El cuarto Turco de Pésaro

El verano de 1983 fue la primera ocasión en que el Festival Rossini de Pésaro –el abreviado ROS iniciado tres años atrás con La gazza ladra– consideró la ópera número trece del compositor local, es decir, Il turco in Italia, estrenada en la Scala de Milán el verano de 1814.

Contó con un equipo inmejorable, encabezado por Samuel Ramey y Lella Cuberli en la pareja Selim-Fiorilla, con el excelente complemento de Alessandro Corbelli como Prosdocimo el pirandeliano avant la lettre poeta. La producción, de Egisto Marcucci, fue retomada un par de años después con otros nombres de valía como Ruggero Raimondi y Lucia Aliberti, sostenidos por Enzo Dara y Eduardo Giménez.

El regista y actor milanés Guido de Monticelli firmó un nuevo montaje en 2002, con Ildar Abdrazakov y Patrizia Ciofi, contando de nuevo con Corbelli (ahora en el personaje de Geronio, el marido burlado). Una puesta en escena que cinco años después, dada su buena acogida, se presentó de nuevo en el Teatro Rossini, a cargo de un equipo mayoritariamente juvenil y que nos conduce al objeto de estas líneas: la grabación audio efectuada por Dynamic.

Marco Vinco, cada vez más centrado en papeles de bajo que de barítono, da forma y vida al turco Selim, el que vive una accidentada aventura sentimental italiana con Fiorilla, sin llegar a mayores, cayendo finalmente de nuevo en las garras de una antigua esposa, Zaida, papel encomendado a la conveniente y muy bella mezzo genovesa Elena Belfiore.

Fiorilla, que se aburre en su estatus de mujer casada con un infeliz y que se deja cortejar por quien desee convertirse en un siempre bienvenido admirador, fue otorgado a la jovencísima Alessandra Marianelli, que se dio a conocer por estos lares como una excelente Lisa en una belliniana Sonnambula de Bilbao en mayo de 2005 (junto al Elvino nada menos de Juan Diego Flórez), paso anterior a su siguiente presentación en el Festival Mozart de La Coruña. El salto cualitativo y cuantitativo pesarense efectuado por la soprano se evidenció totalmente satisfactorio, con una voz suntuosamente cálida y timbrada al servicio de una actriz conveniente, cuya juventud, sensualidad y belleza encajaba a la perfección con la idea del regista. Geronio, el calamitoso marido de Fiorilla recae en otro joven cantante, Andrea Concetti, formado en el Conservatorio Rossini de la ciudad adriática y con el dato envidiable de contar en su currículo, tratándose como se trata de un cantante de repertorio bufo a la italiana, de las enseñanzas del inmenso Sesto Bruscantini. Otro cantante de formación in loco (o sea en la Accademia Rossiniana) Filippo Adami, se adecuó al más conspicuo suspirante de Fiorilla, el perdigiorni Don Narciso hasta el punto de incluir en su faena la difícil aria Tu seconda il mio disegno, que Gianandrea Gavazzeni no le permitió cantar a Nicolai Gedda en la célebre grabación de la ópera protagonizada por Maria Callas en 1954.

Prosdocimo, esa moderna y genial invención de Felice Romani (el libretista, ya se sabe, de Bellini), se distribuyó a Bruno Tadia, también formado en la cantera de Pésaro, y que se va destacando como cantante característico de este tipo de personajes bufos que tanto abundan y son tan provechosos en el repertorio italiano, aunque no sean tan originales como éste poeta-cotilla que mueve los hilos de la acción del Turco. Por último, un lujo para Albazar supone la presencia de Daniele Zanfardino que saca tanto partido a su aria di sorbetto, muy bonita, Ah! sarebbe troppo dolce, y a quien sin duda escucharemos pronto en papeles de mayor trascendencia vocal y teatral.

Dirigiendo, más bien concertando, todo este conjunto está una batuta tan experimentada como sensible y conocida (para los de la ABAO que de esto saben lo suyo, es de las de primera), la de Antonello Allemandi. Baste con citar su nombre, pues sobran adjetivos.

GIOACHINO ROSSINI (1792-1868): Il Turco in Italia. Marco Vinco. Alessandra Marianelli. Andrea Concetti. Filippo Adami. Bruno Taddia. Elena Belfiore. Daniele Zanfardino. Coro da Camera di Praga. Orquesta Haydn di Bolzano e Trento. Dir.: Antonello Allemandi / DYNAMIC / Ref.: CDS 566/1-2 (2 CD) D2 x 2

Copyright © Fernando Fraga. Imágenes y notas informativas extraídas de diverdi.com. Este artículo se publica en The Cult por cortesía del autor y de Diverdi. Reservados todos los derechos.

 

Fernando Fraga

Es uno de los estudiosos de la ópera más destacados de nuestro país. Desde 1980 se dedica al mundo de la música como crítico y conferenciante.

Tres años después comenzó a colaborar en Radio Clásica de Radio Nacional de España. Sus críticas y artículos aparecen habitualmente en la revista Scherzo.

Asimismo, es colaborador de otras publicaciones culturales, como Cuadernos Hispanoamericanos, Crítica de Arte, Ópera Actual, Ritmo y Revista de Occidente. Junto a Blas Matamoro, ha escrito los libros Vivir la ópera (1994), La ópera (1995), Morir para la ópera (1996) y Plácido Domingo: historia de una voz (1996).

Es autor de las monografías Rossini (1998), Verdi (2000) y Simplemente divas (2014).

En colaboración con Enrique Pérez Adrián, escribió para Alianza Editorial Los mejores discos de ópera (2001) y Verdi y Wagner. Sus mejores grabaciones en DVD y CD (2013).

Copyright de la fotografía © Blas Matamoro.

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