Trestesauros500

"Escritores del futuro", de Luis Gregorich

 
Escritores del futuro. Notas sobre literatura y teatro, Luis Gregorich, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1995, 142 pp.

"Julio César", de William Shakespeare

En Julio César, probablemente escrita en 1599, aborda William Shakespeare la polémica figura del emperador romano con aguda visión y con una originalidad dramática inédita hasta entonces.

Thomas Knight es profesor de lengua y literatura inglesas en un instituto de Chicago, lee de manera obsesiva y tiene un trastero lleno de libros. Todo ello bastaría para despertar nuestras simpatías, pero es que, además, el novelista Andrew Hartley convierte al personaje en un eminente investigador.

Venecias. Así, en plural, tituló Paul Morand su libro sobre Venecia. Y, en efecto, al igual que su embrollado laberinto de aceras y canales, campi y puentes, la ciudad adriática, primorosa audacia del más disparatado urbanismo, es muchas sin acabar de ser una y misma.

Un enigma llamado Shakespeare

Es frecuente, entre los personajes del barroco, el uso de la máscara. Larvatus prodeo («Avanzo enmascarado») era el emblema de Descartes. Pero que uno de sus grandes genios, entre los mayores de Occidente, pueda ser una ausencia tras un antifaz, tal vez una impostura personal, ya suena demasiado fuerte.

Harold Bloom: "El canon occidental"

Kanon llamaban los griegos a un tallo, una varita y también a la regla y la norma, porque las varitas sirven para medir, para regular. Los latinos extendieron las acepciones y llamaron canon a las contribuciones, leyes y tributos.

En su libro sobre Shakespeare (Shakespeare. La invención de lo humano, traducción de Tomás Segovia, Anagrama, Barcelona) Harold Bloom intenta redefinir el humanismo, situando al escritor inglés en la caracterización esencial de nuestro concepto de lo humano.

Interpretar a Shakespeare, John Gielgud, traducción de Manu Berástegui, Alba, Barcelona, 2001, 292 pp.

Las dos máscaras de Shakespeare

Los actores representan lo que no son. Las personas también a menudo, o quizá siempre, también representamos lo que no somos.

La trágica historia de Romeo y Julieta, los dos jóvenes enamorados de Verona que acabaron con su vida por la ancestral oposición de sus familias, surgió del poeta renacentista Matteo Bandello, que se basó en un hecho real; fue universalizada por William Shakespeare y puede considerarse que se popularizó sobre todo a través del cine.