Trestesauros500

Hace unos años, llegó a las librerías Soldados a caballo (Horse Soldiers: A True Story of Modern War, 2009), de Doug Stanton, la narración periodística de una aventura real, protagonizada en el Afganistán de los talibanes por un equipo de agentes de la CIA y soldados de las Fuerzas Especiales, en alianza con combatientes afganos de la Alianza del Norte.

En el melodrama, las palabras emocionantes y el gesto sincero son armas muy poderosas. Belleza oculta acude a su cita con los espectadores usando ambos recursos, pero también lastrada por algún que otro problema de guión.

Cuando Spielberg estrenó la grandiosa Salvad al Soldado Ryan, nos dejó a todos patidifusos gracias a ese crudo aspecto visual con el que homenajeaba a los cineastas que documentaron la Segunda Guerra Mundial para el Departamento de Defensa: John Ford, George Stevens, John Huston y Frank Capra. El estilo pseudo-documental, a partir de ese momento, se convirtió en el estándar no sólo en las películas de guerra, sino en el cine de acción.