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Spade vs Marlowe

Al final de la película El halcón maltés, el policía, con el halcón en la mano, pregunta: “¿Qué es? Y Humprey Bogart le contesta: “El material con el que se forjan los sueños". La cita procede de La tempestad, de Shakesperare, y no aparece en la novela original. Se trata de una licencia de John Huston.

La historia de este clásico empieza en el corazón de la era pulp, concretamente el 22 de enero de 1934. En este caso, el contexto lo es todo, o casi: recordemos que Flash Gordon había comenzado a editarse en la prensa el 7 de ese mismo mes, enriqueciendo un imaginario que cultivaban, por las mismas fechas, publicaciones como Amazing Stories, Black Mask, Dime Detective, Thrilling Wonder Stories o Weird Tales.

Escribir se conjuga en plural

El hombre llevaba un traje gris que le sentaba como un guante. Bajo la chaqueta asomaban protocolariamente los puños de la camisa blanca y el cuello bien ajustado, rodeado por una estrecha corbata negra. Era alto y muy delgado. Algunas hebras grises salteaban su pelo de forma intermitente, pero su bigote aparecía lustroso, mostrando un sello de vitalidad desusada en aquel marco añejo. 

Dash and Lilly

Imagen superior: Jane Fonda como Lillian Hellman y Jason Robards como Dashiell Hammett en "Julia" (1977), de Fred Zinnemann © 20th Century Fox

Escribir es cosa de dos

El hombre llevaba un traje gris que le sentaba como un guante. Bajo la chaqueta asomaban protocolariamente los puños de la camisa blanca y el cuello bien ajustado, rodeado por una estrecha corbata negra. Era alto y muy delgado.

Hammett y Chandler

Si te gusta la novela negra has tenido que toparte ya con estos dos. Contemporáneos, pero distintos, aunque ambos comparten la gloria de la creación de un género que, desde entonces, ha hecho disfrutar a miles de lectores. En esto, como en botica, hay gustos para todos. Unos son más de Dash (Hammett) y otros son más de Ray (Chandler). Los lectores tenemos confianza con nuestros idolatrados escritores así que los llamamos por sus diminutivos, como si fueran gente de la familia. Y no diría yo que no lo son, en realidad.