"La locura del doctor Tube" (Abel Gance, 1915)

La locura del doctor TubeLa mayoría de autores apunta que uno de los primeros científicos locos de la historia del cine fue el protagonista de La Folie du Docteur Tube (1915) de Abel Gance.

Tube no es un investigador maléfico, en la línea de los mad doctors al uso, sino un divertido químico que maneja una extraña substancia. Por casualidad, aspira ese polvo: se le dilatan las pupilas, se le tuerce el gesto, le falta aire, y aunque un criado le abanica, empieza a ver alucinaciones que se prolongan durante un alucinante paseo

Para mostrar esa realidad distorsionada, Gance recurre a espejos deformantes y a otros recursos experimentales que anticipan el cine surrealista.

El gran Albert Dieudonné, maquillado como si su cabeza fuera un pepino, convierte la farsa en todo un recital de muecas y aspavientos, que refuerzan el carácter vanguardista de la pieza.

La manera en que el director francés distorsiona las imágenes marcó una senda que pronto siguieron obras como El Gabinete del Doctor Caligari (1919).

El propio Gance se acercó nuevamente a este extraño subgénero con Les Gaz Mortels (1916).

En todo caso, el público que disfrutó de este divertimento ya estaba habituado a la ciencia-ficción, y no sólo en el terreno literario.

Ahí van algunos ejemplos... Inspirándose en H.G. Wells, el realizador Walter Booth dirigió The Airship Destroyer en 1909, y continuó su periplo aéreo con The Aerocab and Vacuum Provider (1909), The Aerial Submarine (1910) y The Aerial Anarchist (1911).

Thanhouser produjo en 1910 una versión de otra obra de Wells, Cuando el durmiente despierte, titulada Looking Forward. Es ésta la primera de las películas que abrían de explorar las posibilidades de la animación suspendida.

Hablamos de cine de evasión para un tiempo marcado por una guerra que asolaba Europa.

Películas como The Scenario Writer's Dream (1915), The Battle Cry of Peace (1915), The Fall of a Nation (1916) y A Zeppelin Attack on New York (1917) abordaban el tema de una posible incursión germana en territorio americano.

Tomando elementos de las dos novelas de Julio Verne en las que aparece el Capitán Nemo, los hermanos Williamson rodaron para la Universal 20.000 Leagues Under the Sea (1916); todo un alarde de efectos especiales con la espectacularidad de la fotografía subacuática en el que la crítica consideró uno de los filmes más fascinantes de ese año.

Y abriendo el fuego de los tópicos, la primera invasión alienígena llega a las pantallas con A Message from Mars (1913). En esta ocasión el marciano protagonista, interpretado por E. Holman Clarke, no era un ser maléfico.

De hecho, en numerosas producciones se introduce el mismo ingrediente cómico al que recurre Gance en su película. El cine aún era un pasatiempo de feria, y eso se hacía notar.

Director: Abel Gance

Producción: Louis Nalpas

Guión: Abel Gance

Reparto: Albert Dieudonné

Operador: Léonce-Henri Burel

Fecha de estreno: 1915

Duración: 10 minutos

País productor: Francia

Idioma: Muda

Intertítulos en francés


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