Trestesauros500

Esta es una de esas películas unánimes. Todos coinciden (coincidimos) en que es una obra maestra. Todos la recordamos con una sonrisa. Y, como ocurre con las buenas películas, cada uno de ella hace la lectura que mejor le cuadra.

Phyllis Dietrichson es una rubia impostada que usa cadenitas en los tobillos. Y eso en plena década de los cuarenta. Una mujer así tiene por fuerza que engatusar a un tipo anodino, agente de seguros por más señas, que tiene escasos horizontes en su vida salvo evitar que alguien abuse de la compañía en la que trabaja.