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El descubrimiento de esta mariposa nocturna en 1848 causó una verdadera conmoción entre los entomólogos europeos. Durante más de un siglo fue una pieza codiciada por científicos y coleccionistas, que no dudaban en viajar a España para intentar capturarla. En el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) se conserva una de las mejores colecciones de la mariposa isabelina (Graellsia isabelae), que durante mucho tiempo fue considerada un endemismo de España.

Los lémures de cola gruesa hibernan haciendo un agujero bajo tierra, a salvo de los depredadores. Cuando están hibernando parecen seres inertes, fríos al tacto e inmóviles. Su corazón late un puñado de veces por minuto y el tiempo entre respiraciones puede llegar a los 20 minutos. Con los ojos cerrados, sus puños diminutos junto a sus rostros y su gran cola rodean cuidadosamente su cabeza. Estos pequeños mamíferos pertenecen al único grupo de primates que tiene la capacidad de hibernar.

Como si fueran trovadores del mar, las ballenas jorobadas han recitado historias que hasta ahora parecían ininteligibles para los oídos humanos. En otros tiempos, sus vocalizaciones largas, elaboradas y potentes probablemente acrecentaron los mitos sobre el canto de las sirenas, pero en la actualidad, desde una visión científica se vislumbran los primeros indicios para comprender el cifrado de sus versos.

"Realmente sólo podemos explicar 
la función presente y nunca podemos estar seguros sobre los verdaderos 
orígenes evolutivos" (Catchpole y Slater)

El sonido como un fenómeno físico implica el movimiento de ondas en un medio que produce cambios locales en su densidad, los cuales conducen a cambios en la presión que no son uniformes y que, a su vez, producen movimientos locales en el medio, una perturbación del mismo, cuya propagación se manifiesta como ondas de sonido. Éstas golpean constantemente nuestros tímpanos, sea el zumbido de un tubo, una palmada, el canto de un canario o el paso del viento entre los árboles.

La comunicación es una actividad natural en el reino animal que permite a los organismos transmitir información sobre diversos aspectos de su biología básica, principalmente la búsqueda de alimento, de pareja para la reproducción o para la evasión ante depredadores potenciales.

Los bosques son el hábitat para un considerable número de especies y, como todos los ecosistemas terrestres y acuáticos, generan a través de sus funciones múltiples servicios esenciales para el mantenimiento de los sistemas que soportan la vida en la Tierra.

Un experimento que comienza con la meta de pescar en quince días más de 400 toneladas en un lago, suena ambicioso. Pero los holandeses se caracterizan por ser ambiciosos y, en 1990, decidieron sacar 75% de la biomasa de peces del lago Wolderwijd (los holandeses también se caracterizan por usar palabras impronunciables para nombrar sus lagos).

Un equipo internacional de investigadores concluyó a principios de 2018 que el tamaño de la nariz de los monos narigudos (Nasalis larvatus) tiene relación con la elección sexual por parte de la hembra. El estudio es pionero en analizar en primates la relación entre la morfología, la acústica, la sociología y las características únicas del macho.

La guardiana de los pingüinos: Yolanda Martín. 40 años. Auxiliar técnica veterinaria

Hace más de 30 años, Santiago Prieto Villar llegó a la Facultad de Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid con un puñado de fósiles entre las manos, que incluían un pequeño pez, una salamandra y varios insectos. Lo que no sabía el geólogo de Cuenca es que ese sería el inicio de un hallazgo mucho mayor. Había dado con uno de los yacimientos de referencia para saber cómo era la vida en la Tierra hace 125 millones de años: Las Hoyas. 

Imagina ser dueño de una gigantesca reserva en el corazón de Zululandia, una provincia de Sudáfrica, y te ofrecen de regalo una manada de elefantes. Serían los primeros en la zona después de muchas décadas y saldrían completamente gratis.

Los camellos, dromedarios, llamas, alpacas, guanacos y vicuñas son el principal medio de subsistencia de millones de personas en al menos 90 países. Sin embargo, a pesar de su importancia para numerosas familias y de haberse convertido en un símbolo de la cultura popular, pocos conocen lo que esconden estos mamíferos artiodáctilos de largos cuellos. 

El buitre negro (Aegypius monachus) es el ave más grande de España, y representa las amenazas que afectan a toda la avifauna ibérica al ser víctima del uso ilegal de cebos envenenados y de la gestión ganadera para su alimentación. Pero el buitre negro se recupera. Si en los años ’70 había menos de 200 parejas, hoy su población se ha multiplicado por diez.

En las culturas celta y romana, el abedul blanco (Betula pendula) era considerado como el árbol de la sabiduría. Sus habitantes utilizaban la corteza, perfectamente prensada, pulida y alisada, como papiro para escribir manuscritos. Con fines menos ortodoxos usaban los maestros sus flexibles ramas, con las que azotaban a los alumnos más revoltosos.

