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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

"Palomar", de Italo Calvino

A todos los lectores de Calvino nos sucede alguna vez. Uno llega a esta o aquella página, con la tranquilidad de estar acompañado por un escritor amable, siempre cordial, pero con la sospecha de que, bajo esa amenidad, se esconde una búsqueda del Grial o una complicada geometría intelectual.

Leer a los clásicos

Apunto unas sabrosas reflexiones de Italo Calvino, tomadas de una publicación de Tusquets (Por qué leer a los clásicos). De jóvenes, todo nos ocurre por primera vez, hasta el encuentro con los clásicos. Por eso, es normal que no los reconozcamos como tales.

Clásico es, para Calvino, un libro que no se lee, sino que se relee, pero con la sorprendente facultad de evitar toda prelectura profesoral. Así, la relectura es descubrimiento y el clásico produce la impresión de la juventud en obra, de lo «recién hecho».

Escritos por Italo Calvino entre 1955 y 1980, estos artículos, conferencias, textos polémicos y apuntes literarios son el reflejo de sus lecturas, sus aficiones y sus pensamientos, así como de los motivos de afecto y de antipatía que suscitan en él los acontecimientos y las personas que han ido llenando el escenario cambiante de la cultura.

"Palomar", de Italo Calvino

 
Palomar, Italo Calvino, traducción de Aurora Bernárdez, Siruela, Madrid, 1997, 108 págs.

"Kalpa imperial", de Angélica Gorodischer

Kalpa imperial reúne la totalidad de las crónicas conocidas acerca del Imperio Más Vasto Que Nunca Existió, crónicas que han pasado de boca en boca y que han sido aderezadas por una legión de contadores de cuentos.

Clásico es, para Calvino, un libro que no se lee, sino que se relee, pero con la sorprendente facultad de evitar toda prelectura profesoral.

Entrevista con Claudio Magris

Poco después de que Claudio Magris publicase Microcosmos (Microcosmi, 1997), mantuvo una larga conversación con Blas Matamoro.



Sciascia fue un siciliano de dentro y de fuera. Casi todo lo que escribió tiene referentes sicilianos, pero el hecho de que se valiese del italiano para escribir le dio una dimensión de objetividad y distancia, proclive a una actitud a la vez afectuosa y crítica.



Apunto unas sabrosas reflexiones de Italo Calvino, tomadas de una publicación de Tusquets (Por qué leer a los clásicos). De jóvenes, todo nos ocurre por primera vez, hasta el encuentro con los clásicos. Por eso, es normal que no los reconozcamos como tales.