Trestesauros500

Hay tantas variantes de la comedia que no vamos a intentar resumirlas aquí. En todo caso, ¡Qué guapa soy! (I Feel Pretty) intenta abarcar unas cuantas: la comedia romántica ‒hay que dar lustre al amor‒, la comedia desfasada ‒sin miedo al qué dirán‒, la comedia con mensaje ‒para los amantes del cine con moraleja‒ e incluso la comedia fantástica ‒tomando Big (1988), de Penny Marshall, como santo y seña‒. De esta forma, combinando lo irreverente y lo libertino, lo tierno y lo ingenuo, Amy Schumer se apropia de una trama construida a la medida de sus cualidades como actriz y humorista.

A causa de lo directo y básico del lenguaje en la era de Twitter, WhatsApp y los emojis, estamos perdiendo la facultad de leer entre líneas y comprender lo que no se dice, los gestos, las elipsis... Por eso, gran parte del público (y lo que es peor, de la crítica) interpretó El francotirador (Clint Eastwood, 2015) como una celebración de la guerra, los tiros en la sesera y la política de Bush, en vez de apreciar esa oscura historia acerca de un tipo que no estaba del todo bien, por así decirlo.