logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

En su sentido más profundo, el planteamiento de los magos en este juego es también un alegato contra la pena de muerte. La cuchilla de su guillotina traspasa el cuello de una persona sin dañarlo.

¿Puede aún sorprendernos el futuro entre las manos solitarias de un hombre o de una mujer? ¿La presteza y sutileza de sus dedos pueden aún conmover nuestra sensibilidad magullada por una cascada continua de presagios siniestros?

La primera vez que tuve en mis manos este libro no resistía a abrirlo. Hubiera deseado escribirlo yo. El prestidigitador de los cinco sentidos. ¡Qué título maravilloso! Cerrad los ojos y dejaos llevar tras estas seis palabras.

Fue acusado de brujería por una turba airada de campesinos. No sucedió en la Edad Media, sino a comienzos del XIX.

Abro un viejo ejemplar de Moby Dick que leí hace mucho. Las palabras que vivían en la superficie de las páginas se han hundido en el papel, que ha adquirido una consistencia mineral, de grava a la intemperie.

Fue un antecedente de las tiendas de magia. En el año 1776 el señor Rupano abría cada día su tienda ambulante de secretos al pie del Pont Neuf, en París. Muy cerca de donde Augier, el venerable patriarca de los escamoteadores parisinos, practicaba sus juegos de pasa-pasa y cubiletes.

Esta es la historia de un muerto que nunca existió. El Gran Lafayette viste un uniforme rojo y ciñe una espada. Una amplia capa roja tiembla sobre sus hombros.

Dedicado a Servando Rocha, rutilante escritor y editor de la sugerente editorial La Felguera.

El abate Gounon regaló a Rousseau una fuente diseñada por Herón de Alejandría. Se trataba de una fuente neumática de la que manaba un chorro de agua vertical, mediante la presión del aire. El aparato evocaba los trucajes de los templos antiguos que Herón había descrito en sus obras y se regía por los mismos principios.

Avanza el siglo XVIII. Las luces de la razón empiezan a parpadear ante la atracción de lo irracional. En Prusia los iluminados y videntes aseguraban comunicarse habitualmente con los muertos, antes de que existieran médiums e invocaciones en Norteamérica y Francia,

El ombrómano Chassino (Eléonor Chassin, 1869-1955) era de nacionalidad francesa. De niño fue pastor de ovejas. La primera vez que vio un espectáculo de sombras fue en la iglesia de su pueblo. Desde entonces entretenía las largas horas de soledad componiendo formas y figuras en las paredes de oquedades y cuevas. Un caso parecido al del pintor Giotto, que dibujaba en el suelo cuando le descubrió Bramante.

La vida es interesante porque existe la posibilidad de fracasar. Johann Wolfgang von Goethe y Jacques de Vaucanson sobreviven en nuestra memoria porque no se propusieron nada razonable. Ambos compartían una verdadera fascinación por la capacidad de crear. ¿Equipararse a Dios? Es una manera de verlo. No cabe duda. Pero no debemos desdeñar el impulso de añadir algo a lo que ya existe. A Goethe, como a Vaucanson, puedo imaginarles saboreando esa punta de espuma deliciosa sin la cual la vida pierde su sabor de aventura.

Houdini no es el único mago que derivó su nombre artístico del de Robert-Houdin. Cuando estudiaba en el instituto, un jovencito llamado George Joseph Kresge modificó su nombre para una actuación escolar, añadiendo otra K en honor Harry Kellar y las dos letras finales de Robert-Houdin. El resultado fue Kreskin, que con el tiempo se convirtió en uno de los más brillantes mentalistas. Pero hubo un tercer mago que le sirvió de modelo. Cuando aún era un muchacho con las rodillas desgarradas, cubiertas de mercromina, estaba fascinado por Mandrake. 

Los dos personajes principales de esta historia no están, aunque se les espera. Son dos fantasmas. Se les espera con vehemencia. Con ello quiero decir que la base de las creencias espiritistas se relaciona con el deseo de entrar en contacto con seres desaparecidos.

La siguiente afirmación se ha repetido durante mucho tiempo en voz baja. Los fenómenos de transmisión del pensamiento fueron introducidos en el mundo del espectáculo de la mano de uno de los más grandes magos de todos los tiempos: Robert-Houdin.

"¡Yo he visto a mi muerte!" exclamó la esposa de Röntgen al contemplar su propio esqueleto cuando el científico alemán tomó la primera imagen de rayos X de su mano.

“Placeres, no tentéis al corazón sombrío” –escribía Baudelaire por aquellas fechas– “La admirable primavera ha perdido su aroma”.

Dio en pensar que no siempre el talento se puede trasmitir de generación en generación. En el mundo de la magia es posible hallar algunas familias cuyos miembros heredaron cualidades excepcionales para ejercer su arte. ¿La suya era una de ellas?

Quien desbocó los caballos del mentalismo en el último tercio del XIX fue Washington Irving Bishop (1856-1889). Este mentalista californiano no sólo se decía capaz de adivinar cualquier objeto escondido en el escenario, también en cualquier escondrijo del teatro e, incluso, en no importa qué rincón de la ciudad. Por ejemplo, un imperceptible alfiler.

Son los últimos minutos del día 5 de febrero de 1914. En el Trianon Palace de Madrid, actual teatro Alcázar, el segundo pase se anuncia a las once y tres cuartos de la noche. Antes de iniciar su actuación, a Mac Norton le gustaba recordar el momento en el que descubrió su extraña facultad.

Una casa se construye con ladrillos y una personalidad imaginaria y ficticia mediante réplicas. En los guiones de ventriloquía siempre estalla una guerra entre el ventrílocuo y el muñeco. ¿Cuál de los dos tiene más posibilidades de sobrevivir? ¿El ventrílocuo con su coraza y su pensamiento políticamente correcto o el muñeco con su bravura y desparpajo? ¿El astuto ventrílocuo o el fiero muñeco?

Había nacido sin la parte inferior de su cuerpo y sin embargo destacó como acróbata. Más tarde como actor. Inolvidable en Freaks, de Tod Browning (1932), una de las películas más impresionantes de la historia del cine.

En 1917 Carter, el Gran Carter, estaba cansado de recorrer el mundo con su espectáculo de magia. Decidió retirarse.

Pocas veces la palabra evasión, referida a un espectáculo, adquirió un sentido tan nítido como en el caso de Sydney Piddington.

Siempre me pregunté cómo podía ser el despacho de un mentalista. Larry Nelson tenía dos. Y dos profesiones, tres nombres y un puñado de ocupaciones distintas, todas ellas lucrativas. Montó su primer número de mentalismo con el nombre Allah Rageh cuando aún estudiaba el bachillerato.

En uno de sus números, Grock se golpeaba a sí mismo en la cabeza con ensañamiento. El clown se acercaba a Grock y le preguntaba: ¿Cómo te puede gustar eso, estúpido?

¡Que Par De Locos! (A-Haunting We Will Go) es una oportunidad de asistir a algunas pinceladas del espectáculo Sin Sala Bin del gran mago Dante. Aunque de una manera un poco especial. Con el Gordo y el Flaco ya se sabe.

Cuando un gran mago muere… queda la duda…
El primer mago al que Calvert conoció fue Lester Lake. Lester condujo el autobús escolar de su padre, cargado de niños, hasta la escuela, con los ojos vendados. En realidad es una metáfora de la vida que hoy día le hubiera valido la cárcel y una airada sanción social. Entonces era distinto. ¿Mejor, peor? No sé: la vida y la magia se asociaban al riesgo.