Javier Santamarta del Pozo

Javier Santamarta del Pozo

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid, y doctorando en Ciencia Política. Politólogo especializado en Asuntos Europeos y Geopolítica por las Universidades de Oxford, Deusto y Lovaina. Experto en Ayuda Humanitaria, Cooperación Civil y Militar. Escritor y colaborador en diversos medios de comunicación. Autor del libro Siempre tuvimos héroes.

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Giuseppe Napoleone Buonaparte, o como ha sido conocido por estos lares, Pepe Botella, tiene un extraño récord: el de haber sido seguramente un magnífico rey, y por supuesto el mejor alcalde de Madrid después del habitual tópico con el que se nomina a su predecesor Borbón, Carlos III. Sin embargo, ha pasado a la Historia como un usurpador ambicioso y borracho. Dejó marca, pero no la que se merecía. Y es que a la hora de trabajar una marca personal, no todo está en nuestras manos.

La marca de Julio César

Gaius Iulius Caesar, Julio César, o dicho de otro modo sin declinar ni pensar en su pronunciación correcta, César. O Julio, como le decían en Astérix, un referente visual ya clásico para recordar al que nunca fue rey ni mucho menos, emperador. Sin embargo, su nombre, ha sido sinónimo de lo que nunca fue. Ni aspiró siquiera. Y en muchos otros idiomas para colmo y de manera más que reconocida, aunque no hayamos caído en ello.

Hedy Lamarr, mujer excepcional

A veces dejar marca cuesta lo suyo. Y no porque uno no llegue a ser un profesional de éxito; todo lo contrario. Sino porque el reconocimiento en ocasiones, acaba convirtiendo en marca lo que uno no tenía claro que fuera a ser por lo que pasaría a la posteridad.