Tuve mi primer ataque de ansiedad antes incluso de saber qué era eso. Un día, con quince años, estaba leyendo un artículo sobre el grupo de música Smashing Pumpkins en un suplemento del diario. Y citaban una de las parrafadas existencialistas de Billy Corgan; no recuerdo exactamente qué. Algo sobre la muerte y la finitud de la existencia. Muy en la línea del grupo.  

Todos queremos creer, claro, que a la hora de encajar los malos momentos, podremos pasar página y volver a sonreír. Para conseguirlo, hay una costumbre danesa, el hygge, que contribuye a esa serenidad y además no cuesta dinero.

La misión espacial no tripulada Cassini-Huygens se emprendió gracias a la colaboración entre la NASA, la ESA y la ASI. Diseñadas con el propósito de estudiar el planeta Saturno y sus satélites, la nave Cassini y la sonda Huygens partieron el 15 de octubre de 1997, impulsadas por un cohete Titan IV Centaur. Después de una travesía que apasionó a los científicos, la sonda llegó a la mayor luna de Saturno, Titán, el 14 de enero de 2005.

A pesar de haber cumplido los 85, su espíritu provocador e independiente se mantienen intactos. Solo Roger Penrose, ganador, entre otros, del Premio Wolf de Física junto a Stephen Hawking en 1988 y autor de libros como La nueva mente del emperador, Los ciclos del tiempo y El camino de la realidad, es capaz de recurrir a tres conceptos como la moda, la fe ciega y la pura fantasía para explicar la teoría de cuerdas, la mecánica cuántica y la cosmología.

Si pones agua al fuego y la calientas, lo que consigues en un primer momento es elevar cada vez más su temperatura. Podrías llegar a la conclusión de que el acto de calentarla sólo da como resultado agua más caliente. Pero en un punto determinado, todo cambia: el agua comienza a hervir, y el líquido caliente se transforma en vapor. Los físicos llaman a esto un cambio de estado.

Hace 3,18 millones de años la Australopithecus afarensis Lucy, ancestro de los humanos actuales, vivía en lo que hoy es la región de Afar en Etiopía hasta caer de más de doce metros de altura, probablemente de un árbol, y fallecer.

El autor, director de la serie «Otros pueblos» de TVE desde 1981, se cuestiona algunos aspectos de la tele-realidad como base de partida de sus «apuntes para una antropología televisual», basados sobre todo en el periodo formativo de los primeros 74 capítulos de la citada serie.

Muchos de nosotros iniciamos el año con determinados proyectos ‒ponernos en forma, aprender una nueva habilidad, cambiar de hábitos a la hora de comer‒ . Pero si realmente deseamos hacer estas cosas, ¿por qué esperamos para ello hasta una fecha arbitraria, que no señala otra cosa que una convención temporal? La respuesta nos dice algo importante acerca de la psicología de la motivación, y también sobre lo que ignoran las teorías populares acerca del autocontrol.

Para convencerse de que un avance es verosímil, basta con asomarse a la ciencia-ficción y llenar la mente con sus predicciones. En este sentido, esa mirada hacia el futuro es también la última esperanza, quizá la única, para asimilar las bondades y peligros que el vértigo de la tecnología pone ante nosotros.

Como si de un embarazo se tratara, el geólogo José López-Ruiz nos cuenta las fases por las que atravesó el Sistema Solar que desembocaron en el nacimiento de ocho planetas entre los que se encuentra la Tierra. Os presentamos una breve historia de cómo se gestó este minúsculo punto del universo que es además el barco en el que viajamos todos.

Estoy sentada en una playa, sola. El sol brilla y el sonido de los pájaros se entremezcla con el romper de las olas. Una voz suave y amable me pide que me concentre en mis exhalaciones y que trate de dejar mi mente en blanco. “Siente cómo tu respiración fluye por tu cuerpo. Siente el contacto de tu cuerpo con la superficie. Sin cambiar nada”, repite una y otra vez.

«Los consumidores no saben lo que quieren hasta que se lo mostramos». Se puede leer con una mezcla de asombro y perplejidad este aforismo atribuido a Steve Jobs y que resume el objetivo del neuromarketing. Si dicen que el marketing tradicional busca la mejor forma de satisfacer las necesidades de los consumidores, el neuromarketing aborda este objetivo desde el punto de vista de Jobs y propone estudiar el funcionamiento del cerebro en las decisiones de compra, sobre todo de la parte no consciente, aquella que no podemos expresar de forma racional.

La retrospección es quizás la actividad más recurrente en el ser humano: añoramos cualquier tiempo pasado que fue mejor, más sugestivo o sencillamente más interesante. Llegados al momento clave de nuestra fascinación, en algunas ocasiones, hasta nos habremos preguntado ¿Qué hubiera pasado sí…?

En la última década se han establecido, al menos en la percepción colectiva, varias verdades fundamentales sobre el estado de la información como materia prima y su papel en el mundo. A saber:

A la par del desarrollo de la teoría evolutiva se han sugerido distintas hipótesis acerca de la evolución del lenguaje humano; incluso éstas preceden a la teoría evolutiva al punto que, en 1866, se eliminó de la discusión académica al interior de la Société de Linguistique de Paris debido, según se argumentó, al alto grado hipotético y la poca aportación teórica que existía al respecto. No obstante, en biología evolutiva nunca ha dejado de ser un tema relevante y se ha planteado que la aparición de Homo sapiens está ligada a la del lenguaje.

