Trestesauros500

El hombre araña tiene características que ningún guionista debe ignorar. Con él, sentimos la cálida sensación de que es uno de los nuestros ‒se trata de un tipo corriente‒. Al decidirse por una vida peligrosa, no lo hace por razones grandilocuentes, y salvo en determinados momentos, su épica surge en las azoteas, en los pequeños centros comerciales o en los semáforos. Nunca enseña la cara a sus adversarios, pero nosotros sabemos que es un hombre entrañable, cercano y divertido.