graciasportadadefesq

A la vista de su larga y colmada trayectoria, uno podría describir la obra del editor y ensayista José Esteban como la intersección entre el amor por los libros y el que demuestra por la cultura española, tanto en su franja más popular como en su aspecto académico.

Fantasmas, una judería subterránea, jorobados siniestros, control mental basado en la hipnosis, falsificación de moneda, una hermosa mujer amenazada... son algunos de los ingredientes presentes en esta obra dirigida por Edgar Neville (1899-1967) –un gato de pura cepa, a pesar de su nombre extranjero– y ambientada en un Madrid de finales del siglo XIX que destila genuino encanto kitsch. Un filme a redescubrir que brilla con potencia inusitada dentro del alicaído panorama del cine español de la posguerra.


Ahora que el cine español, por motivos sobradamente conocidos, no pasa por sus mejores momentos, es un buen momento para recordar las obras maestras que produjo nuestra cinematografía durante las décadas de los cuarenta y los cincuenta. Entre esas maravillosas películas, destaca La torre de los siete jorobados, dirigida por Edgar Neville, con guión de José Santugini, basada en la novela homónima del escritor bohemio Emilio Carrere.