En el año de 1587, el gran Galileo Ga­li­lei pro­nun­ció una di­ser­ta­ción en Flo­ren­cia en la que hi­zo ase­ve­ra­cio­nes co­mo la si­guien­te: “En lo con­cer­nien­te a la con­fi­gu­ra­ción del in­fier­no, po­de­mos de­cir que és­te tie­ne la for­ma de un co­no”. ¿A qué vie­ne se­me­jan­te afir­ma­ción? ¿De qué tra­ta to­do es­to? Ocu­rre que en esa po­nen­cia, Galileo ha­ce re­fe­ren­cia a una de las obras más fa­mo­sas de la his­to­ria de la cul­tu­ra y de las le­tras, y la so­me­te a un aná­li­sis cien­tí­fi­co.

Actualmente [2006] algunos científicos postulan que si tan sólo en la Vía Láctea existen miles de millones de estrellas, es absurdo pensar que la Tierra, nuestro planeta, fue el único lugar donde se desarrolló la inteligencia.

Raza es una de las palabras más difíciles de criticar, no sólo en el idioma castellano sino en casi todas las lenguas occidentales. Ha echado raíces profundas en ellas y es innegable que ha conformado la manera cómo vemos a los demás y somos vistos. A principios del siglo XVIII el famoso médico Boerhaave escribía (siguiendo en esto a algún autor de la antigüedad clásica) que en la historia de la humanidad más personas han muerto debido a la mala clasificación (y por tanto mala cura) de enfermedades, que todas las que han caído en los campos de batalla. Un efecto similar —podría afirmarse— ocurre cuando se acude al concepto de raza para clasificar a los seres humanos: engendra tales prejuicios y malos entendidos que tiene el efecto de cegar a sus usuarios.

San Agustín fustigaba a Varrón por defender la fantasía de que algunos hombres eran descendientes de dioses. La razón dada por el sabio romano era que, aunque falsa, dicha creencia impulsaba a algunos a emprender tareas gloriosas, lo que no llevarían a cabo de saberse simples mortales; pero el santo cristiano censuraba toda mentira, sin excepción.

Para muchos, esta secuencia es el principio del arte y la técnica sin los que nuestro siglo sería inimaginable: el cine. Pero dejemos de lado este aspecto por un momento y tratemos de regresar a la intención original del experimento. Se trataba, más que de la representación unificada del movimiento —tarea que ocuparía al autor el resto de su vida—, de la búsqueda de un instante predeterminado, de un sí o no que dura menos que una milésima de segundo: se trataba de la fragmentación del movimiento mismo.

Un buen día de febrero del año 1869 el químico ruso Dimitri Ivanovich Mendeleiev se encontraba obsesionado, como lo había estado durante años, por vislumbrar un sistema general que explicara la relación y el comportamiento de los elementos.

La dinosaurología es una de las disciplinas de la paleontología con mayor desarrollo en los últimos años. Desde 1970 se ha encontrado un promedio de 6.1 géneros por año, y entre 1989 y 1995 se describieron 51 nuevos géneros. A la fecha hay aproximadamente 336 géneros de dinosaurios, sin embargo se estima que la diversidad de dinosaurios es cercana a 3 400 géneros, por tanto sólo conocemos cerca de diez por ciento. Estas criaturas siempre han cautivado la atención del público en general debido a sus peculiares estructuras y tamaño.

Las historias de niños que crecieron lejos de la civilización o que fueron encontrados como salvajes son tan intrigantes que, además de generar debates teóricos, muchas de ellas se convirtieron en películas. Algunas, como The Jungle Book (El libro de la selva, 1942) y las diferentes versiones de “Mowgli, el niño lobo”, fueron inspiradas en relatos distantes e indirectos; otras, como la de Victor de Aveyron y la de Kaspar Hauser, están muy bien documentadas, con registros hechos por testigos cercanos o por sus propios protagonistas.

Uno de los acontecimientos determinantes de esta historia tuvo lugar no hace mucho, cuando la página oficial de The Cult en Facebook fue bloqueada por una de esas herramientas de software que estructuran la red social.

En su tiempo, el físico y novelista C.P. Snow solía quejarse del muro existente entre las letras y las ciencias. Para el historiador Felipe Fernández-Armesto (Londres, 1950), ese muro existe para saltar sobre él, o en el mejor de los casos, para desbaratarlo con inteligencia e incontenible curiosidad. Quizá por ello se ha ganado ese elogio que lo presenta como un hombre del Renacimiento, con un irrefrenable interés por todos los ámbitos del conocimiento.

Wentworth Miller saltó a la fama por ser el tipo astuto que se tatuó el plan de escape de una prisión para ayudar a su hermano en Prison Break. Era el perfecto ídolo de adolescentes. Se retiró durante un tiempo de la actuación, y salió a la luz una faceta menos conocida suya, la de guionista. En 2013 debutó escribiendo Stoker, una película fascinante, envolvente y con escenas evocadoras como pocas, dirigida por el genial Chan-Wook Park

En su libro La evolución del amor, Gerald Hüther retrata la historia evolutiva y cultural del ser humano desde la creación, la cooperación y la unidad. Este profesor de Neurobiología en la Universidad de Gotinga (Alemania), que ha asesorado en temas científicos a Angela Merkel, explica que la selección natural no se rige solo por la competencia, sino también por el amor, que nos mantiene unidos a la naturaleza y a los demás.

Descubrir una nueva especie humana seguramente cambia muchas cosas en la vida de un paleontólogo. A decir verdad, ése es el caso de Juan Luis Arsuaga (Madrid, 1954), quien tuvo la rara fortuna de agregar a nuestra genealogía una novedad explosiva: el Homo antecessor.