Las bandas de chimpancés matan de forma violenta a individuos de grupos vecinos para expandir su propio territorio. Así lo confirmó en la revista Current Biology un estudio que recogió en 2010 el seguimiento durante 10 años de una comunidad de chimpancés en Uganda. Ésta fue la primera prueba que delata un comportamiento intuido por los antropólogos desde hace tiempo.

Cada año el cachalote (Physeter macrocephalus), un mamífero marino que puede medir hasta más de 20 metros de longitud, visita las aguas españolas aunque permanece en sus profundidades. Su gran tamaño –es el animal con el mayor cerebro- y sus dientes le otorgaron en siglos pasados una mala fama de la que no es merecedor. Cazado y perseguido por el ser humano hasta los años ’70, sus poblaciones son ahora vulnerables y claman su conservación.

Descubierto en 1996, el lagarto moteado canario (Gallotia intermedia) o ‘lagarto gigante de Tenerife’ vive a la sombra de sus tocayos del Hierro y la Gomera, aún más amenazados. Su presencia se reduce a los acantilados de la isla donde huye de sus predadores y sobrevive en un hábitat que no es el suyo.

Cuatro de las cinco especies de sapos parteros que existen en el mundo son endémicos de la Península Ibérica y todos sufren un declive en sus poblaciones por una enfermedad fúngica y por la degradación de su hábitat. La situación del sapo partero balear (Alytes muletensis) es especialmente delicada. Las medidas de protección se hacen ahora más imprescindibles que nunca.

Pocos árboles como el eucalipto (Eucalyptus), de origen australiano, generan tanta polémica a su alrededor. Acusado de ser especie invasora, perjudicial para la conservación de la fauna y la flora y para la gestión de los recursos hídricos, ecologistas y científicos coinciden en que el problema no está en el árbol sino en las políticas de gestión forestal que se realizan.

El encinar es uno de los bosques más representativos de la Península Ibérica y da refugio a especies amenazadas, como el águila imperial ibérica y el lince ibérico. A pesar de su importancia, este ecosistema se está convirtiendo cada vez más en un hábitat modificado por el ser humano, hasta el punto de que en ocasiones ya no se considera a los encinares ‘bosques’ como tal.

Enraizados en la cultura rural tradicional española, las sabinas albares (Juniperus thurifera) han resistido el paso del tiempo y los cambios térmicos para ocupar en la actualidad amplias superficies de España. A pesar de haber sufrido los cambios estructurales del campo español a finales de los ’50 y la dificultad para regenerarse, los sabinares albares, relictos testimoniales de los bosques esteparios pre-glaciares, logran sobrevivir.

En 2011, científicos de la ETSI Montes de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en colaboración con la Fundación CBD-Hábitat, participaron en un estudio sobre la conservación de la cigüeña negra, que está catalogada como “vulnerable” en España y Portugal.

El haya es un árbol frondoso que deja pasar poca luz. Los bosques donde predomina están habitualmente asociados a la humedad y a la niebla. Dicen de los hayedos que están rodeados de misterio aunque la mayor incógnita, curiosamente, está en sus árboles. “Con el hayedo ocurre una circunstancia, la duda de si es una especie que se encuentra en expansión o en recesión”, comenta Pablo Vila Lameiro, profesor de ingeniería agroforestal en la Universidad de Santiago de Compostela.

Un equipo internacional de investigadores, liderado por expertos de la Fundación Lukuru de Congo y del Museo Peabody de EE UU, descubrió en 2012 una nueva especie de primate africano, Cercopithecus lomamiensis, conocido localmente como el lesula.

El uso medicinal de las aceiteras, coleópteros del género Berberomeloe, permitió su integración en la cultura de los primeros pueblos de la península ibérica, según un estudio de investigadores del CSIC. Aunque estos insectos, cuya utilidad todavía se recuerda en las zonas rurales, ya estaban en este territorio desde mucho antes.

Un equipo de la organización conservacionista Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, por sus siglas en inglés) recurrió en 2015 a archivos históricos de China, algunos de ellos con más de 400 años de antigüedad, para documentar el declive de los gibones en el país asiático a lo largo de los siglos. Los resultados se publicaron en la revista Proceedings of the Royal Society B.

Siete siglos antes de que los europeos descubrieran a las cebras africanas, cebra y cebro eran términos que ya se empleaban para denominar a un enigmático équido ampliamente expandido por la península ibérica durante la Edad Media. Pero a pesar de los registros históricos que describen al animal, su naturaleza biológica sigue siendo una incógnita. Un equipo de científicos trató de demostrar en 2015 qué tipo de ‘bestia’ fue.