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No somos pocos los que compartimos la opinión de que la tercera temporada de Twin Peaks no solo fue la mejor teleserie de 2017, sino también la mejor producción de ese año, en general. Su creador, David Lynch, ya definió la primera entrega de Twin Peaks (1990-1991) como "una película en televisión", y esta premisa es aplicable a su continuación.

Los cinéfilos veteranos seguramente lo recuerdan. Ocurrió en diciembre de 1984. El público quería ir a ver una space opera al estilo Star Wars. "¿Dune? Suena divertido", se dijeron al comprar la entrada. Solo que, a los diez minutos de proyección, cayeron en la cuenta que no lo era. No era un espectáculo divertido, y lo que es peor, aquel largometraje resultaba incomprensible para el público medio, ajeno a las sutilezas y a la densidad filosófica de la novela en la que se basaba el film.

Sin notables muestras de envejecimiento físico o artístico, Chris Isaak sigue deleitando a fans y sorprendiendo a neófitos con sus espectaculares conciertos, en los que evidencia cierto carácter sobrehumano al mostrar sus distintas facetas: virtuoso cantante, sobresaliente músico, inmejorable showman y divertido sex symbol.

El prestigioso cineasta y artista multidisciplinar David Lynch impartió una conferencia en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, dentro de la programación del evento satélite de la edición TRANS- del festival RIZOMA. En esta charla, Lynch ha abordado las claves de su apuesta cinematográfica, los secretos de la persecución de una idea, la búsqueda de la conciencia pura y la práctica de la Meditación Transcendental (MT), que promulga desde la Fundación que lleva su nombre.

David Lynch: “The Big Dream”

Sí, un disco de David Lynch. Sí, el director. Sí, el de Twin Peaks, Eraserhead, Blue Velvety muchas otras joyas cinematográficas que nos han regalado algunas de las imágenes más perturbadoras y fascinantes.



Cuando la palabra precuela aún no era tan habitual, David Lynch decidió rodar una de su popular serie televisiva.



Es conocido el talento de David Lynch para conducir al público en sus películas por oscuros e inquietantes trayectos. Ese universo misterioso y onírico presente en sus anteriores trabajos no se encuentra en “Una historia verdadera”.



Al igual que Twin Peaks: Fire walk With Me, que fue derivada del programa televisivo de culto del mismo nombre, la nueva película de David Lynch empezó como un episodio piloto para una nueva serie de televisión.



Fred Madison, un músico de Jazz, recibe una serie de misteriosas cintas de video, en las que aparece con su mujer Renée dentro de su propia casa. En la última de ellas, que Fred ve a solas, él está junto a su esposa muerta. Renée ha sido asesinada y la justicia va a culpar a Fred del crimen, condenándole a muerte.



David Lynch rodó este cortometraje con una clara vocación surrealista. Como su admirado Dalí, obtuvo la trama de una oscura y recurrente pesadilla.