Trestesauros500

A causa de lo directo y básico del lenguaje en la era de Twitter, WhatsApp y los emojis, estamos perdiendo la facultad de leer entre líneas y comprender lo que no se dice, los gestos, las elipsis... Por eso, gran parte del público (y lo que es peor, de la crítica) interpretó El francotirador (Clint Eastwood, 2015) como una celebración de la guerra, los tiros en la sesera y la política de Bush, en vez de apreciar esa oscura historia acerca de un tipo que no estaba del todo bien, por así decirlo.

Rodado íntegramente desde la perspectiva visual del protagonista, en plano subjetivo, Hardcore Henry es un experimento que trata de importar al cine el lenguaje de los videojuegos de disparos en primera persona (First-Person Shooter), un subgénero que ya cuenta con éxitos como Call of Duty, Halo, BioShock y Doom.

Qué tiempos estos, en los que parece que el remake es un invento de hace dos días. En realidad, no es que se rueden más remakes, ni mucho menos. Simplemente, somos conscientes de ello gracias a la disponibilidad de todo el cine anterior y de la perspectiva inagotable que nos brinda internet.