Trestesauros500

El eterno y caótico polvorín que es Oriente Medio, un territorio fragmentado en el que se encadenan los enfrentamientos desde los tiempos bíblicos (o quizá desde antes), siempre es un buen escenario para relatos llenos de tensión.

Fui a ver Nuestro último verano en Escocia (What We Did on Our Holiday) por tres razones: no tenía nada que hacer, David Tennant es uno de mis Doctor Who favoritos y Rosamund Pike siempre me agrada. Pero se la recomendaría por otras tres razones: el trío de niños que actúa en ella como hijos del matrimonio formado por Tennant y Pike.

¿Cómo se mide la importancia de una película de misterio sin desentrañar mínimamente esa intriga? Esta duda, me lleva a aconsejarles que lean lo mínimo sobre este espléndido largometraje. Eviten que nadie les arruine sus giros y sus revelaciones más sorprendentes. A cambio de su confianza, les prometo mencionar en estas líneas menos detalles del argumento de los que –¡cuidado!– ya se encarga de revelar su tráiler.

Han pasado casi diez años desde que Edgar Wright y Simon Pegg se ganaron el amor del público y la crítica con Shaun of the Dead (Zombies Party), brillante combinación de zombis y comedia costumbrista donde todo –guión, actores, realización, montaje y hasta efectos especiales– funcionaba a la perfección.



Aunque se hayan hecho numerosas versiones para televisión (en 1938, 1952, 1967, 1980 y 1995) de la clásica novela Orgullo y prejuicio de Jane Austen, sólo existía un largometraje realizado en 1940, dirigido por Robert Z. Leonard, protagonizado por Laurence Olivier y Greer Garson. Orgullo y prejuicio regresa triunfante a la gran pantalla de la mano de Joe Wright.