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"Diez negritos", de Agatha Christie

 
En 1939 se publicó por primera vez en el Reino Unido la novela más famosa de Agatha Christie, Diez negritos. Desde entonces, se han vendido más de 100 millones de ejemplares.

"Muerte en el Nilo", de Agatha Christie

Linnet Rideway es una joven agraciada y millonaria que lo posee todo. Su amiga, Jacqueline de Bellefort, no menos hermosa aunque pobre, sólo tiene amor de su prometido Simon Doyle. Sin embargo, Simon acaba casándose con Linnet.

En un lugar aislado de la antigua Yugoslavia, en plena madrugada, una fuerte tormenta de nieve obstaculiza la línea férrea por donde circula el Orient Express. Procedente de la exótica Estambul, en él viaja el detective Hércules Poirot

Mrs. Ferrari ha muerto víctima de una sobredosis de somníferos. Hace un año, su marido murió al parecer de una gastritis aguda. Caroline Sheppard, la hermana del médico del pueblo, sospecha que fue envenenado.

Desde los magistrales cuentos de Edgar Allan Poe hasta las espectaculares novelas de espionaje, el género policial ha acumulado una extraordinaria riqueza de títulos y una notable variedad estilística.

Los cuadernos secretos de Agatha Christie

Nunca diría que es la mejor novelista policíaca ni la que prefiero por encima de todos los cultivadores de este género. Pero Agatha Christie va quedando como una de las escritoras más eficaces y convincentes a la hora de ir desenredando el ovillo del misterio. En este libro, John Curran nos descubre algunos secretos de la vieja dama.

"Cita con la muerte", de Agatha Christie

Los Boynton están de viaje por primera vez en mucho tiempo. Son una hermética familia cuya jefa es la madre, la señora Boynton, viuda de Elmer Boynton y ex celadora de una cárcel en la que él fue alcaide.

"El tren de las 4.50", de Agatha Christie

La mansión de los Crackenthorpe tiene problemas domésticos. "¿Y quién no?", diría mucha gente. Es un caserón grande y viejo en el que vive el anciano Luther Crackenthorpe con algunos de sus hijos. Otros, van y vienen, quejándose continuamente de que su padre tiene el dinero bien atado y de que, hasta que no se muera, no va a soltar las cuerdas de la bolsa.

Con un criterio estricto, la época victoriana ocupa el reinado de Victoria I, que subió al trono con 18 años en 1837 y murió en 1901, después de llevar la corona durante más de 63 años.

Nada es lo que parece. Si eres uno de esos lectores curiosos que sucumben a la tentación de darse una vueltecita por las últimas páginas antes de terminar... no lo hagas. Te perderías lo mejor. Las vueltas de tuerca de Henry James son peccata minuta comparada con estas.