La prehistoria de Tchaikovski

Nada pacíficos fueron los comienzos del operista Tchaikovski. La guerra del caso era íntima y hace a su prehistoria como artista, ya que no como compositor.

En efecto, su primera ópera, El voivoda, fue repudiada por su autor, en tanto la segunda, Ondina, quedó en mero fragmento. Los estudiosos consideran que, en rigor, Oprichnik es su primera ópera. La estrenó en Moscú en 1874, con buena acogida de público y de crítica, lo que obligó a reponerla al año siguiente, siendo recibida con aplauso en otras ciudades de Rusia.

Ciertamente, el joven Tchaikovski era un músico inseguro a la vez que de sólida formación. En Oprichnik usa parte de su primer intento para el teatro y sigue los consejos de su amigo el director de orquesta Eduard Napravnik en cuanto a retoques vocales e instrumentales, y oportunos cortes.

La publicación de la partitura, no obstante el buen eco de la obra, fue retardada por el músico, que nunca quedó contento de su trabajo. Consideraba que Oprichnik era poco teatral, carecía de acción y de tensiones propias de la escena.

Tal vez su alejamiento de esta ópera provenga de la distancia que quiso tomar respecto al nacionalismo musical ruso organizado en el Grupo de los Cinco.

Oprichnik es una realización que suena a demasiado «rusa» en relación con el Tchaikovski canónico, dado a las luces de Occidente y al cosmopolitismo. Con todo, el colorido orquestal, frecuentes ocurrencias del gran melodista que tan bien conocemos y un personaje especialmente conseguido, el de Morozova (aquí admirablemente servido por la mezzo Irina Doljenko) bastan para aprobar al joven autor de Romeo y Julieta.

La ópera en cuestión tiene avara discografía. Hay que volver a felicitar al teatro de Cagliari por su afán de rescatar títulos infrecuentes. A ello, súmese la batuta de Gennadi Rozhdestvensky, tal vez quien mejor puede leer la obra en nuestros días.

Disco recomendado: TCHAIKOVSKY: Opricnik (Opera en cuatro actos) / Lassoskaya, Grivnov, Doljenko, Durseneva. Orquesta y coro del Teatro Lírico de Cagliari. Dir: Gennadi Rozhdestvensky / DYNAMIC / Ref.: CDS 450/1-3 (3 CD) D2 x 3.

Copyright © Blas Matamoro. Imágenes y notas informativas extraídas de diverdi.com. Este artículo se publica en The Cult por cortesía del autor y de Diverdi. Reservados todos los derechos.

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista, Blas Matamoro es un pensador respetado en todo el ámbito hispanohablante.

Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de La Opinión y La Razón (Buenos Aires), Cuadernos Noventa (Barcelona) y Vuelta (México, bajo la dirección de Octavio Paz).

Dirigió la revista Cuadernos Hispanoamericanos entre 1996 y 2007, y su repertorio de ensayos incluye, entre otros títulos, La ciudad del tango; tango histórico y sociedad (1969), Borges y el juego trascendente (1971), Saint Exupéry: el principito en los infiernos (1979), Saber y literatura: por una epistemología de la crítica literaria (1980), Genio y figura de Victoria Ocampo (1986), Por el camino de Proust (1988), Lecturas americanas (1990), El ballet (1998), Schumann (2000), Rubén Darío (2002), Puesto fronterizo. Estudios sobre la novela familiar del escritor (2003), Lógica de la dispersión o de un saber melancólico (2007), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)

En el campo de la narrativa, es autor de los libros Hijos de ciego (1973), Viaje prohibido (1978), Nieblas (1982), Las tres carabelas (1984), El pasadizo (2007) y Los bigotes de la Gioconda (2012).

Entre sus trabajos más recientes, figuran la traducción, edición y prólogo de Consejos maternales a una reina: Epistolario 1770-1780 (Fórcola, 2011), una selección de la correspondencia entre María Teresa I de Austria y María Antonieta de Francia; la edición de Cartas sobre Luis II de Baviera y Bayreuth (Fórcola, 2013), de Richard Wagner; y la edición de Mi testamento (Fórcola, 2013), de Napoléon Bonaparte. Asimismo, ha publicado el ensayo El amor en la literatura (2015).

En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural.

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