graciasportadadefesq

No conozco a ningún adolescente que no se enamore de esta película. Que no imagine que forma parte del argumento, que no sienta removerse algo dentro de sí al visionarla por primera vez. Esta es la película que tienes que ver a los trece años. Tendría que formar parte de la iniciación a la juventud, tendría que ser asignatura obligatoria en la educación sentimental, tendría que incluirse en el pack que los padres utilizan, con mayor o peor fortuna, para enseñarles a los hijos que la vida está por delante.

Nos situamos a comienzos de los setenta, un periodo favorable para la ciencia-ficción más oscura. Otro argumento distópico que prometía un brillante espectáculo visual era la novela de William F. Nolan La fuga de Logan (1967), llevada al cine por el impersonal Michael Anderson en 1976.