond Chandler‒ en las que Miéville se fija a la hora de estructurar el relato. De hecho, en estas páginas conviven la clásica ficción hardboiled y el rastro de otros antecedentes ilustres, como los ya citados Dick y Kafka.

Todo empieza con un crimen. El inspector Tyador Borlú y su compañera Lizbyet Corwi investigan el caso de una mujer asesinada en la ciudad de Beszel. No dejen que nadie les cuente más detalles de la trama si quieren disfrutar de todos sus giros. Quédense, simplemente, con este detalle: la investigación de Borlú, sobre todo cuando Corwi es sustituida por el detective Qussim Dhatt, va a conducirles hasta un caleidoscopio, lleno de bucles, en el que irán descubriendo qué relaciona a Beszel con otra ciudad vecina, Ul Qoma.

A lo largo de la lectura, el lector comprobará que Miéville, agregando temas nuevos, también reclama la herencia de George Orwell, con ese retrato fatalista y agobiante de una humanidad encerrada en sí misma, cuya voluntad se manifiesta en un campo que otros controlan.

Quienes conozcan otros libros del autor encontrarán que aquí, desde un género y un tono diferentes, repite una de sus obsesiones: la ciudad, interpretada a través de unas coordenadas que funcionan tanto en el plano físico como en el plano de nuestras emociones y prejuicios. En este caso, la ciudad es, además de todo eso, sirve como escenario de alucinaciones muy poderosas.

Sinopsis

La mítica novela en que se basa la nueva serie homónima de la BBC. Por una de las mayores voces de las letras anglosajonas del siglo XXI. Galardonada con los premios Hugo, World Fantasy, BSFA, Locus y Arthur C. Clarke.

Originalmente publicada en 2009, La ciudad y la ciudad es la obra maestra que ha convertido a China Miéville en una de las mayores voces de las letras anglosajonas actuales en cualquier género, admirado por escritores de la talla de Carlos Ruiz Zafón, Neil Gaiman y Ursula K. Le Guin.

Bienvenidos a la historia de dos ciudades gemelas, invisibles la una para la otra, cuyos destinos se entrelazan por el asesinato de la joven Mahalia Geary, hallada muerta y con la cara desfigurada en la ciudad de Beszel.

Durante la investigación del crimen, el inspector Borlú seguirá las piras desde Beszel hasta la idéntica ciudad vecina, UI Qoma. Allí descubrirá la participación de la joven en una conspiración política y se verá rodeado de nacionalistas, que intentan destruir la ciudad gemela, y de unificacionistas, que sueñan con convertir las dos ciudades en una. Las verdades que el detective descubrirá sobre la separación de ambas urbes podrían costarle la vida.

China Miéville mezcla lo mejor de la ciencia ficción, la novela negra y el drama policial en una obra que rompe las costuras de tres géneros para convertirse en una obra de lectura absolutamente inolvidable.

China Miéville (Londres, 1972) es uno de los autores más admirados e icónicos de la fantasía actual, y uno de los mayores nombres de las letras anglosajonas gracias a su capacidad para crear numerosos clásicos contemporáneos, redefinir los límites del género y crear el new weird o «fantasía antisistema». Su trayectoria ha sido reconocida con prestigiosos premios, como el Hugo y el World Fantasy Award, siendo el único escritor que ha recibido el Arthur C. Clarke en tres ocasiones. Miéville es autor de títulos emblemáticos como La ciudad y la ciudad, la trilogía Bas-Lag (La estación de la calle Perdido, La cicatriz y El Consejo de Hierro), Embassytown, Kraken, El rey rata, This Census-Taker, Three Moments of an Explosion o Los últimos días de Nueva París (Nova, 2017). Autor de arraigadas convicciones sociales, en 2001 fue candidato del Socialist Alliance Party en las elecciones al Parlamento británico.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Nova. Reservados todos los derechos.

Guzmán Urrero

Tras una etapa profesional en la Agencia EFE, Guzmán Urrero se convirtió en colaborador habitual de las páginas de cultura del diario ABC y de revistas como Cuadernos Hispanoamericanos, Album Letras-Artes y Scherzo.

Como colaborador honorífico de la Universidad Complutense de Madrid, se ocupó del diseño de recursos educativos, una actividad que también realizó en instituciones como el Centro Nacional de Información y Comunicación Educativa (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). 

Asimismo, accedió al sector tecnológico como autor en las enciclopedias de Micronet y Microsoft, al tiempo que emprendía una larga trayectoria en el Instituto Cervantes, preparando exposiciones digitales y numerosos proyectos de divulgación sobre temas literarios y artísticos.

Es autor de trece libros (en papel) sobre arte y cultura audiovisual.

En 2006, fundó junto a Javier Sánchez Ventero la revista Thesauro Cultural (The Cult), un medio situado en la frontera entre la cultura, las ciencias y las nuevas tecnologías de la información.

Desde 2015, Thesauro Cultural sirve de plataforma a una iniciativa más amplia, conCiencia Cultural, concebida como una entidad sin ánimo de lucro que promueve el acercamiento entre las humanidades y el saber científico, tanto en el entorno educativo como en el conjunto de la sociedad.

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